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lunes, 6 de junio de 2011

Jóvenes trabajadores en Cuba

Carol Muñoz Nieves Y Maite López Pino Cuba Ahora

Las noticias que llegan desde España hace varios días muestran a los jóvenes como "indignados" protagonistas de las manifestaciones que remueven las calles, la política y hasta las páginas de la Historia. Entre las realidades desencadenantes, un desempleo del 40 por ciento de la juventud y el descontento con un sistema corrupto, leonino; la miseria de sueños y el horizonte borroso.

Del otro lado del Atlántico, a los jóvenes cubanos las noticias nacionales relacionadas con el empleo les llegan frescas, desde la cotidianidad, sobre todo a partir de los recientes debates masivos y resoluciones del VI Congreso del Partido Comunista de Cuba. En los últimos meses, la conexión de esos jóvenes con el proyecto revolucionario en proceso de actualización confirma que, en la Isla, las aguas corren por cauces distintos a los de la nación europea. No hubo intenciones de atender el llamado externo a un "levantamiento popular" y la polémica transformadora busca las vías institucionales para intentar cambiar lo que debe ser cambiado.

Mas, ninguna realidad, y menos si tiene que ver con juventud y trabajo, está libre de conflictos. La flexibilización y ampliación del trabajo por cuenta propia y los procesos que se preparan, de reordenamiento laboral y reducción de plantillas infladas en el sector estatal de la economía, obligan a mirar atentamente a ese grupo social, del que pende el futuro.

En primera instancia, resulta un hito importante el total de trabajadores jóvenes. Según datos de la Oficina Nacional de Estadísticas del año 2010, de 5 069 900 personas empleadas, 1 119 500 tienen entre 17 y 29 años de edad.

POR CUENTA PROPIA

La ampliación del llamado "cuentapropismo" que emprende el país como parte de la actualización de su modelo económico, influye en las opciones de empleo juveniles. Según un muestreo de Cubahora, oficios como los de elaborador vendedor de alimentos y vendedor de CDs han sido asumidos por gran cantidad de jóvenes, parte de los cuales estudian o trabajan y en el tiempo libre se dedican a esas actividades.

A los menos adultos que optan por tales alternativas, organizaciones como los Comités de Defensa de la Revolución, la Federación de Mujeres Cubanas, y los propios centros educativos, podrían prepararlos para desempeñar oficios, y para crear y administrar formas de empleo no estatal, sugiere Juan Carlos Campos Carrera, experto del Centro de Investigaciones Psicológicas y Sociológicas.

El estudioso argumenta que el poco fomento de esas habilidades, unido al alto nivel de escolaridad de la juventud cubana, son elementos que podrían dificultar la inserción de esta en el cuentapropismo. Dicha preparación no debe dejarse solo a la experiencia cotidiana, la familia u otras relaciones o vías informales.

Campos Carrera percibe que los jóvenes no están preparados para emprendimientos de este tipo y sí para fungir como trabajadores contratados en el sector no estatal, al que muchos hoy se integran.

Uno de esos casos es el de la veinteañera Yeilén Rodríguez, gastronómica de la cafetería capitalina Habáname, abierta por unos amigos de su familia. No trabaja allí por mayor solvencia económica, sino porque estaba desempleada y no le gusta "andar de vaga"; mientras trabajaba en el sector estatal le iba "igual de bien", aseguró.

Yuniesky Díaz, carpintero en un taller particular, refiere en cambio que "invirtió esfuerzos en ambos sectores", pero le va mejor salarialmente trabajando por cuenta propia.

EN LOS ESPACIOS ESTATALES

Investigadores del Centro de Estudios Sobre la Juventud consideran al Estado como el principal garante del empleo juvenil en Cuba, pues estipula un puesto de trabajo para todos los graduados universitarios y de la enseñanza técnico profesional de nivel medio, en cumplimiento del servicio social. En ese período también se produce su adiestramiento, ventaja indudable de los jóvenes cubanos si se compara su situación en ese sentido con la de sus coetáneos de otros lugares del planeta.

En la coyuntura cubana actual, además, la resolución Número 35/10 del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social estipula que quienes se encuentran cumpliendo el servicio social o el período de adiestramiento no están sujetos al reglamento sobre el tratamiento laboral y salarial aplicable a los trabajadores disponibles e interruptos. Una vez más, la dirección del país deja claro que apoyar la inserción laboral de la juventud es imprescindible para la continuidad de la Revolución.

En una aproximación cualitativa, veinte jóvenes entrevistados que laboran en el sector estatal refieren como principal causa de descontento que el salario es insuficiente para satisfacer sus necesidades. Ese problema ha sido reiteradamente reconocido por la dirección del país y a su solución va encaminada en buena parte la actualización del modelo económico cubano.

Ninguno de los interrogados, sin embargo, manifestó intención de abandonar su empleo sin tener antes otro espacio donde reubicarse, pues consideran el trabajo como forma primordial para la satisfacción de sus necesidades personales.

LA PAJA EN EL OJO PROPIO

La ubicación laboral, que generalmente ocurre en espacios estatales, es un proceso que puede verse influido por trabas organizativas y generar insatisfacciones y desaliento en los jóvenes implicados. Tania Cruz Vera, recién egresada de Ingeniería Industrial, comenta que transcurrieron varias semanas para que ella y otros compañeros de carrera resultaran aceptados por los organismos a los que fueron asignados.

Indagaciones del Centro de Estudios sobre la Juventud con muestras representativas corroboran que eventuales desbalances entre la oferta laboral y los planes del sistema educativo para fomentar la fuerza de trabajo calificada han incidido negativamente en la inserción de los jóvenes trabajadores.

Los estudios evidencian también que en las organizaciones no siempre se crean las condiciones adecuadas para que el joven sea recibido, atendido y adiestrado de forma que pueda adquirir una cultura del trabajo.

Además, señalan que a veces ocurre una incorrecta selección del empleo durante el proceso de ubicación, debido a la poca información sobre el objeto social, contenido de trabajo y perspectivas de la entidad donde ejercerá el joven, todo lo cual afecta luego su adaptación a la vida laboral.

En síntesis, la responsabilidad de la incorporación al trabajo corresponde tanto a los centros educativos y organismos demandantes del empleo, como al propio sujeto implicado, mediado por sus experiencias familiares y sociales. Tal vez por ello la experta María Josefa Luis Luis, del Centro de Estudios sobre la Juventud, afirma que esa etapa "demanda un acompañamiento más certero, para brindar todo el apoyo necesario y a fin de que se adopten las decisiones correctas, responsables y justas".

NO TRABAJO PORQUE…

Otras investigaciones del Centro de Estudios sobre la Juventud realizadas a nivel nacional revelan que la desvinculación laboral de muchos jóvenes cubanos tiene mayormente un carácter voluntario y selectivo, o sea, ocurre motivada por sus propios intereses y aspiraciones. Esa particularidad los diferencia de sus coetáneos en otras partes del mundo.

Sin embargo, esa desvinculación no responde solamente a tal selectividad. Según los estudios, también influye la tenencia de otras fuentes de ingreso como el trabajo informal e ilegal, las remesas enviadas desde el exterior y que el disfrute de la seguridad social y de los subsidios alimentarios estatales en ocasiones no presionan a buscar empleo. Incluso, media nuestra cultura de relaciones familiares, pues los padres generalmente se sienten responsables de la manutención de los hijos hasta edades avanzadas.

La tasa de desocupación en Cuba en 2010 era de 1,6 por ciento por cada mil trabajadores, incluidos los jóvenes. Si bien la situación no alarma, destaca que el carácter generalmente voluntario de la desvinculación laboral juvenil en Cuba ha sido llamado a cambiar en la actualización del modelo económico que se emprende. Los Lineamientos de la Política Económica y Social aprobados en el VI Congreso del PCC tienen como filosofía que el trabajo "es a la vez un derecho y un deber, motivo de realización personal de cada ciudadano".

Y vale recordar que esa propuesta fructificó, precisamente, en los debates populares de la juventud junto al pueblo sobre el rumbo a seguir por su Revolución.

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sábado, 23 de abril de 2011

Juventud cubana: comprometida con la Revolución e historia patria

Por Yudith Díaz Gazán (Prensa Latina *)
La juventud cubana manifestó en la Revista Militar y el Desfile Popular su compromiso con la Revolución y la historia patria de esta isla caribeña.

Miles de cubanos, sobre todo representantes de la nueva generación, expresaron combatividad, disciplina y marcialidad en la marcha desarrollada el fin de semana último en la emblemática Plaza de la Revolución José Martí.

La concentración, dirigida por el presidente cubano, Raúl Castro, celebró el aniversario 50 de la declaración del carácter socialista de la Revolución y la victoria de Playa Girón.

El momento devino cita oportuna para reflexionar y recordar los acontecimientos que marcaron importantes hechos políticos y sociales en el país.

Tras recibir un mensaje de salutación del líder de la Revolución, Fidel Castro, 128 jinetes de la Caballería Mambisa representaron la valentía y el coraje de los antepasados iniciadores de las gestas independentistas.



La réplica del yate Granma, custodiada por tres mil pioneros de quinto y sexto grados de la enseñanza primaria, navegó sobre un mar de pañoletas azules.

Tropas y medios blindados de combate, como tanques y piezas autopropulsadas de artillería terrestre y antiaérea, así como unidades de la Marina de Guerra Revolucionaria, helicópteros y aviones de combate, hicieron gala de su responsabilidad con la seguridad del pueblo cubano.

Desfilaron obreros, investigadores, científicos y estudiantes de diferentes niveles de enseñanzas, quienes llenaron de colores, entusiasmo y alegría el histórico sitio.

En testimonios recogidos, estudiantes de universidades, preuniversitarios y escuelas militares manifestaron su voluntad de honrar su compromiso con la Revolución y sus líderes históricos.

Rafael Cruz, de la Escuela Militar Superior Arides Estévez, revalidó la disposición de las nuevas generaciones de cubanos como hacedores del presente y del futuro.

"Hoy damos una lección al mundo de que Cuba sigue haciendo más Socialismo y nuestro proceso revolucionario es irreversible", detalló.

En tanto, Agustín Cáceres, del batallón de las Milicias de Tropas Territoriales, afirmó que con esfuerzo en las labores del campo, las construcciones y en la propia jornada laboral, "nosotros ratificamos el Sí al Socialismo".

La marcha popular cerró con el desfile de mil 500 banderas cubanas, enarboladas por estudiantes de la Universidad de Ciencias Informáticas, y el vuelo libre de centenares de palomas.

El aniversario 50 de la victoria de Playa Girón tiene singular relevancia para el pueblo cubano y es recordado por la derrota en 1961 de la invasión de tropas mercenarias preparada por la Agencia Central de Inteligencia (CIA).

Aquel plan de incursión armada fue aprobado por el entonces presidente de Estados Unidos Dwight D. Eisenhower, quien el 17 de marzo de 1960 ordenó iniciar el reclutamiento de los mercenarios de origen cubano, encargados del desembarco por la occidental provincia de Matanzas.

La CIA estableció 13 campamentos de entrenamiento diseminados por Guatemala, Nicaragua, Estados Unidos y bases militares norteamericanas en Puerto Rico y la zona del canal de Panamá.

