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viernes, 6 de marzo de 2009

Cumple un año asesinato de estudiantes mexicanos en Sucumbíos


por Sandra Torres Pastrana /México ABP/05/03/2009

Desde entonces madres y padres buscan justicia/“Me siento perseguida, hay una campaña mediática en mi contra señalándome como si fuera una criminal, soy una estudiante, soy testiga y víctima del ataque ocurrido en Sucumbíos, Ecuador, el 1 de marzo de 2008, no soy terrorista, ni tampoco mis cuatro compañeros asesinados en el ataque”, señala Lucía Morett. Ella es la única sobreviviente del bombardeo del Ejército de Colombia ocurrido en una base de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en Sucumbíos, Ecuador, donde fueron asesinados cuatro jóvenes estudiantes mexicanos, Verónica Velázquez, Juan González, Fernando Franco y Soren Avilés y 25 personas más.

Justo hace un año empezó la lucha de las madres, padres y familiares de las víctimas de Sucumbíos, quienes reclaman justicia y juicio a los culpables, entre ellos al presidente de Colombia, Álvaro Uribe. Piden también detener la criminalización de la única sobreviviente, Lucía Morett.

La Asociación de Padres y Familiares de las Víctimas de Sucumbíos convocó a los manifestantes a marchar para pedir al presidente Felipe Calderón con carácter de urgente una audiencia y su intervención para establecer un diálogo con los titulares de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) Patricia Espinosa y Eduardo Medina-Mora de la Procuraduría General de la República (PGR).

Frente a la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Asociación de padres y familiares, organizaciones sociales, políticas y estudiantiles, recordaron los trágicos sucesos del primero de marzo: la masacre ocurrida en Sucumbíos es un asesinato auspiciado por el imperialismo de Estados Unidos, donde el Estado colombiano, a través de sus fuerzas armadas, perpetró un voraz ataque militar, contra un campamento de las FARC, afirman familiares y organizaciones en un pronunciamiento.

La agresión tenía como objetivo liquidar al líder guerrillero Raúl Reyes y con ello, asegura el pronunciamiento, anular las posibilidades de concretar un intercambio humanitario que posibilitara la liberación tanto de prisioneros en la selva como guerrilleros presos en cárceles de Colombia y Estados Unidos.

Estos bombardeos, señalan, ocasionaron asesinatos y ejecuciones de civiles, así como las amenazas, tortura y agresiones sexuales a las y los sobrevivientes, lo que es constituye un verdadero crimen de guerra por parte del gobierno de Álvaro Uribe Vélez.

Por otro lado, indica que el gobierno colombiano no sólo violó el territorio y por lo tanto la soberanía de Ecuador, sino además llevó a cabo un ataque directo desmedido, alevoso y con premeditación, a un campamento localizado en un espacio determinado, y que era conocido por su carácter de comunicación y enlace en la negociación, violando tanto el Derecho Internacional, como el Derecho Internacional de los Derechos Humanos.

LA LUCHA SERÁ LARGA

Nuestra lucha es legítima, destacan las madres y los padres de las víctimas, la hemos emprendido para lograr justicia y castigo a los culpables de la muerte de Verónica Velázquez, Juan González, Fernando Franco y Soren Avilés y para evitar que vuelva a ocurrir un ataque así.

Los familiares de las víctimas de Sucumbíos advierten en un documento distribuido el domingo primero de marzo que “la lucha será larga, pero lo asumimos como un compromiso cabal hasta el último día de nuestras vidas”. “Algún día, afirman, Álvaro Uribe y su ejército criminal serán llevados a juicio para responder por todos sus delitos y asesinatos, y juzgados como criminales de lesa humanidad”.

El pronunciamiento advierte que por parte de México no solamente no hubo apoyo alguno a las víctimas, sino que además desde las instituciones federales se ha promovido una campaña de criminalización en su contra que ha incluido a otros ciudadanos solidarios con las luchas de los pueblos latinoamericanos.

Lucía Morett es testigo claro de lo hechos que ocurrieron en Sucumbíos, afirman, es por ello que, desde Colombia y con el apoyo de los sectores de ultraderecha del continente, enfrenta tres procesos judiciales, que con ello se pretende deslegitimizar su testimonio.

Al respecto, Lucía Morett recordó su llegada al hospital militar de Quito, Ecuador después de haber sufrido el ataque, que le ocasionaron graves heridas a consecuencia de las bombas y disparos que se lanzaron desde aire y tierra, por lo que pidió al Gobierno mexicano asumir una posición para realizar un pronunciamiento firme que exija justicia penal en contra de Álvaro Uribe.

Asimismo Morett destacó que pedirán a organizaciones internacionales que se le considere testigo protegido de la masacre ordenada por el gobierno Colombiano, porque ella estuvo y presenció los hechos. “Voy a seguir denunciando que el Ejército colombiano no respeta el derecho internacional humanitario”.

Vamos a seguir exigiendo al gobierno mexicano para que se apegue a derecho y al Código Penal Federal, y que el gobierno de Felipe Calderón proteja a sus connacionales y asuma una actitud de justicia y compromiso, señaló Morett.

IMPROCEDENTE EXTRADICIÓN


Ante la posibilidad de que Ecuador solicite la extradición de la mexicana Lucía Morett, la estudiante de la Facultad de Filosofía y Letras señaló que sus abogados pedirán que ésta no se autorice, “no como un favor, sino por justicia y en exigencia por ser ciudadana mexicana”.

Al respecto, su abogado Hugo Rosas destacó que ella es víctima de un delito y no hay ninguna prueba de las incriminaciones que le hace el gobierno colombiano, el cual asegura que Lucía Morett es una terrorista.

Además, agregó Rosas, el tratado de extradición entre México y Ecuador prohíbe expresamente la extradición por delitos políticos o cuestiones políticas, esto hace de pleno derecho improcedente la petición.

Por tanto, puntualizó Rosas, “si el gobierno de Ecuador pide la extradición de Lucía, la SRE tendría que mandar como improcedente la petición”.

En el marco de la “Jornada Continental de Protesta” que se lleva a cabo desde el pasado 3 febrero se realizaron foros de análisis, conferencias, la proyección del documental “De luto visten los héroes” y el video titulado “Lo que ocurrió en Sucumbíos y testimonio de Lucía Morett”, así como distintas actividades culturales que se llevarán a cabo en el transcurso de marzo.

La Asociación de Padres y Familiares, informaron se sumarán diversas organizaciones políticas y sociales, estudiantiles y personas solidarias de Puebla, Guerrero, Chiapas y Oaxaca, en México, así como Ecuador, Chile, Argentina, Venezuela, República Dominicana, España. Francia, Italia y Australia.

Durante el acto por el año de la masacre, se llevó a cabo una obra de teatro, se entregó en la SRE un documento y una comitiva inició la marcha hacia la embajada de Estados Unidos para concluir su caminata en la Embajada Colombiana.

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