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martes, 31 de marzo de 2009

Amorin: "No creo en la máscara de la imparcialidad ni en la objetividad periodística"

Escrito por Oswaldo Lopez/Periódico La Cumbre

Todos los días los venezolanos observan las entrevistas que realiza Jorge Amorín a través del canal del Estado. Para muchos, este joven es sinónimo de valentía. Para otros, por el contrario, representa un dolor de cabeza.

Si Mario Silva es uno de los personajes públicos más odiados por los sectores que adversan al Gobierno, Amorín no se queda atrás, ya que se ha convertido en una "piedra en el zapato" para la oposición. Alguien pudiera decir: "se juntaron el hambre con las ganas de comer". Los líderes opositores cuando lo ven llegar a las ruedas de prensa o eventos políticos tratan de esquivarlo, sin embargo, esto no es una limitante porque la insistencia y la perseverancia, son características de este comunicador social. LA CUMBRE conversó con él para consultarle algunas de las interrogantes que, quizás, pudieran estar en la mente de los afectos al presidente Chávez —y de los que no también. Afirma que las agresiones se han hecho cotidianas y que éstas no aminalan su espíritu revolucionario, a pesar que muchas veces siente algo de miedo. Por otra parte, hace sus críticas a las instituciones del Gobierno, así como también al Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), porque —asegura — que se deben hacer reformas profundas para, de manera paulatina, construir el socialismo.




Bolívar decía que la imprenta era la artillería del pensamiento, y esa artillería ya no es sólo la imprenta sino los medios de comunicación en su conjunto. de manera negativa, porque existe un odio visceral al trabajo que yo hago.

—¿Desde cuándo trabajas en los medios?

—Estoy trabajando desde que tenía 19 años. Empecé en la radio de la Universidad Central de Venezuela, con un programa de música venezolana no tradicional, llamado "Pasillo Acústico", que se basaba en la presentación de grupos de diversos géneros musicales que no sonaban en las radios comerciales. De allí, pasé a trabajar con la formación de algunos medios comunitarios en el municipio Chacao y en el municipio Sucre, específicamente en Petare. Posteriormente, trabajé en Radio Nacional de Venezuela, en un programa con Cesar Trompis, que se llamaba "Contradicciones" y después llegué a la fundación con el proyecto de Ávila TV.

—¿Cómo ha cambiado tu vida teniendo en cuenta que ya eres una figura pública, es decir, el antes y el después?

—Yo sigo siendo el mismo. Sigo teniendo los mismos ideales, sigo actuando como lo he hecho siempre, sigo saliendo con mis amigos, lógicamente con un poco más restricciones porque lamentablemente vivo cerca de Altamira, en el municipio Chacao. Mi vida ha cambiado en el reconocimiento público que se ha generado en la gente, y sobre todo en el sector de la oposición, donde el reconocimiento es

—¿Abandonaste Ávila TV?

—¡No! Yo sigo trabajando en Ávila TV y en VTV con La Hojilla. En Ávila TV tengo un programa los viernes en la mañana que se llama 'el programa mío', que es de opinión política, de entrevistas, análisis de prensa, en donde intentamos desmontar varias matrices de opinión que se generan a diario a través de los periódicos.

—¿Por qué Ávila TV no tiene señal abierta?

—Esa ha sido una batalla que hemos tenido. Ávila TV, primero, ha roto el paradigma de los medios de comunicación tradicionales. Una de las ventajas es la apertura en la línea editorial, donde se le da la oportunidad a la juventud caraqueña de expresar ideas y de sacar programas al aire. Reconocemos que nos hemos equivocado, pero muchas veces hemos acertado; esa es la libertad que se nos da, sin imponernos una directriz de una institución pública, sin colocarnos una línea editorial cuando vamos a hacer nuestro trabajo. Yo creo que Ávila TV, con la señal abierta, le llegará a la juventud del país, como sucede en Caracas, porque los demás medios del Estado no le han llegado a esos jóvenes que se identifican con el proceso revolucionario.

Hay que tener en cuenta que el venezolano que sigue al presidente Chávez, en su mayoría, lo hace de manera visceral, lo sigue por un sentimiento, por una emoción y no por una concepción racional y lógica de lo que es el socialismo

—¿Por qué escogiste el mundo de las comunicaciones masivas?

—Siempre me han gustado los medios de comunicación porque consi-

—¿Qué tal es trabajar con Mario Silva?