Días después de las elecciones en Estados Unidos, el 18 de noviembre de 1960, la CIA expuso al presidente electo John F. Kennedy los pormenores del plan y este aprobó la idea.

El 15 de abril de 1961, mientras la agrupación naval mercenaria navegaba rumbo a Cuba escoltada por buques de guerra de Estados Unidos, ocho bombarderos B-26 pintados con falsas insignias de la Fuerza Aérea cubana, bombardearon dos bases de la aviación y un aeropuerto civil.

Después, en el sepelio de las víctimas de aquel ataque, fue proclamado el carácter socialista de la Revolución y se decretó el estado de alarma de combate para el país. En esta fecha se celebra cada año el Día del Miliciano.

A la vez que se intensificaba el apoyo a los grupos mercenarios enclavados en La Florida y encargados de las acciones terroristas contra Cuba, se desató una campaña mediática cuyo objetivo era asegurar la futura agresión directa.

Estados Unidos volcó todo su poderío de propaganda a convencer al mundo, mediante falsas noticias, de la existencia de una rebelión interna del pueblo cubano y del respaldo a un Â"gobierno en el exilioÂ" constituido por políticos tradicionales y corruptos.

El desembarco en Cuba de la denominada Brigada 2506 comenzó el 17 de abril y la misma reunía características similares a las unidades de asalto anfibio de las fuerzas armadas de Estados Unidos. Tenía unos mil 500 hombres armados, tanques y artillería de campaña.

Las fuerzas cubanas estaban integradas por combatientes del Ejército Rebelde y de la Policía Nacional Revolucionaria, pero el grueso eran milicianos voluntarios con escasa o ninguna experiencia combativa.

Dirigidas personalmente por el líder de la Revolución, Fidel Castro, las tropas cubanas no dieron tregua al enemigo y a las 17:30 hora local del 19 de abril, la invasión estaba derrotada.

(*) La autora es periodista de la Redacción Nacional de Prensa Latina.

rr/ydg/jrr

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jueves, 18 de noviembre de 2010

Mensaje de Fidel a los estudiantes


Prensa Latina

Queridos estudiantes universitarios y demás invitados:

Me satisface mucho la presencia en esta reunión del Ministro de la enseñanza superior, los Rectores de las universidades de La Habana, una representación de la Unión de Jóvenes Comunistas, presidida por su Primera Secretaria, la Dirección Provincial y la Nacional de la Federación de Estudiantes de la Enseñanza Media.

Recuerdo bien aquel 17 de noviembre de 2005. Se conmemoraba el Día Internacional del Estudiante. Ustedes los universitarios habían decidido que yo hablara ese día. Se cumplían, me dijeron, 60 años de mi ingreso en la Universidad, a fines de 1945. Era entonces un poco más joven que hoy; tenía la edad de ustedes. Pero hemos vivido juntos una etapa de la vida.

Pensaba que aquella reunión que sostuvimos en la Universidad de La Habana, hace 5 años, no se repetiría nunca. Había cumplido ya 79 años. Pero hace apenas dos meses, para ser más exacto, cuando presenté en el Aula Magna el segundo libro de nuestra guerra revolucionaria: “La contraofensiva estratégica”, el 10 de septiembre de 2010, al finalizar, conversé con muchos veteranos de aquellas luchas y a la salida del recinto saludé un entusiasta grupo de dirigentes estudiantiles universitarios que allí esperaban, intercambié con ellos, me explicaron su ansiosa espera del día 17 para que les hablara del discurso.

Me agradó aquel grupo. No estaban promoviendo una “revolución cultural”, deseaban escuchar nuevamente una reflexión sobre las ideas expuestas aquel día.

Ese encuentro era ya una propiedad suya. Me pareció que transcurriría mucho tiempo entre el 10 de septiembre y el 17 de noviembre; otras cosas pasaban por mi mente y les respondí: “nos veremos ese día”.

Sabía sin embargo que aquel discurso levantó ronchas, dado el momento que estábamos viviendo frente a un poderoso enemigo que nos amenazaba cada vez más, bloqueaba férreamente nuestra economía y se esforzaba por sembrar el descontento, promoviendo la violación de las leyes y las salidas ilegales del país, privándolo de una reserva de fuerza de trabajo joven, cultural y técnicamente bien preparada. Muchos de ellos eran conducidos más tarde a las actividades ilícitas y al delito.

Estaba también el hecho de mi tendencia a la autocrítica y la ironía con relación a nuestras propias acciones. Aunque fui cáustico en mis palabras, defendí principios y no hice concesiones.

Todo eso recordaba, pero no las palabras exactas que usé, la totalidad de los argumentos esgrimidos, y la considerable extensión del discurso.

Solicité a los archivos del Consejo de Estado una copia textual del mismo, y me encontré con 115 páginas a un solo espacio que implica más de 200 como estas que apenas rebasan las 40.
Durante las últimas semanas ha sido intenso el trabajo, dedicado a muchas tareas; entre ellas, reuniones de entrevistas con el editor principal del sitio Web Global Research, Michel Chossudovsky; la victoria electoral aplastante de la extrema derecha de Estados Unidos y, dentro de ella, la del grupo fascista del Tea Party; la crisis económica sin precedentes; guerra de divisas, seguida de cerca por la Cumbre del G-20 en Seúl; la Cumbre de la APEC en Yokohama, Japón y dentro de dos días, la Cumbre de la OTAN en Portugal el 19 y 20 de noviembre, que debe seguirse de cerca.

A pesar de eso, no me resignaba a posponer o suspender la fecha de nuestro encuentro.

Apoyado en el texto original, fui entresacando las ideas principales del discurso que pronuncié aquella vez, para presentarlas con las mismas palabras que utilicé entonces. Omití, en aras de la brevedad, numerosos ejemplos que complementaban los criterios que sostenía.

Confieso que me sorprendió la actualidad de las ideas expuestas que, 5 años después, son más actuales que entonces, ya que muchas se relacionaban con el futuro, y los hechos se han ido comportando tal como fueron previstos, solo que hoy, con los conocimientos disponibles sobre fenómenos como el cambio climático, la crisis económica que rebasa cualquier otra anterior, los peligros de guerra y la derivación del poder imperial hacia el fascismo, demandan de los jóvenes universitarios un máximo de consagración y esfuerzo en la batalla ideológica.

Una de las primeras ideas que expresé fue:

“El conjunto de factores que hicieron posible la vida se dieron al cabo de miles de millones de años en el planeta Tierra, esa frágil vida que puede transcurrir entre unos pocos grados por debajo de cero y unos pocos grados por encima de cero…”

“Yo trataba de recordar cómo eran aquellas universidades, a qué nos dedicábamos, de qué nos preocupábamos. Nos estábamos preocupando de esta pequeñita isla. [...] No se hablaba todavía de globalización, no existía la televisión, no existía Internet, no existían las comunicaciones instantáneas de un extremo a otro del planeta [...] Al menos en mis tiempos, allá en 1945, nuestros aviones de pasajeros apenas llegaban a Miami…”

“…acababa de ocurrir una terrible guerra, que costó alrededor de 50 millones de vidas, y estoy hablando del momento aquel, en 1945, cuando yo ingresé en la universidad, el día 4 de septiembre; bueno, ingresé en esa época, y ustedes, desde luego, se han tomado la libertad de celebrarlo cualquier día de ese año.”

Más adelante pregunté: “¿Qué mundo es ese donde un imperio bárbaro proclama el derecho de atacar sorpresiva y preventivamente a 60 o más países, que es capaz de llevar la muerte a cualquier rincón del mundo, utilizando las más sofisticadas armas y técnicas de matar?”

“Ahora mismo el imperio amenaza con atacar a Irán si produce combustible nuclear.”

“Hoy ya se debate en la esfera internacional qué día y qué hora, o si será el imperio, o utilizará -como utilizó en Iraq- al satélite israelí para el bombardeo preventivo y sorpresivo sobre centros de investigación que busquen obtener la tecnología de producción del combustible nuclear.”

“…aquella nación reclama su derecho a producir combustible nuclear como cualquier nación entre las industrializadas y no ser obligada a destruir la reserva de una materia prima, que sirve no solo como fuente energética, sino como fuente de numerosos productos, fuente de fertilizantes, de textiles, de infinidad de materiales que hoy tienen un uso universal.”

“…veremos qué ocurriría si se les ocurre bombardear a Irán para destruir cualquier instalación que le permita la producción de combustible nuclear.”

“Cuba nunca intentó producir armas nucleares. Nosotros poseemos otro tipo de armas, son nuestras ideas [...] armas del poder de las nucleares en virtud del poder invencible de las armas morales. [...] ni se nos ha ocurrido buscar armas biológicas [...] Armas para combatir la muerte, para combatir el SIDA, para combatir las enfermedades, para combatir el cáncer, a eso dedicamos nuestros recursos…”

“…en cualquier parte del mundo se encuentra una cárcel secreta donde realizan torturas los defensores de los derechos humanos; son los mismos que allí en Ginebra ordenan a sus corderitos votar uno tras otro contra Cuba, el país que no conoce la tortura, ¡para honor y gloria de esta generación, para honor y gloria de esta Revolución, para honor y gloria de una lucha por la justicia, por la independencia, por el decoro humano que debe mantener incólume su pureza y su dignidad!”

“…esta mañana llegaban noticias informando sobre el uso de fósforo vivo en Fallujah, allí donde el imperio descubrió que un pueblo, prácticamente desarmado, no podía ser vencido y se vieron los invasores en tal situación que no podían irse ni quedarse: si se iban, volvían los combatientes; si se quedaban, necesitaban esas tropas en otros puntos. Ya han muerto más de 2 000 jóvenes soldados norteamericanos, y algunos se preguntan, ¿hasta cuándo seguirán muriendo en una guerra injusta?…”

“…han convertido el enrolamiento para el ejército en una fuente de empleo, contratan desempleados, y muchas veces trataban de contratar el mayor número de negros norteamericanos para sus guerras injustas, y han llegado noticias de que cada vez menos afronorteamericanos están en disposición de inscribirse en el ejército, a pesar del desempleo y la marginación a que son sometidos…”

“Buscan latinos, inmigrantes que, tratando de escapar del hambre, cruzaron la frontera, esa frontera donde están muriendo más de 500 inmigrantes cada año, muchos más en 12 meses que los que murieron durante los 28 años que duró el muro de Berlín.”

“…entraban los jóvenes en esta universidad, que no era, por cierto, la universidad de los humildes; era la universidad de las capas medias de la población, era la universidad de los ricos del país, aunque muchos jóvenes solían estar por encima de las ideas de su clase y muchos de ellos eran capaces de luchar, y así lucharon a lo largo de la historia de Cuba.

“Ocho estudiantes fueron fusilados en 1871 y fueron cimientos de los más nobles sentimientos y del espíritu de rebeldía de nuestro pueblo…”

“Mella era uno de ellos, también procedente de la capa media; porque los de las capas más pobres, los hijos de los campesinos, no sabían leer ni escribir…”

“…mencioné a Mella, podría mencionar a Guiteras, podría mencionar a Trejo, que murió [...] un 30 de septiembre, en la lucha contra Machado…”

“…cuando volvió con todo el rigor la tiranía batistiana, muchos estudiantes lucharon y muchos estudiantes murieron, y aquel jovencito de Cárdenas, Manzanita, como le llamaban, siempre risueño, siempre jovial, siempre cariñoso con todos los demás, se iba distinguiendo por su valentía, su entereza [...] cuando se enfrentaba a la policía.”

“Si usted va, incluso, a la casa donde vivió Echeverría -José Antonio, vamos a llamarlo así-, es una casa buena, una excelente casa. Vean cómo los estudiantes muchas veces pasaban por encima de su origen social y de su clase, en esa edad de tantas esperanzas, de tantos sueños.

“En aquella universidad, para estudiar medicina había una sola facultad y un solo hospital docente, y muchos obtenían premios, primer premio en medicina, y algunos, incluso, de cirugía sin haber operado nunca a nadie.”

“Algunos lo lograban [...] Así surgieron buenos médicos, no una masa de buenos médicos -sí había una masa de médicos [...] que estaban sin empleo, y cuando la Revolución triunfa se marchan precisamente a Estados Unidos, y quedaron la mitad, 3 000, y el 25% de los profesores. De ahí partimos hacia el país de hoy, que se yergue ya casi como capital de la medicina mundial.”

“…el país [...] tiene ya más de 70 000 médicos.”

“Nosotros entramos en la universidad a finales del año 1945, e iniciamos nuestra lucha armada en el Moncada el 26 de Julio de 1953, [...] casi ocho años después, y la Revolución triunfa cinco años, cinco meses y cinco días después del Moncada, tras un largo recorrido por las prisiones, el exilio y la lucha en las montañas.”

“…no conocíamos ni muy bien las leyes de la gravedad, íbamos cuesta arriba luchando contra el imperio, que era ya el más poderoso, [...] cuando todavía existía otra superpotencia, [...] marchando cuesta arriba fuimos ganando experiencia, marchando cuesta arriba fue fortaleciéndose nuestro pueblo y nuestra Revolución, hasta llegar a hoy.”

“…el ser humano es el único capaz [...] de pasar por encima de todos los instintos. [...] la naturaleza le impone los instintos, la educación impone las virtudes…”

“…a pesar de la diferencia entre los seres humanos, puedan ser uno en un momento o [...] pueden ser millones a través de las ideas.”

“Son las ideas las que nos unen, son las ideas las que nos hacen pueblo combatiente, son las ideas las que nos hacen, ya no solo individualmente, sino colectivamente, revolucionarios, y es entonces [...] cuando un pueblo no puede ser jamás vencido…”

“…aquí a 90 millas del colosal imperio, del más poderoso que existió jamás a lo largo de la historia, y han pasado 46 años y ahí está más distante que nunca de lograr poner de rodillas a la nación cubana, aquella que humillaron y ofendieron durante algún tiempo…”

“Creo que fue Agramonte, otros dicen que Céspedes, quien respondiendo a los pesimistas, cuando tenía 12 hombres, exclamó: [...] con 12 hombres se hace un pueblo. [...] eso que se llama una conciencia revolucionaria, que es la suma de muchas conciencias [...] Es hija del amor a la patria y el amor al mundo, que no olvida aquello de que patria es humanidad, pronunciado hace más de 100 años.”

“No olvidar jamás a aquellos que durante tantos años fueron nuestra clase obrera y trabajadora, que vivieron décadas de sacrificio, las bandas mercenarias en las montañas, las invasiones como la de Girón, los miles de actos de sabotaje que costaron tantas vidas a nuestros trabajadores cañeros, azucareros, industriales, o en el comercio, o en la marina mercante, o en la pesca, los que de repente eran atacados a cañonazos y a bazucazos, nada más porque éramos cubanos, nada más porque queríamos la independencia, nada más porque queríamos mejorar la suerte de nuestro pueblo…”

“Cuba habla cuando tenga que hablar y Cuba tiene muchas cosas que decir, pero no está ni apurada ni impaciente. Sabe muy bien cuándo, dónde y cómo debe golpear al imperio, su sistema y sus lacayos.”

“…pienso que esta humanidad y las grandes cosas que es capaz de crear, deben preservarse mientras puedan preservarse.”

“…este admirable y maravilloso pueblo, ayer semilla y hoy árbol crecido y con raíces profundas; ayer lleno de nobleza en potencia y hoy lleno de nobleza real; ayer lleno de sueños de conocimientos y hoy lleno de conocimientos reales, apenas está comenzando en esta gigantesca universidad que es hoy Cuba.”

“…van surgiendo nuevos cuadros, y cuadros jóvenes.”

“Como ustedes saben, estamos envueltos en una batalla contra vicios, contra desvíos de recursos, contra robos…”

“…no piensen que el robo de materiales y de recursos es de hoy, o del período especial; el período especial lo agudizó, porque el período especial creó mucha desigualdad y el período especial hizo posible que determinada gente tuviera mucho dinero.”

“En el tiempo de que les hablo, para producir una tonelada de hormigón se consumían 800 kilogramos de cemento, y una tonelada de un buen hormigón [...] debe ser de alrededor de 200 kilogramos. Vean cómo se despilfarraba, cómo se desviaban recursos, cómo se robaba.”

“En esta batalla contra vicios no habrá tregua [...] y nosotros apelaremos al honor de cada sector. De algo estamos seguros: de que en cada ser humano hay una alta dosis de vergüenza. Cuando él se queda consigo mismo, no es un juez severo, a pesar de que, a mi juicio, el primer deber de un revolucionario es ser sumamente severo consigo mismo.”

“Crítica y autocrítica, es muy correcto, eso no existía; pero si vamos a dar la batalla hay que usar proyectiles de más calibre, hay que ir a la crítica y autocrítica en el aula, en el núcleo y después fuera del núcleo, después en el municipio y después en el país.”

“Después pueden venir otras preguntas: ¿Cuánto ganamos? Y si viene la pregunta de cuánto ganamos, se comenzaría a comprender el sueño de que cada cual viva de su salario o de su justísima jubilación.”

“…hemos ido tomando conciencia y que toda la vida es un aprendizaje, hasta el último segundo, y muchas cosas las empiezas a ver en un momento…”

“Una conclusión que he sacado al cabo de muchos años: entre los muchos errores que hemos cometido todos, el más importante error era creer que alguien sabía de socialismo, o que alguien sabía de cómo se construye el socialismo. Parecía ciencia sabida, tan sabida como el sistema eléctrico concebido por algunos que se consideraban expertos en sistemas eléctricos. [...] somos idiotas si creemos, por ejemplo, que la economía -y que me perdonen las decenas de miles de economistas que hay en el país- es una ciencia exacta y eterna, y que existió desde la época de Adán y Eva.

“Se pierde todo el sentido dialéctico cuando alguien cree que esa misma economía de hoy es igual a la de hace 50 años, o hace 100 años, o hace 150 años, o es igual a la época de Lenin, o a la época de Carlos Marx. A mil leguas de mi pensamiento el revisionismo, rindo verdadero culto a Marx, a Engels y a Lenin.”

“Cuando era estudiante supe teóricamente lo que era el comunismo utópico, descubrí que yo era un comunista utópico, porque todas mis ideas partían de: ‘Esto no es bueno, esto es malo, esto es un disparate. Cómo van a surgir las crisis de superproducción y el hambre cuando hay precisamente más capacidad de crear riquezas. ¿No sería más sencillo producirlas y repartirlas?’

“Por ese tiempo parecía, como le parecía también a Carlos Marx en la época del Programa de Gotha, que el límite a la abundancia estaba en el sistema social; parecía que a medida que se desarrollaban las fuerzas productivas podían producir, casi sin límites, lo que el ser humano necesitaba para satisfacer sus necesidades esenciales de tipo material, cultural, etcétera.”

“Cuando escribió libros políticos, como El 18 Brumario, Las luchas civiles en Francia, era un genio escribiendo, tenía una interpretación clarísima. Su Manifiesto Comunista es una obra clásica. Usted la puede analizar, puede estar más o menos satisfecho con unas cosas o con otras. Yo pasé del comunismo utópico a un comunismo que se basaba en teorías serias del desarrollo social…”

“En este mundo real, que debe ser cambiado, todo estratega y táctico revolucionario tiene el deber de concebir una estrategia y una táctica que conduzcan al objetivo fundamental de cambiar ese mundo real. Ninguna táctica o estrategia que desuna sería buena.

“Tuve el privilegio de conocer a los de la Teología de la Liberación una vez en Chile, cuando visité a Allende, en el año 1971, y me encontré allí con muchos sacerdotes, o representantes de distintas denominaciones religiosas, y planteaban la idea de unir fuerzas y luchar, con independencia de sus creencias religiosas.

“El mundo está desesperadamente necesitado de una unidad, y si no conseguimos conciliar el mínimo de esa unidad, no llegaremos a ninguna parte.”

“Lenin sobre todo estudió las cuestiones del Estado; Marx no hablaba de la alianza obrero-campesina, vivía en un país con gran auge industrial; Lenin vio el mundo subdesarrollado, vio aquel país donde el 80% o el 90% era campesino, y aunque tenía una fuerza obrera poderosa en los ferrocarriles y en algunas industrias, Lenin vio con absoluta claridad la necesidad de la alianza obrero-campesina, de la cual no había hablado nadie, todo el mundo había filosofado, pero no había hablado sobre eso. Y en un enorme país semifeudal, semisubdesarrollado, es donde se produce la primera revolución socialista, el primer intento verdadero de una sociedad igualitaria y justa; ninguna de las anteriores que eran esclavistas, feudales, medievales, o antifeudales, burguesas, capitalistas, aunque hablaran mucho de libertad, igualdad y fraternidad, ninguna se propuso jamás una sociedad justa.

“A lo largo de la historia, el primer esfuerzo humano serio por crear la primera sociedad justa, comenzó hace menos de 200 años…”

“Con dogmatismo no se hubiera jamás llegado a una estrategia. Lenin nos enseñó mucho, porque Marx nos enseñó a comprender la sociedad; Lenin nos enseñó a comprender el Estado y el papel del Estado.”

“…cuando la URSS se derrumbó se quedó sola mucha gente, entre ellas nosotros, los revolucionarios cubanos. Pero nosotros sabíamos lo que debíamos hacer y lo que teníamos que hacer, cuáles eran nuestras opciones. Estaban los demás movimientos revolucionarios en muchas partes librando su lucha. No voy a decir cuáles, no voy a decir quiénes; pero se trataba de movimientos revolucionarios muy serios, nos preguntaron si negociaban o no ante aquella situación desesperada, si continuaban luchando o no, o si negociaban con las fuerzas opuestas buscando una paz, cuando uno sabía a qué conducía aquella paz.”

“…les decía: ‘Ustedes no nos pueden pedir opinión a nosotros, son ustedes los que irían a luchar, son ustedes los que irían a morir, no somos nosotros. Nosotros sabemos qué haremos y qué estamos dispuestos a hacer; pero eso solo lo pueden decidir ustedes.’ Ahí estaba la más extrema manifestación de respeto a los demás movimientos y no el intento de imponer sobre la base de nuestros conocimientos y experiencias y el enorme respeto que sentían por nuestra Revolución para saber el peso de nuestros puntos de vista.”