—Bien vale (risas). Yo tuve la oportunidad de conocerlo personalmente hace pocos meses. Trabajar con Mario Silva, en La Hojilla, es una oportunidad que se me ha dado, que agradezco mucho, más allá del reconocimiento

—¿Qué piensas del trabajo que desarrolla Conatel en estos momentos?

—(Medita un poco) Yo creo que más allá que sea una institución del Estado, tienen que hacerse muchas reformas. Me ha parecido errores gravísimos, el hecho de que Conatel no haya tomado medidas estrictas contra medios de comunicación que han llamado a golpes de Estado y al paro petrolero. La única decisión acertada que se ha tomado, fue el no haberle renovado la concesión a RCTV y eso por un llamado del comandante Chávez. Conatel ha tenido actuaciones muy pobres con respecto a lo que hace Venevisión y lo que hace Globovisión.

—¿Existe la derecha endógena dentro del Gobierno?

—Sí. Eso es indudable. En cualquier revolución existen quintas columnas y uno tiene que estar claro. Si uno no está claro que existe un factor que se viste de rojo para poder hacer contrarrevolución dentro de la misma revolución, no vamos a poder subsanar ese error. Creo que las medidas y los pronunciamientos que ha tenido el comandante Chávez van en vía de poder deslastrarse de todo ese sistema que corroe la revolución bolivariana.

—¿Y en el PSUV también está?

—También la hay. Quien no cree que en el PSUV hay una derecha endógena, está equivocado. Recuerda que la apertura, no sólo a nivel de dirección nacional y regional, sino en la inscripción de los militantes, fue abierta. Ahí no se hizo ningún proceso de filtro, todo el mundo se inscribió y es de conocimiento público que hay personas que militan abiertamente con la oposición y que están inscritas en el PSUV. Yo creo que una de las cosas que ayudaría a revertir los procesos de la derecha endógena, es la nueva elección de una directiva nacional, que sea realmente una elección de las bases y una relegitimación de los voceros de cada batallón. Se deben hacer unas elecciones para escoger la dirección nacional, regional y a la juventud del partido.

—Según tu opinión, ¿qué cambios se deben hacer en las políticas del Estado?

—Considero que debemos radicalizar la revolución y Chávez lo está haciendo en estos momentos. No podemos pretender cambiar a la sociedad con pañitos de agua. Yo he hecho mucho énfasis en el tema de la formación política del ciudadano venezolano.

—¿Te refieres a la creación de escuelas de formación ideológica?

—Sí, es necesario y urgente. Si nosotros no tenemos un proceso de formación ideológica que nos permita entender que el presidente Chávez no es solamente el corazón, la emoción y el amor, sino que él representa un proyecto de política de país, de patria grande latinoamericana, porque de lo contrario no vamos a avanzar. Chávez no es eterno y la revolución no puede depender, en este momento, de la falta de formación ideológica que tiene nuestro pueblo. Eso es una tarea que tiene el partido, los frentes sociales y hasta el mismo Gobierno.

—¿Qué te parece la medida adoptada por el Gobierno de eliminar los gastos suntuarios?

—Es una de las mejores medidas que ha tomado el Presidente, porque es absurdo que hayan magistrados que ganan 40 millones al mes y funcionarios del Estado que superan sueldos de hasta 60 millones mensuales. Entonces de qué socialismo estamos hablando, un socialismo que sigue privilegiando a una entelequia burocrática que devenga salarios exorbitantes que pudieran servir para alimentar o para darle educación a mayor cantidad de gente.

—De tocarte la oportunidad, ¿aspirarías a un cargo de elección popular?

—No. A mí me gusta el trabajo de reportero que estoy haciendo y me voy a dedicar a eso. Hay quienes dicen de esta agua no beberé. En estos momentos no tengo pensado ocupar un cargo de elección popular. Yo quiero seguir haciendo mi trabajo y seguir profundizando el proceso de investigación periodística a nivel documental.

—¿Cuál es tu visión acerca de la oposición en general?

—La oposición en general yo creo que no existe. La oposición es un archipiélago de islas, donde cada quien está tratando de cuidar su pequeño islote. Yo nunca he visto a la oposición como un conglomerado en conjunto, yo la veo como fracciones en donde hay un ala extremista encabezada por gente como Oscar Pérez, Manuel Rosales y Wilmer Azuaje y hay una moderada que de vez en cuando se vuelve extremista, que es la de los partidos políticos tradicionales Acción Democrática y Copei. Hay otra que no sale de los medios de comunicación, que no solamente quieren que Chávez se vaya sino que proponen planes distintos.

—¿Qué personaje consideras serio dentro de ese grupo? ¿A quién respetas en la oposición?