“Pienso que la experiencia del primer Estado socialista, Estado que debió arreglarse y nunca destruirse, ha sido muy amarga. No crean que no hemos pensado muchas veces en ese fenómeno increíble mediante el cual una de las más poderosas potencias del mundo, que había logrado equiparar su fuerza con la otra superpotencia, un país que pagó con la vida de más de 20 millones de ciudadanos la lucha contra el fascismo, un país que aplastó al fascismo, se derrumbara como se derrumbó.

“¿Es que las revoluciones están llamadas a derrumbarse, o es que los hombres pueden hacer que las revoluciones se derrumben? ¿Pueden o no impedir los hombres, puede o no impedir la sociedad que las revoluciones se derrumben? Podía añadirles una pregunta de inmediato. ¿Creen ustedes que este proceso revolucionario, socialista, puede o no derrumbarse? (Exclamaciones de: ‘¡No!’) ¿Lo han pensado alguna vez? ¿Lo pensaron en profundidad?

“¿Conocían todas estas desigualdades de las que estoy hablando? ¿Conocían ciertos hábitos generalizados? ¿Conocían que algunos ganaban en el mes cuarenta o cincuenta veces lo que gana uno de esos médicos que está allá en las montañas de Guatemala, miembro del contingente ‘Henry Reeve’? Puede estar en otros lugares distantes de África, o estar a miles de metros de altura, en las cordilleras del Himalaya salvando vidas y gana el 5%, el 10%, de lo que gana un ladronzuelo de estos que vende gasolina a los nuevos ricos, que desvía recursos de los puertos en camiones y por toneladas, que roba en las tiendas en divisa, que roba en un hotel cinco estrellas, a lo mejor cambiando la botellita de ron por una que se buscó, la pone en lugar de la otra y recauda todas las divisas con las que vendió los tragos que pueden salir de una botella de un ron, más o menos bueno.”

“También se puede explicar por qué no cortamos caña hoy, no hay quien la corte y las pesadas máquinas destruyen los cañaverales. Los abusos del mundo desarrollado y los subsidios condujeron a precios del azúcar que eran, en ese mercado mundial, el precio del basurero del azúcar, mientras que en Europa pagaban dos o tres veces más a sus agricultores.”

“Pero vamos llegando -yo he llegado, y hace mucho tiempo- a plantearnos esta pregunta, frente a ese superpoderoso imperio que nos acecha, nos amenaza, tiene planes de transición y planes militares de acción, en determinado momento histórico.

“Ellos están esperando un fenómeno natural y absolutamente lógico, que es el fallecimiento de alguien. En este caso me han hecho el considerable honor de pensar en mí. Será una confesión de lo que no han podido hacer durante mucho tiempo. Si yo fuera un vanidoso, podía estar orgulloso de que aquellos tipejos digan que tienen que esperar a que yo muera, y ese es el momento. Esperar que muera, y todos los días inventan algo, que si Castro tiene esto, que si tiene lo otro, si tal o más cual enfermedad.”

“Sí, yo me di una fortísima caída, y todavía estoy rehabilitándome de este brazo (Señala), y va mejorando. Agradezco muchísimo las circunstancias en que me rompí el brazo, porque me obligó a más disciplina todavía, a más trabajo, a dedicar más tiempo, a dedicar casi las 24 horas del día a mi trabajo, si las venía dedicando durante todo el tiempo del período especial, ahora dedico cada segundo y lucho más que nunca…”

“Eso es como aquel tipejo (Me refería a la revista Forbes) que descubrió que yo era el hombre más rico del mundo.”

“Les hice una pregunta, compañeros estudiantes, que no he olvidado, ni mucho menos, y pretendo que ustedes no la olviden nunca, pero es la pregunta que dejo ahí ante las experiencias históricas que se han conocido, y les pido a todos, sin excepción, que reflexionen: ¿Puede ser o no irreversible un proceso revolucionario?, ¿cuáles serían las ideas o el grado de conciencia que harían imposible la reversión de un proceso revolucionario?”

“Es tremendo el poder que tiene un dirigente cuando goza de la confianza de las masas, cuando confían en su capacidad. Son terribles las consecuencias de un error de los que más autoridad tienen, y eso ha pasado más de una vez en los procesos revolucionarios.

“Son cosas que uno medita. Estudia la historia, qué pasó aquí, qué pasó allí, qué pasó allá, medita lo que ocurrió hoy y lo que ocurrirá mañana, hacia dónde conducen los procesos de cada país, por dónde marchará el nuestro, cómo marchará, qué papel jugará Cuba en ese proceso.”

“Fue por eso que dije aquella palabra de que uno de nuestros mayores errores al principio, y muchas veces a lo largo de la Revolución, fue creer que alguien sabía cómo se construía el socialismo.”

“¿Qué sociedad sería esta, o qué digna de alegría cuando nos reunimos en un lugar como este, un día como este, si no supiéramos un mínimo de lo que debe saberse, para que en esta isla heroica, este pueblo heroico, este pueblo que ha escrito páginas no escritas por ningún otro en la historia de la humanidad preserve la Revolución? No piensen ustedes que quien les habla es un vanidoso, un charlatán, alguien que le gusta el bluff.

“Han pasado 46 años y la historia de este país se conoce, los habitantes de este país la conocen; la de aquel imperio vecino también, su tamaño, su poder, su fuerza, su riqueza, su tecnología, su dominio sobre el Banco Mundial, su dominio sobre el Fondo Monetario, su dominio sobre las finanzas mundiales, ese país que nos ha impuesto el más férreo e increíble bloqueo, del cual se habló allá en las Naciones Unidas y Cuba recibió el apoyo de 182 países que pasaron y votaron libremente por encima de los riesgos de votar abiertamente contra ese imperio. [...] No solo hicimos esta Revolución con nuestro propio riesgo durante un montón de años, en determinado momento, habíamos llegado a la convicción de que jamás si éramos atacados directamente por Estados Unidos lucharían por nosotros, ni podíamos pedirlo.” Me venía refiriendo a la URSS.

“Con el desarrollo de las tecnologías modernas era ingenuo pensar o pedir o esperar que aquella potencia luchara contra la otra, si intervenía en la islita que estaba aquí a 90 millas, y llegamos a la convicción total de que ese apoyo jamás ocurriría. Algo más: se lo preguntamos un día directamente varios años antes de su desaparición: ‘Dígannoslo francamente.’ ‘No.’ Respondieron lo que sabíamos que iban a responder y entonces, más que nunca, aceleramos el desarrollo de nuestra concepción y perfeccionamos las ideas tácticas y estratégicas con las cuales triunfó esta Revolución y venció, con una fuerza que inicia su lucha con siete hombres armados, contra un enemigo que disponía de 80 000 hombres, entre marinos, soldados, policías, etcétera, tanques, aviones, cuanta arma moderna para aquella época podía poseerse, era infinita la diferencia entre nuestras armas y las armas que tenía aquella fuerza armada, entrenada por Estados Unidos, apoyada por Estados Unidos y suministrada por Estados Unidos.”

“Hoy tenemos mucho más que siete fusiles, tenemos todo un pueblo que ha aprendido a manejar las armas; todo un pueblo que, a pesar de nuestros errores, posee tal nivel de cultura, conocimiento y conciencia que jamás permitiría que este país vuelva a ser una colonia de ellos.

“Este país puede autodestruirse por sí mismo; esta Revolución puede destruirse, los que no pueden destruirla hoy son ellos; nosotros sí, nosotros podemos destruirla, y sería culpa nuestra.

“He tenido el privilegio de vivir muchos años, eso no es un mérito, pero es una excepcional oportunidad para decirles a ustedes lo que les estoy diciendo, a ustedes, a todos los líderes de la juventud, a todos los líderes de las organizaciones de masa, a todos los líderes del movimiento obrero, de los Comités de Defensa de la Revolución, de las mujeres, de los campesinos, de los combatientes de la Revolución, organizados en todas partes, luchadores durante años que en número de cientos de miles han cumplido gloriosas misiones internacionalistas…”

“…es impresionante ver los más humildes sectores sociales de este país convertidos en 28 000 trabajadores sociales y cientos de miles de estudiantes universitarios, ¡universitarios! ¡Vean qué fuerza! Y pronto veremos también en acción a aquellos que graduamos hace poco en el coliseo deportivo.

“El coliseo nos enseña sobre marxismo-leninismo; el coliseo nos enseña sobre clases sociales; el coliseo reunió no hace mucho alrededor de 15 000 médicos y estudiantes de medicina y algunos de la ELAM, y otros que vinieron hasta de Timor Oriental para estudiar medicina, jamás podrá olvidarse. No creo que se trate de un sentimiento personal de cualquiera de nosotros.

“Jamás esta sociedad olvidará esas imágenes de las 15 000 batas blancas que allí se reunieron el día en que se graduaron los estudiantes de medicina, el día en que se creó el contingente ‘Henry Reeve’, que ya en una cifra considerable ha enviado sus fuerzas a lugares donde ocurrieron cosas excepcionales, en un tiempo mucho más breve de lo que habíamos podido imaginar.

“Permítanme decirles que hoy prácticamente el capital humano es, o avanza aceleradamente para ser el más importante recurso del país, muy por encima de casi todos los demás juntos. No estoy exagerando.”

“Por ahí se han ido descubriendo servicentros privados, alimentados con el combustible de los piperos.

“Algo que se conoce es que muchos de los camiones del Estado van por un lado y por otro, y el que más y el que menos ve a un pariente, un amigo, una familia, o la novia.

“Recuerdo aquella vez, varios años antes del período especial, que vi, rápido, por la Quinta Avenida, un flamante cargador frontal Volvo, casi acabado de comprar, que en aquella época valían 50 000 ó 60 000 dólares. Sentí curiosidad de saber para dónde iba a aquella velocidad, le pedí al escolta: ‘Aguanta, pregúntale qué iba a ver, que te diga con franqueza.’ Y confesó que iba a visitar a la novia con aquel Volvo, que corría a toda velocidad por la Quinta Avenida.

“Cosas veredes, Mío Cid, -dijo alguien- que harán hablar las piedras.”

“…cosas como esas han estado ocurriendo. Y, en general, lo sabemos todo, y muchos han dicho: ‘La Revolución no puede; no, esto es imposible; no, esto no hay quien lo arregle.’ Pues sí, esto lo va a arreglar el pueblo, esto lo va a arreglar la Revolución, y de qué manera. ¿Es solo una cuestión ética? Sí, es primero que todo una cuestión ética; pero, además, es una cuestión económica vital.”

“Este es uno de los pueblos más derrochadores de energía combustible del mundo. Aquí quedó demostrado, y ustedes con toda honradez lo dijeron, y es muy importante. Nadie sabe lo que cuesta la electricidad, nadie sabe lo que cuesta la gasolina, nadie sabe el valor que tiene en el mercado. Iba a decirles que es muy triste cuando una tonelada de petróleo puede valer 400 y de gasolina 500, 600, 700, en ocasiones llegó a 1 000, y es un producto que no va a bajar de precio, algunos solo circunstancialmente, y no mucho tiempo, porque se agota…”

“Nosotros vemos nuestras minas de níquel, que van dejando el hueco donde hubo mucho níquel. Eso le está pasando al petróleo, los grandes yacimientos ya aparecieron, cada vez son menos. Ese es un tema sobre el cual hemos tenido que pensar mucho.”

“…había, si mal no recuerdo, alrededor de 3 000 entidades que manejaban divisas convertibles y decidían con bastante amplitud gastos en divisas convertibles de sus ganancias, si compro esto o lo otro, si pinto, si adquiero un mejor carrito y no el cacharrito viejo que tenemos. Nos dimos cuenta de que en las condiciones de este país aquello había que superarlo…”

“Hubo, sencillamente, que cerrar centrales o íbamos hacia la fosa de Bartlett. El país tenía muchos economistas, muchos muchos, y no intento criticarlos, pero con la misma franqueza que hablo de los errores de la Revolución les puedo preguntar por qué no descubrimos que el mantenimiento de aquella producción, cuando hacía rato se había hundido la URSS, el petróleo valía 40 dólares el barril y el precio del azúcar estaba por el suelo, por qué no se racionalizaba aquella industria y por qué había que sembrar 20 000 caballerías ese año, es decir, casi 270 000 hectáreas, para lo cual hay que roturar la tierra con tractores y arados pesados, sembrar una caña que después hay que limpiar con máquinas, fertilizar con costosos herbicidas, etcétera, etcétera, etcétera.”

“Hacía rato se había hundido la URSS, nos quedamos sin combustible de un día para otro, sin materias primas, sin alimentos, sin aseo, sin nada. Tal vez fue necesario que ocurriera lo que ocurrió, tal vez fue necesario que sufriéramos lo que sufrimos, dispuestos, como estábamos, a dar la vida cien veces antes que entregar la patria o entregar la Revolución…”

“Quizás fue necesario porque hemos cometido muchos errores, y son los errores que estamos tratando de rectificar, si quieren, que estamos rectificando.”

“…¡sin abuso de poder!, nada justificaría jamás que alguno de nosotros tratara de abusar del poder. Sí debemos atrevernos, debemos tener valor de decir las verdades [...] usted no está obligado a decirlas todas de una vez, las batallas políticas tienen su táctica, la información adecuada, siguen también su camino. [...] No importa lo que los bandidos digan y los cables que vengan mañana o pasado, los que ríen último, ríen mejor.”

“No es cuestión de imprimir billetes y repartirlos sin que tengan una contrapartida en mercancías o servicios…”

“Las casas terminamos regalándolas, algunos las compraban, eran dueños, habían pagado 50 pesos mensuales, 80 pesos, bueno, al cambio, si se lo mandaban de Miami, eran como tres dólares; algunos la vendían, 15 000, 20 000 dólares, al final de los años la habían pagado con menos de 500.

“¿Puede el país resolver su problema de vivienda regalando casas? ¿Y quién las recibía, el proletario, el humilde? Había muchos humildes que recibieron la casa regalada y la vendieron después al nuevo rico. ¿Cuánto podía pagar el nuevo rico por una casa? ¿Es eso socialismo?

“Puede ser una necesidad en un momento dado, también puede ser un error, ya que el país sufrió un golpe anonadante, cuando de un día para otro se derrumbó la gran potencia y nos dejó solos, solitos, y perdimos todos los mercados para el azúcar y dejamos de recibir víveres, combustible, hasta la madera con que darles cristiana sepultura a nuestros muertos. Y todos creían: ‘Eso se derrumba’, y siguen creyendo los muy idiotas que esto se derrumba y si no se derrumba ahora, se derrumba después. Y mientras más ilusiones se hagan ellos y más piensen ellos, más debemos pensar nosotros, y más debemos sacar las conclusiones nosotros, para que jamás la derrota pueda enseñorearse sobre este glorioso pueblo que tanto ha confiado en todos nosotros.”

¡Que no venga el imperio aquí a tener cárceles secretas para torturar a los hombres y mujeres progresistas del resto de este continente que hoy se levanta decidido a la segunda y definitiva independencia!

“Más vale que no quede ni la sombra del recuerdo de ninguno de nosotros y de ninguno de nuestros descendientes antes de que tengamos que volver a vivir tan repugnante y miserable vida.”

“Habían engañado al mundo. Cuando surgieron los medios masivos se apoderaron de las mentes y gobernaban no solo a base de mentiras, sino de reflejos condicionados. No es lo mismo una mentira que un reflejo condicionado: la mentira afecta el conocimiento; el reflejo condicionado afecta la capacidad de pensar. Y no es lo mismo estar desinformado que haber perdido la capacidad de pensar, porque ya te crearon reflejos: ‘Esto es malo, esto es malo; el socialismo es malo, el socialismo es malo’, y todos los ignorantes y todos los pobres y todos los explotados diciendo: ‘El socialismo es malo.’ ‘El comunismo es malo’, y todos los pobres, todos los explotados y todos los analfabetos repitiendo: ‘El comunismo es malo’.

“‘Cuba es mala, Cuba es mala’, lo dijo el imperio, lo dijo en Ginebra, lo dijo en veinte lugares, y vienen todos los explotados de este mundo, todos los analfabetos y todos los que no reciben atención médica, ni educación, ni tienen garantizado empleo, no tienen garantizado nada: ‘La Revolución Cubana es mala, la Revolución Cubana es mala.’”

“¿De qué hablan? ¿Qué hace el analfabeto? ¿Cómo puede saber que el Fondo Monetario Internacional es bueno o malo, y que los intereses son más altos, y que el mundo está siendo sometido y saqueado incesantemente por mil métodos de ese sistema? No lo sabe.
“No enseñan a leer y escribir a las masas, gastan un millón de millones en publicidad cada año; pero no es que gasten, lo gastan en crear reflejos condicionados, porque aquel compró Palmolive, el otro Colgate, el otro jabón Candado, sencillamente porque se lo dijeron cien veces, se lo asociaron a una imagen bonita y le fueron sembrando, tallando el cerebro. Ellos que hablan tanto de lavado de cerebro, ellos lo tallan, le dan una forma, le quitan al ser humano la capacidad de pensar; y si todavía le fueran a quitar la capacidad de pensar a alguien que se gradúa en una universidad y puede leer un libro sería menos grave.

“¿Qué puede leer el analfabeto? ¿Cómo se entera de que lo están engatusando? ¿Cómo se entera de que la mentira más grande del mundo es decir que eso es democracia, el sistema podrido que impera ahí y en la mayor parte, por no decir casi todos los países que copiaron ese sistema? [...] Eso es lo que hace que cualquiera pueda ser, al cabo del tiempo, muchas veces más revolucionario de lo que era cuando ignoraba muchas de esas cosas y solo conocía los elementos de la injusticia y de la desigualdad.

“En el momento en que les digo esto no estoy teorizando, aunque hay que teorizar; estamos actuando, estamos marchando hacia un cambio total de nuestra sociedad.”

“El precio del petróleo hoy no obedece a ninguna ley de oferta y demanda; obedece su precio a otros factores, a la escasez, al despilfarro colosal de los países ricos, y no es precio que tenga que ver con ley económica alguna. Es su escasez frente a una creciente y extraordinaria demanda.”

“Nosotros estamos invitando a todo el pueblo a que coopere con una gran batalla, que no es solo la batalla del combustible, de la electricidad, es la batalla contra todos los robos, de cualquier tipo, en cualquier lugar.”

“No tengo nada contra alguien, pero tampoco tengo algo contra la verdad. No estoy casado con mentira alguna, el que quiera ponerse bravo, lo lamento, pero le advierto de antemano que va a perder la batalla, y no va a ser un acto de injusticia ni de abuso de poder.”

“Tú gastas en total 1,9 dólares por 300 kilowatts de electricidad; es decir, un precio de 0,63 centavos (Menos de 1 centavo) de dólar por un kilowatt cubano de electricidad. ¡Qué maravillosamente bello!

“¿Cuánto gasta el pueblo de Cuba, por culpa de ese dólar que te enviaron de allá? Porque este no fue un dólar que tú te ganaste, o un peso, trabajando [...] te lo envían de allá, alguien que fue saludable, todo lo que estudió fue gratuito desde que nació, no está enfermo, son los ciudadanos más saludables que llegan a Estados Unidos, tienen una Ley de Ajuste, y tienen, además, prohibido enviar remesas.”

“Claro que no gastaste ni un centavo de lo que te enviaron en medicina, la medicina está subsidiada, si la compraste en una farmacia, la que no se llevaron y no vendieron por ahí, tú gastaste en adquirirla el 10% de lo que cuestan en divisas. Si fuiste al hospital y a lo mejor te operaron hasta del corazón, el tobillo, tu operación puede costar 1 000, 2 000, 10 000; allá en Estados Unidos si a ti te da un infarto y te ponen una válvula, puede ser lo que le costó a un empleado nuestro allá en la Oficina de Intereses, 80 000 dólares. A ti nunca te dejaron de atender; puede haber un maltrato en un hospital, pero, ¿tú has ido alguna vez a algún hospital donde no te hayan atendido?”

“…un día [...] la Revolución, con los instrumentos desarrollados por la técnica, podrá saber dónde se encuentra cada camión, en cualquier lugar, en cualquier calle. Nadie podrá escapar en el camión e ir a ver a la tía, [...] a la novia. No es que sea malo ver el familiar, el amigo o la novia, pero no en el camión destinado al trabajo…”

“Necesitamos aplicar el máximo de racionalidad en el salario, los precios, las jubilaciones y pensiones. Cero derroche. [...] No somos un país capitalista, en que todo se deja al azar.

“Subsidios o gratuidades, solo en cosas esenciales y vitales. [...] ¿Y con qué pagamos los costos? [...] Todo está a nuestro alcance, todo pertenece al pueblo, lo único no permisible es despilfarrar riquezas egoísta e irresponsablemente.

“Realmente yo no tenía el plan de enfrascarme en una conferencia sobre tan sensibles temas, pero habría sido un crimen desaprovechar esta oportunidad para decir algunas de las cosas que tienen que ver con la economía, con la vida material del país, con el destino de la Revolución, con las ideas revolucionarias, con las razones por las cuales iniciamos esta lucha, con la colosal fuerza que tenemos hoy, el país que somos y podemos seguir siendo, y mucho más de lo que somos.”

“A ustedes les he hablado con toda la confianza que les puedo hablar.”

“…el país tendrá mucho más pero no será jamás una sociedad de consumo, será una sociedad de conocimientos, de cultura, del más extraordinario desarrollo humano que pueda concebirse, desarrollo de la cultura, del arte, de la ciencia [...] con una plenitud de libertad que nadie puede cortar. Eso lo sabemos, no hay ni que proclamarlo, aunque sí recordarlo.”

“Nadie debe tener derecho a fabricar armas nucleares. Menos aun el derecho privilegiado que ha impuesto el imperialismo de imponer su dominio hegemónico y arrebatarles a los países del Tercer Mundo sus recursos naturales y materias primas.”

“Debe acabarse en el mundo la zoquetería, los abusos, el imperio de la fuerza y del terror. Este desaparece ante la ausencia total de miedo y cada vez son más los pueblos que tienen menos miedo, cada vez serán más los que se rebelen y el imperio no podrá sostener el infame sistema que aún sostiene.”