—Oye eso si está difícil (risas). Mira respeté, en algún momento, a Américo Martí. Lamentablemente estuve escuchando unas declaraciones de él que me llevaron a perder ese cierto respeto que le tenía. Creo que en este momento, de los visibles, no hay nadie que merezca mi respeto. Respeto la posición política de la gente de oposición, más no el liderazgo que dicen tener.

—Cuando te trasladas con tu equipo a cubrir los eventos de la oposición y eres agredido ¿cómo te sientes en ese momento? ¿No te da miedo que te pase algo peor?

—El miedo es natural en cualquier persona. Cuando uno se acerca, sobre todo, donde hay expresiones de exaltación siento un poco de temor. En las últimas marchas en las que he podido asistir, por ejemplo en Maracaibo, sufrimos agresiones de los militantes de Un Nuevo Tiempo y de la Policía de Maracaibo. El miedo no tiene que ser la razón de un revolucionario, para dejar de hacer lo que cree conveniente.

—¿Qué opinas sobre las declaraciones de Yon Goicochea donde éste exponía que la marihuana tenía que ser legalizada?

—Yo pauté un debate con Yon Goicochea en Maracaibo y él no asistió; íbamos a tocar ese punto. En Latinoamérica eso es un tema que se está discutiendo en alto nivel. Me pareció una declaración tonta y estúpida, el hecho de tomarlo como un juego. Creo que la despenalización de la marihuana no se puede considerar un juego, porque es un proceso que amerita una discusión mucho más profunda, más allá de la declaración tonta. Goicochea cometió un error que no ha querido asumir a nivel público y, lamentablemente, eso forma parte de la poca intelectualidad que existe dentro del liderazgo juvenil de oposición.

—Háblanos un poco del Frente Socialista de Comunicadores Alternativos (Frensoscal)

—La idea de Frensoscal es reunir a los comunicadores alternativos en Venezuela. Nosotros creemos que William Echeverria, y el Colegio Nacional de Periodistas, no pueden ser la cara del periodismo en Venezuela porque existen miles de comunicadores alternativos, diseñadores gráficos, fotógrafos, camarógrafos que no concuerdan con las políticas del CNP que, repito, para mí, es el 'Colegio Nacional de Palangristas'. Frensoscal tiene que convertirse en una línea bandera de lo que han sido los logros de este proceso revolucionario.

—Finalmente, ¿qué mensaje le envías a la juventud que te adversa y a la que no?

—A mis adversarios les digo, como dice Chávez: uno termina como el Guaire, mientras más mier... le echan, más crece. Ellos me hacen entender que lo estamos haciendo bien; mientras más gente de oposición le moleste nuestro trabajo, significa que algo bueno estamos haciendo.

Con respecto a la juventud nuestra, yo reitero el llamado a la formación ideológica, que no solamente nos declaremos socialistas, porque el socialismo va más allá del concepto de la palabra, es un proceso de formación.

Perfil
Jorge Luis Amorín Gaarn, nació el 2 de marzo de 1984, en Baruta, estado Miranda. Tiene 25 años. Es hijo de padres sureños. Su progenitor, Luis Amorín, es de nacionalidad uruguaya y su madre, Mirta Gaarn, es chilena. Ambos, están radicados en Venezuela desde hace mucho tiempo. Estudia derecho en la Universidad Central de Venezuela y Comunicación Social en la Universidad Católica Santa Rosa. Dentro de su tendencia política, se define como socialista y seguidor de las ideas del presidente Chávez.

"Nosotros, como revolucionarios, debemos ser autocríticos. Hay que reconocer que la revolución ha fallado en la labor comunicacional. Alguien dijo que los revolucionarios en el mundo somos los peores publicistas."

3 comentarios:

Anónimo,  9 de febrero de 2010, 12:39  

felicidades amorin eres lo maximo espero vengas a pronto a barquisimeto para conocerte bye.

Anónimo,  27 de abril de 2010, 11:53  

Este hombre es una verguenza para el pais. Su trabajo solo busca dividir y acrecentar las diferencias entre los venezolanos. NO he visto ni una sola entrevista constructiva. Solo agrede y desacredita. Termina siempre siendo un payaso pagado por este Gobierno.

Anónimo,  16 de julio de 2010, 18:24  

Ganas tendrias de tener un hermano,un novio, un esposo, un hijo, en fin un familiar como jorge amorin, muchacho joven revolucionario, buen estudiante, comprometido con sus principios, luchador, que busca el bienestar no solo el de él sino el tuyo, el mio, el de ellos y el todos.

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