“Es muy justo luchar por eso, y por eso debemos emplear todas nuestras energías, todos nuestros esfuerzos, todo nuestro tiempo para poder decir en la voz de millones o de cientos o de miles de millones: ¡Vale la pena haber nacido! ¡Vale la pena haber vivido!”

Así concluí aquel discurso, que hoy de nuevo ratifico.

Muchas gracias.

Noviembre 17 de 2010

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viernes, 22 de octubre de 2010

En el aniversario 45 de Juventud Rebelde

Armando Hart Dávalos JR

Al llegar al aniversario 45 del fraterno diario de la juventud cubana, fundado por Fidel un día como hoy, durante el quinto aniversario de la integración del movimiento juvenil cubano en la Asociación de Jóvenes Rebeldes —preámbulo de nuestra Unión de Jóvenes Comunistas— tengo la satisfacción de transmitirles mi más cordial y sentida felicitación.

Desde entonces, Juventud Rebelde ha cumplido con honor y eficiencia la misión que le fue encomendada como órgano de información y orientación para los jóvenes cubanos, realizando valiosos y sólidos aportes a la cultura, el debate y a las inquietudes siempre crecientes de una juventud —hija de la Revolución— cada vez más culta e instruida.

En las páginas de Juventud Rebelde hemos confirmado que pueblo, juventud, revolución y patria no son tan solo palabras para nosotros, los martianos. Son conceptos teóricos, son guías para la práctica y son también bellos sentimientos.


Si el Apóstol enseñó que «patria es humanidad», entonces patria marca la existencia de un pueblo concreto, de aquel en que nace cada hombre, de aquel que tiene más cerca.

Lo más dinámico de un pueblo son sus jóvenes. Ellos simbolizan no solo el futuro sino también el presente. Saben que inclinar la cabeza ante los libros de estudio es la mejor forma de levantarla ante el porvenir. Conocen que del trabajo cotidiano y útil nace la virtud más duradera. Ejercitan las armas en las tareas de la defensa, sabiendo como Martí, que «es un soldado todo ciudadano, y el que no sepa combatir no es ciudadano».

Conjugar todas esas facetas solo se logra con la Revolución que es, en definitiva, el arte de hacer feliz al pueblo. Cuando la juventud actual proclama «todo por la Revolución», se está uniendo, en su convicción, no solo al más universal de los cubanos, sino también a su más destacado discípulo y continuador, nuestro invencible Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz.

Todo ello explica que nos hayamos propuesto desarrollar un diálogo sistemático de generaciones en el que participen quienes traemos la experiencia vivida en el siglo XX y los que vivirán bien entrado el siglo XXI: se trata de la necesidad de un diálogo entre dos siglos.

Las sociedades clasistas y coloniales, es decir el régimen de explotación del hombre por el hombre, nos han dejado como nefasta herencia un mundo cargado de enormes peligros. Por vez primera en la milenaria historia del hombre sobre la Tierra existe la posibilidad real de que desaparezca el género humano, y no solo esto, sino que con él desaparezcan también todas las formas de vida. Es muy triste y amargo pensar que nuestro globo terráqueo pueda convertirse, por la acción irracional y bárbara de algunos hombres, en un inmenso cementerio.

Si investigamos el pensamiento y la acción de los grandes próceres y pensadores de América en dos siglos de historia, encontraremos pensamientos luminosos orientados hacia la universalidad que necesita el mundo. Los invito a proseguir el diálogo de generaciones con esas ideas fundamentales.

Martí afirmó que Bolívar tenía mucho que hacer en América todavía. Sugiero como lema para este diálogo de generaciones que Bolívar, Martí y los próceres y pensadores de América tienen mucho que hacer en el mundo. La idea cardinal que debemos exaltar es la de extraer, de la inmensa sabiduría acumulada en este «pequeño género humano», lo necesario para unir al continente y para volcarlo hacia el mundo sobre la base del principio martiano: «Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas».1

Estamos convencidos de que Juventud Rebelde seguirá participando activamente en este diálogo de generaciones, tan urgente para Cuba y para el mundo, y seguirá siendo trinchera y brújula de los principios revolucionarios enarbolados por nuestros herederos y sucesores —con igual firmeza y decisión— en las nuevas condiciones históricas que vive el siglo XXI.

Con deseos de mayores éxitos para Juventud Rebelde.

Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/opinion/2010-10-21/en-el-aniversario-45-de-juventud-rebelde/



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lunes, 14 de junio de 2010

Se pronuncian los jóvenes cubanos por una Historia motivadora

Marianela Martín González Juventud Rebelde

Participantes en el Tercer Fórum Nacional de Historia coincidieron en que las nuevas generaciones no perdonan los lugares comunes y los calificativos ampulosos que sirven para cualquier personalidad o período histórico

«¿Por qué Martí decía que Agramonte era un diamante con alma de beso? Para poder entender la imagen hay que leer mucho sobre el Mayor. Saber que cuando nació su hijo y le avisaron, salió como una flecha a donde Amalia se recuperaba, y al darse cuenta de que estaba dormida, se quedó en el umbral hasta el amanecer para no despertarla».

Con anécdotas como estas el profesor de Mérito Horacio Díaz demostró que para dar una respuesta se precisan de muchas horas de estudio y de lectura. La incitación la hizo durante un taller del Tercer Fórum Nacional de Historia convocado por la FEU para debatir cómo enseñarla.

«Hay que distinguir lo que es un “teque” improductivo y lo que beneficia un pensamiento bien estructurado para la enseñanza. Las nuevas generaciones, ese futuro que tenemos sentado en las aulas, no nos van a perdonar los lugares comunes, los caminos trillados, las palabras gastadas, los calificativos ampulosos que sirven para cualquier personalidad o período histórico», puntualizó.

La estudiante de medicina villaclareña Mabel Pérez cuestionó el uso de videos para impartir historia, sin que luego estas clases de excelente factura se debatan entre alumnos y profesores.

«A veces hasta nos dormimos porque la noche anterior tuvimos guardia. La medicina tiene su historia. A veces no sabemos quién inventó la penicilina, aun cuando sabemos lo valiosa que es. Hace falta abrir el diapasón para que nos formemos más integralmente. Hay conocimientos históricos que tenemos que dominar todos los estudiantes universitarios, pero hay otros que pudieran adquirirse extracurricularmente e incorporar especificidades inherentes a las carreras», propuso.

Como advirtió el profesor Horacio, para enseñar la historia de manera amena, y que ayude a formar valores y defender principios, ha de apelarse a formas inteligentes sin dejar de abordar la complejidad y los conflictos de los próceres, en el marco de un diálogo intergeneracional, donde los caminos al corazón y al compromiso con la Patria pasen por el ejercicio de pensar.

«La enseñanza de la historia debe ser como la vida misma, compleja y polémica, sin que ello implique renunciar a los principios por los que luchamos», apuntó Horacio.

En el Aula Magna de la Universidad de La Habana se entregaron los premios y menciones de cada una de las ocho comisiones que sesionaron.

A este encuentro se presentaron 85 ponencias. Previamente, en los fórum municipales se debatieron 3 153, de las cuales 753 resultaron relevantes.

«Es esta una de las formas en que incentivamos el amor a lo propio y el valor de lo nuestro», expresó Gladis Gutiérrez, presidenta de la FEU, al resumir las experiencias del evento.

Elba Rosa Pérez, jefa del Departamento de Ciencia del Comité Central del Partido, presidió el acto de clausura y premiación junto al Comandante Faure Chomóm.

Fuente:http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2010-06-12/se-pronuncian-los-jovenes-cubanos-por-una-historia-motivadora/

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viernes, 28 de mayo de 2010

Resaltan lazos entre juventud comunista de Cuba y Vietnam


(PL) Las organizaciones de la juventud comunista de Cuba y Vietnam comparten cuestiones esenciales en el empeño común de construir el socialismo, destacó hoy aquí un dirigente del país asiático.

De visita en esta isla caribeña desde el pasado domingo, el primer secretario de la Juventud Comunista Ho Chi Minh, Vo Van Thuong, ejemplificó con las labores realizadas para desarrollar el trabajo político ideológico.

Coincidimos, subrayó, en la necesidad de preservar la memoria, de que las nuevas generaciones conozcan y amen su historia, ese glorioso y extraordinario legado de luchas y realizaciones, conquistadas con la sangre y el sacrificio de nuestros pueblos.

En declaraciones a la Agencia de Información Nacional, el también miembro suplente del Comité Central del Partido Comunista de Vietnam valoró de muy bien aprovechada su estancia en Cuba con el objetivo de fortalecer los lazos bilaterales.

Significó además la posibilidad de analizar ampliamente otras prioridades como la contribución a la preparación y desarrollo del XVII Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, convocado para fines de año en Suráfrica.

Reconocido es el aporte de Cuba a este movimiento, Vietnam ha estado presente desde la cita inicial, y este primer encuentro en un país del África negra contará también con nuestra participación y apoyo, recalcó.

Durante su visita, Thuong intercambió con decenas de jóvenes compatriotas que estudian en la Universidad Camilo Cienfuegos, de la ciudad de Matanzas, a unos 100 kilómetros al este de esta capital.

Conversó de manera oficial con la primera secretaria de la Unión de Jóvenes Comunistas de la mayor de las Antillas, Liudmila Álamo, y desarrolló un encuentro con representantes de la Federación Estudiantil Universitaria.

También, recorrió la Escuela Latinoamericana de Medicina y rindió tributo a José Martí y Ho Chi Minh, al cumplirse hoy 115 años de la caída en combate del Héroe Nacional cubano y 120 del natalicio del Tío Ho.

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domingo, 28 de marzo de 2010

Noveno Congreso de la UJC: Un debate revolucionario y abierto

René Tamayo / Juventud Rebelde
Liudmila Álamo Dueñas, primera secretaria de la organización juvenil, asegura que el principal desafío de la juventud cubana es seguir preparándose para asegurar la continuidad histórica de la Revolución

—El IX Congreso de la UJC ya llega a la cita nacional. ¿Cuáles han sido los hitos fundamentales de este proceso?

—Como proceso ha abarcado un período que va desde el anterior Congreso en 2004 hasta los momentos actuales, porque se trata de una continuidad. Podría decirse que es un alto en el camino para evaluar lo que hemos hecho o dejado de hacer. Debemos destacar que en la última etapa, previa a este mes de abril, se ha generado un amplio debate en todas nuestras organizaciones de base y a nivel de municipio y provincia, en el contexto de las asambleas de militantes y jóvenes. Esto marca un hito, porque esas discusiones sumaron a más de 600 000 jóvenes —militantes y no militantes— que debatieron sobre temas vitales para nuestra organización y para el país. Fue un verdadero ejercicio de democracia real.

«Sería muy interesante que algunos gobiernos del mundo, que se han erigido en feroces críticos de nuestro país, le dieran la oportunidad a cientos de miles de jóvenes para que se reúnan con las autoridades del Estado y expresen sus inquietudes».


—Las asambleas abiertas fueron un momento crucial para que los jóvenes tuvieran la oportunidad de ser parte del Congreso. ¿Cuáles fueron los puntos principales abordados?

—Aun cuando los temas fueron diversos, se pueden identificar tópicos que con mayor claridad y profundidad se abordaron, entre estos la necesidad de que las organizaciones de base logren un funcionamiento más efectivo, que las sitúe en el centro de los problemas, con protagonismo y aportes concretos.

«También el llamado a desterrar el formalismo y esquematismo derivado de una débil preparación de las reuniones e intercambios que se planifican con los militantes y jóvenes, por lo que se ha ratificado que la reunión tiene que ser para encontrarle solución a los problemas y generar tareas para todos.

«En estas asambleas se produjo, además, una fuerte exhortación al ahorro, a la eficiencia, a una vinculación mucho más efectiva de los jóvenes con la producción de alimentos y de otros renglones vitales para el país. Y se abogó por la necesidad impostergable de saber lo que cuestan las cosas, la real situación del país y la prioridad de fortalecer la presencia joven en sectores directos a la producción.

«Especial énfasis se hizo en el sector de la salud, relacionado con la optimización de los recursos materiales y humanos, sin descuidar la calidad y atención adecuada a nuestro pueblo.

«También fue muy debatido el tema de la preparación que deben tener nuestros cuadros y el papel que debemos desempeñar los jóvenes en la lucha contra conductas y actuaciones negativas, el compromiso con la defensa de la patria y el aseguramiento del orden interior en el país».

—¿Cómo ven los jóvenes a la UJC?

—La Unión de Jóvenes Comunistas es la organización que representa sus intereses; es por ello que nos exigen y nos hacen llegar sus inquietudes, insatisfacciones y reclamos, confiando en que nos ocupamos de atenderlos. De manera permanente nos llegan esos planteamientos, estados de opinión, críticas y recomendaciones, y eso nos satisface, porque nos muestra que esa responsabilidad que nos está dada en la Constitución de nuestra República y esa preocupación que constantemente tenemos por cada asunto de los niños, adolescentes y jóvenes, es reconocida.

«También esto es un gran reto, porque en los debates de nuestro proceso orgánico se ha evidenciado que existen lugares donde el funcionamiento es débil y esto dificulta nuestra política de trabajar no solo para militantes, sino para los amplios sectores que configuran nuestra juventud.

«Esto nos obliga a perfeccionar los estilos y métodos que posibilitan estar cerca de niños, adolescentes y jóvenes, transmitirles valores y educarlos con el ejemplo, que es la mayor fuente de autoridad y convocatoria que tenemos».

—Las reuniones en los comités de base fueron otra escala importante. ¿Cómo han influido en el trabajo de la organización?

—Estas, con toda seguridad, han sido las reuniones más importantes, porque es allí donde se ha hecho más abarcador y participativo el debate, por ellas conocimos con mayor exactitud cuáles son los temas fundamentales que se constituyen en ejes de análisis para el Congreso y para trazar el trabajo en el futuro. Nos permitieron tener una idea más acabada de lo mucho que resta por hacer a este nivel, de los problemas en la preparación de sus dirigentes, de la urgencia de fortalecer la atención de las estructuras superiores a los comités de base.

—Es consenso que el secretario general en el nivel de base es el cuadro fundamental de la organización. Esto exige liderazgo, ejemplaridad y otras muchas virtudes, ¿cómo definiría usted al secretario general ideal?

—Lo concebimos ante todo como un revolucionario incondicional, dotado de prestigio y modestia; capaz de convencer con argumentos sólidos, adquiridos en la práctica cotidiana de su contacto con las masas y del estudio consciente y constante de la realidad de nuestro país y del mundo; conocedor de los desafíos a que nos enfrentamos y dispuesto a darlo todo por la Revolución.

—El funcionamiento de la organización fue un tema muy debatido y exigido en los balances a todos los niveles. ¿Por qué funcionar es clave para la organización? ¿Cuánto se ha avanzado en este propósito?

—Somos una organización que, sin burocratismos innecesarios, se rige por estatutos, reglamentos y normas, diseñados precisamente para funcionar de manera coherente, lo cual no es exclusivo de la UJC, pues cada agrupación en la sociedad, independientemente de sus fines, se apega a reglas aprobadas de forma colectiva.

«Si esas políticas se violan y se trabaja desordenadamente, el avance en las tareas y consecución de objetivos se torna muy difícil. Por eso se ha debatido con fuerza sobre la urgencia de un desempeño que esté regido por la disciplina de la militancia, estabilidad y preparación en las estructuras de dirección, sin que esto signifique que haya que reunirse por reunirse o cumplir alguna u otra tarea sin preguntarnos qué vamos a hacer o de qué forma lo hacemos mejor.

«Una vez consolidado este propósito de funcionar bien, entonces es posible analizar los propios problemas que tiene la UJC, elevar la capacidad de movilización, el aporte y la eficiencia, tan necesaria en los momentos actuales.

«El avance en esta dirección no está a la altura de lo que se demanda y quisiera aclarar que la solución no está en lo que se ha dado en llamar el “internismo” en referencia a sobredimensionar tareas como la confección de las actas, la recogida de la cotización y otros aspectos de la vida interna, la cuestión es encontrar el justo equilibrio con flexibilidad y sin formalismos».

—Con una masa importante de militantes, los comités de base estudiantiles son fundamentales en la labor docente-educativa, la preparación política, ideológica y patriótica y la formación integral de adolescentes y jóvenes. ¿Cuáles son los principales desafíos que hoy tiene la UJC en este escenario? ¿Cómo caracterizaría usted al estudiantado cubano?

—Tal como refiere la pregunta, los desafíos son varios, sobresale el de estar preparados para acompañar los necesarios cambios que hoy se implementan en el sector educacional, conocerlos y poder trasladar su verdadero alcance y necesidad a todos los estudiantes, por otra parte está vigente el empeño de consolidar valores y desterrar actitudes ajenas al proyecto educativo revolucionario, tomando muy en cuenta que este sector agrupa a nuestros militantes más jóvenes, quienes precisan de una formación más esmerada.

«También son ellos quienes mayor influencia reciben en un entorno actual complejo, caracterizado por una colosal arremetida ideológica por parte de los enemigos de la Revolución —abiertos y solapados—, que como todos conocemos apuestan a desmontar la historia y socavar las bases de nuestro socialismo soñando con un retorno al capitalismo cuando desaparezca la generación de luchadores históricos a los que nos sentimos unidos indisolublemente.

«Pero el estudiantado cubano es profundamente patriota y respalda mayoritariamente nuestro sistema político; es un ejército de jóvenes con amplia cultura, capaces de discernir entre las zanahorias del imperio y lo que debe ser cambiado a favor de la Revolución, en el momento y la forma en que queremos hacerlo los cubanos, sin renunciar al socialismo ni a las conquistas que son un tributo permanente a Mella, José Antonio y muchos otros que han enaltecido nuestro universo estudiantil».

—Ante el actual proceso de actualización del modelo económico, en el sector productivo crece, todavía más, la necesidad del protagonismo de la UJC en esta esfera. ¿Cuáles son las prioridades aquí? ¿Están preparados los comités de base para dar el salto que hoy se pide?

—La prioridad es en primer término dignificar y reconocer el trabajo como fuente insustituible de riquezas y único camino para salir adelante; jugar un papel realmente protagónico en la incorporación de los jóvenes a la producción de alimentos, la sustitución de importaciones y el incremento de nuestros productos exportables, profundamente convencidos de que hemos de vivir de lo que tenemos y de lo que producimos.

«Hemos de estar, como organización, allí donde se cultiva la tierra, se construye o de alguna otra manera se hace crecer la economía. En esos espacios se necesitan manos jóvenes, estructuras de base fuertes y cuadros capaces, cuestiones que en muchos casos nos faltan o están debilitadas. Es preciso el salto de que hablas en la pregunta y ese es un tema debatido en este proceso del Congreso y al que tendremos que seguir prestando toda nuestra atención».

—¿Cuáles son para usted los principales desafíos de la juventud cubana hoy y cuáles los de la UJC como vanguardia de esta?

—El principal desafío de la juventud cubana es seguirnos preparando para asegurar la continuidad histórica de la Revolución. Estamos llamados a elevar nuestra estatura ideológica, para adentrarnos en un mundo en el que pujan por imponerse los sentimientos de egoísmo alimentados por el capitalismo, y las consecuencias desastrosas que acarrea ese sistema para la vida misma de la especie humana.

«No podemos alejarnos ni un segundo del debate, de la crítica realizada desde el compromiso social, acompañada con propuestas concretas, y del enfrentamiento sin ambages a los seudo revolucionarios, que rasgan sus vestiduras y se montan en un discurso fabricado por el imperio para destruir la Revolución, que es su verdadero objetivo.

«La UJC, como vanguardia, debe marchar en el bloque delantero, marcando el camino, estrechamente unida al Partido Comunista, que reúne una fuerza moral impresionante y una tradición de lucha martiana, marxista y fidelista».

—¿En lo personal y como dirigente —independiente del trabajo que le ha correspondido ejercer como Primera Secretaria de la UJC—, cómo ha influido en usted el proceso del Congreso?

—Participar en estos debates es un privilegio; escuchar —acompañados de las enseñanzas y orientaciones del Partido— a cientos de jóvenes en sus intervenciones a lo largo de toda la isla, aportando, denunciando lo que no anda bien, ratificando compromisos, dando ideas y exponiendo puntos de vista, me ha revitalizado mucho y me ha confirmado la convicción de que mi responsabilidad no entraña otro beneficio que el enorme compromiso como cuadro y mujer revolucionaria.

—¿Cuáles son, hasta aquí, los resultados del proceso del IX Congreso? ¿Y qué espera de la reunión nacional?

—El principal resultado ha sido lograr una amplia participación en el debate, lo que nos ha confirmado que estamos en condiciones de profundizar en los problemas, ser críticos y estar dispuestos a trabajar duro en la solución de nuestras dificultades.

«El evento nacional estamos seguros que confirmará muchas de estas ideas que hemos abordado y trazará importantes objetivos para el futuro, porque debates como los de estos meses tienen que ser parte de la cotidianidad de nuestra organización a todos los niveles.

«Los delegados que asistirán a este momento del proceso representan a todos los sectores de la vida económica y social del país, en ellos nuestro pueblo podrá encontrar el reflejo de una juventud donde no hay lugar para un futuro de concesiones y entrega».

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lunes, 15 de febrero de 2010

Para dialogar con los jóvenes


Graziella Pogolotti Juventud Rebelde

Cuentan que Raúl Roa, interrogado a inicios de la década de los 50 por un grupo de estudiantes acerca de la diferencia entre los de ese tiempo y los participantes en la Revolución del 30, respondió: «Los jóvenes siempre son los mismos, lo que cambia son las circunstancias». Raúl Roa fue, además del inolvidable Canciller de la Dignidad, un extraordinario maestro. Más allá del aula, a la salida de sus clases, en la entonces Plaza Cadenas, seguía conversando con los numerosos jóvenes que lo rodeaban. Su evocación viva de acontecimientos, anécdotas y personajes sembró ideas que contribuyeron a conformar el ideario de quienes asumirían la lucha contra la tiranía de Batista.

La referencia parece necesaria en los días que corren, cuando actitudes y comportamientos de muchos jóvenes defraudan las expectativas de sus mayores. El enrarecimiento del diálogo necesario puede tener consecuencias muy negativas. Me propongo despejar el tema del anecdotario coyuntural para tratar de abordar, a reserva de investigaciones de mayor aliento, las causas del fenómeno.

Un primer acercamiento exige despojar el término «juventud» de su contenido generalizador y, por lo tanto, abstracto. Demasiado extenso, el rango de edades incluye adolescentes, alumnos de la educación superior, trabajadores de las más variadas ocupaciones y, también, hay que reconocerlo, sectores marginalizados, renuentes a incorporarse al estudio y al trabajo. Esta generación ha crecido, sin embargo, en circunstancias similares. Son los hijos del período especial. Conocieron de cerca la penuria material, el aumento de las desigualdades, el deterioro de la educación, la crisis de los modelos de conducta en el entorno familiar y en el medio social a su alcance, el quebrantamiento de las expectativas de porvenir forjadas por la Revolución. Asistieron al renacer de la picaresca en la psicología del luchador, mientras la disponibilidad de recursos económicos en moneda dura ofrecía el bienestar material y, aún más, el acceso a una recreación privilegiada en el ámbito turístico. Ante la incertidumbre respecto al futuro, prevalece el interés por disfrutar a plenitud el presente. Para muchos, la difícil situación de la vivienda constituye un obstáculo objetivo para consolidar un hogar propio estable.

Es obvio que la estrategia del imperialismo apunta a la subversión mediante el deterioro de las condiciones de la vida material y la clausura de un futuro posible. Pero el trabajo de los servicios de inteligencia es más sutil que la retórica de los voceros del sistema. Tiene en cuenta los sectores vulnerables y ha prestado siempre interés particular a los jóvenes universitarios y, dentro de ese sector, a aquellos que manifiestan condiciones para un liderazgo potencial. Lo sé por experiencia propia desde que, mucho antes del triunfo de la Revolución, bajo los gobiernos auténticos, estudiaba en la Universidad. Mi ficha personal, confeccionada por la CIA, destacaba mi despliegue de actividad, mi capacidad para influir sobre los demás. Mi experiencia personal como estudiante y como profesora que nunca ha perdido el vínculo con la Universidad sirven de base para mis consideraciones acerca de las vías para establecer un diálogo productivo con los jóvenes universitarios. Mi premisa fundamental es que nuestro proyecto de vida (todos lo tenemos, aun en las circunstancias más difíciles) debe articularse al proyecto social de la Revolución.

Una tradición arraigada en nuestra práctica política en la base contrapone el activismo al llamado «docentismo», soslayando que la autoridad inmanente y, por ende, la capacidad de influir sobre los demás, dimana de la credibilidad sustentada en la conducta personal y en la solvencia intelectual de la argumentación. Julio Antonio Mella fue un intelectual de cuerpo entero y José Antonio Echeverría, antes de entregarse por entero al combate frente a la dictadura, impulsó las concepciones más avanzadas en el campo de la Arquitectura. Por lo demás, el espíritu crítico no debe identificarse mecánicamente con posiciones contrarrevolucionarias. En muchos casos, está orientado a mejorar lo existente. Aun cuando provenga del error o de falta de información, debe atenderse de manera desprejuiciada, procurando respuestas pertinentes, según la especificidad del problema planteado.

En la formación de los jóvenes universitarios es importante la influencia de las organizaciones políticas y de los claustros. La UJC y la FEU requieren fortalecer sus respectivas identidades. Muchos militantes ingresan a la UJC en edades muy tempranas, sin tener clara conciencia de lo que significa en términos de compromiso individual. Las reuniones internas se reducen con frecuencia a actos formales para el cumplimiento de las normas establecidas. La FEU es el ámbito para proyectar el «yo sí puedo» de la masa estudiantil. Es una vía para canalizar inquietudes e intereses, para concretar la posibilidad de participación indispensable para afianzar el sentido de pertenencia, para asumir deberes y responsabilidades, para comprender orgánicamente que la Revolución es de todos porque la hacemos entre todos.

Sin embargo, en el aula se desarrolla lo fundamental de la vida universitaria. Por eso, la consolidación de los claustros es decisiva. El período especial dejó huella en el profesorado. Una política de congelamiento de plantillas impidió sustituir a quienes causaron baja por fallecimiento o jubilación. De modo que, ahora, entre quienes bordean el retiro y los egresados recientes, existe el vacío de una generación intermedia. La superación de los jóvenes, mediante el acceso a la investigación y a los grados científicos, requiere constituirse en prioridad, por cuanto el desarrollo de un profesor universitario exige la maduración de los conocimientos y un afianzamiento de su autoridad inmanente. Su influencia en el plano ideológico se ejerce no solo a partir de principios generales de política nacional e internacional, sino también en el campo específico de las materias de estudio. Actualmente, en el caso de la cultura, la batalla es relevante y compleja.

Del mismo modo, la enseñanza de la historia y del marxismo requiere atención particular. Para que resulte verdadera «maestra de la vida», con repercusiones en el análisis de la realidad actual, la historia no puede reducirse al relato de una serie de acontecimientos gloriosos. Implica su comprensión en términos de procesos, incluidas las contradicciones que le son inherentes. La acción que condujo al triunfo de la Revolución no fue un acto de voluntarismo. La estrategia diseñada por Fidel Castro respondió a la asimilación lúcida de los problemas y demandas acumuladas a lo largo de la república neocolonial. Después de haber tomado el poder, los ajustes de orden táctico nacieron del enfrentamiento a problemas internos e internacionales. En la actualidad, esas dificultades no han cesado y el abordaje de su solución exige conciliar el realismo con la fidelidad al proyecto socialista.

La enseñanza del marxismo ha pasado por distintas etapas en nuestro país. En una primera fase, se apeló a la lectura directa de textos esenciales de los fundadores. Se estableció luego un programa único con el apoyo de muy conocidos manuales soviéticos. Más apegada a la letra que al espíritu, esta fórmula dio lugar a un estudio memorístico, dogmatizante, ajeno a una real aplicación al análisis de la realidad. Se perdió de vista la esencial dialéctica histórica, abierta a las necesidades impuestas por circunstancias imprevistas y a los cambios producidos en el desarrollo del capitalismo, tal y como lo comprendieron en su momento Lenin y el propio Fidel. El marxismo no nos entrega un recetario, sino un método para la comprensión de las contradicciones vigentes en la sociedad en contextos tan alejados de la Europa del siglo XIX como los de la América Latina contemporánea y el papel que hoy corresponde a los movimientos indígenas y a los aún más heterogéneos movimientos sociales. Reducido a un formulario, el marxismo se convierte en discurso abstracto, pierde credibilidad, produce rechazo y pierde validez para el análisis crítico de los problemas de la sociedad.

La revolución tecnológica contemporánea favorece la generación constante de imágenes e información. El empleo de fórmulas comunicativas eficientes, derivadas de las técnicas del marketing impone gustos, valores y necesidades, a la vez que viste de credibilidad un mensaje cada vez más manipulado. Es imposible cerrar fronteras a esta avalancha y, por otra parte, inscritos como estamos en la era de la globalización, tenemos que sustentar el debate ideológico en una información de amplio horizonte, veraz y creíble. El destinatario de hoy no es el de hace medio siglo. La población cubana ha alcanzado un nivel de instrucción mucho más alto. Para nosotros, la información, a diferencia de lo que ocurre en los medios internacionales, debe constituirse en vía para el ejercicio del pensar. Nuestro mensaje no puede ser reiterativo. El abordaje de las noticias no puede reducirse al lead propagado por las agencias. El universo informativo no puede limitarse a algunos aspectos de cuanto sucede en Estados Unidos y a lo que transcurre en los países que son nuestros aliados más cercanos. Órgano oficial del Partido, Granma tiene que respetar en su línea editorial algunos compromisos de la política exterior cubana. Pero otros espacios pueden atender cuestiones críticas en territorios que mantienen con Cuba buenas relaciones diplomáticas y comerciales.

La información nacional requiere un cuidado particular. No vivimos en el mejor de los mundos posibles. El ciudadano de a pie y, sobre todo, el sector juvenil, percibe con fuerza las dificultades de la vida cotidiana y advierte también, en lo más concreto de la inmediatez, aquellas que se derivan de nuestras propias insuficiencias, tales como la desidia, la incompetencia, la corrupción y el soborno a los funcionarios públicos. Sin hiperbolizar las manchas, estas deben someterse a crítica. En este terreno, más que en ningún otro, los señalamientos concretos tienen que sustituir las generalizaciones abstractas. Acorralar las deficiencias contribuye a la credibilidad de los logros.

Fortalecer el diálogo con los jóvenes conduce a superar dificultades en el presente y a garantizar el porvenir. Ofrecer una carta de confianza, tender puentes hacia una relación constructiva, no implica «blandenguería» o dejación de principios irrenunciables. Hay que despejar la atmósfera de interferencias subjetivas. En pleno desarrollo biológico y psicológico, los jóvenes tienden a ser inconformes, desafiantes, a dejarse llevar por el espíritu grupal, a afirmar su personalidad mediante rasgos de conducta o de vestuario. No siempre los más dúctiles resultan los más confiables.

El trabajo político y la sedimentación de valores se concretan en la persona humana, cuyo crecimiento es el objetivo último de la Revolución. Referencia necesaria, los modelos históricos deben hacerse reconocibles también en la conducta de quienes forman parte del entorno inmediato de cada cual: familia, maestros, cuadros. De la misma manera, la noción de patria, de acuerdo con la raíz etimológica de la palabra, se construye a partir de las vivencias inmediatas de cada cual, de acuerdo con un proceso a la vez intelectual y afectivo. Nacen en el barrio, en la escuela, en el sitio de labor. Se van haciendo a través del amor por las cosas que se construyen con las propias manos y con el ejercicio de la inteligencia. De ese modo se forja el sentido de pertenencia, eslabón inicial de la noción más ancha de la patria. Y es la razón por la cual la participación consciente, no instrumentalizada, es clave fundamental del socialismo, lo que marca su diferencia respecto a los sistemas sociales precedentes. La participación no se define por la respuesta disciplinada a las tareas encargadas por cada momento. Esa disposición debe existir en situaciones de emergencia, pero no se sostiene en el transcurso de la cotidianeidad. Participar implica conjugar los sueños, el sentido de la vida, las expectativas de presente y porvenir en el más amplio proyecto social, así como potenciar las iniciativas propias hacia la superación de las dificultades y la modificación tangible del contexto inmediato. En esa acción se integran conjuntamente compromiso y responsabilidad.

La capacidad de escuchar convierte la relación con los jóvenes en diálogo interactivo, basado en la confianza mutua, ajena al peligroso germen de una doble moral. En ese vínculo entra en juego el papel del individuo, con frecuencia satanizado como fuente de individualismo, su expresión hiperbolizada y corruptora de la conducta humana. Por lo contrario, la restauración de una dialéctica productiva entre la persona y la sociedad, con la asunción consciente de la interdependencia entre ambas, es el antídoto más eficaz contra las tentaciones de egocentrismo y contribuye a dinamizar los esfuerzos en beneficio común desde la célula primordial en la familia, la escuela, el trabajo, la comunidad y las organizaciones de masas.

Fuente: http://www.juventudrebelde.cu/cuba/2010-02-13/para-dialogar-con-los-jovenes/


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