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martes, 20 de marzo de 2012

El comercio mundial de armas creció un 24% en los últimos cinco años

Agencias

El comercio mundial de armas convencionales aumentó un 24 % en 2007-2011 con respecto al lustro anterior, según un informe difundido por el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI).

Estados Unidos mantiene su hegemonía mundial como principal exportador, mientras que la India fue el país que más armamento compró en ese quinquenio, seguida por otros cuatro países asiáticos.

Los cinco mayores exportadores mundiales -EEUU, Rusia, Alemania, Francia y Reino Unido- acapararon el 75 por ciento de las ventas totales en 2007-2011.

Las exportaciones de armamento de EEUU, que suponen el 30 por ciento mundial, subieron también un 24 por ciento en ese lustro con respecto al anterior, con Corea del Sur, Australia y Emiratos Árabes Unidos como sus mejores clientes.

Por regiones, Asia y Oceanía recibieron el 45 por ciento de las exportaciones estadounidenses, seguidas por Oriente Medio (27%) y por Europa (18%).

La aviación constituyó el 63% de las exportaciones en 2007-2011 de Estados Unidos, que protagonizó con Arabia Saudí la principal operación de ventas de armas de 2011 y de las últimas dos décadas: la compra por este país asiático de 84 cazas F-15SG y la reconstrucción de otros 70 ya existentes.

Rusia, que vendió un 12 por ciento más y acapara casi una cuarta parte del total mundial, tuvo a India como su mejor cliente; mientras que Alemania, que desbancó a Francia del tercer puesto, vendió un 37 por ciento más, con Grecia como principal destinatario.

India mantiene el liderato mundial en importaciones en el último lustro, con el 10 por ciento, por delante de Corea del Sur (6%), Pakistán (5%), China (5%) y Singapur (4%).

'Los principales importadores asiáticos buscan desarrollar su propia industria armamentística y disminuir su dependencia en fuentes de suministro externas', señaló Pieter Wezeman, investigador del SIPRI.

El caso más notorio es el de China, principal importador mundial en 2002-2006 y ahora cuarto, y que en el último lustro ha aumentado sus exportaciones un 95% hasta convertirse en el sexto principal vendedor de armas en el mundo, aunque debido sobre todo a varios contratos con Pakistán.

El informe del SIPRI destaca además 'aumentos significativos' en el comercio de armas en zonas como el este y el norte de África, el sudeste Asiático y el sur del Cáucaso, y que los principales exportadores continúan suministrando armas a países que se han visto afectados por la llamada 'Primavera Árabe'.

Así, EEUU es el principal suministrador de Túnez y Egipto, y Rusia, de Siria, que incrementó sus importaciones un 580 por ciento entre los dos últimos lustros.

'El comercio de armas con países afectados por la 'Primavera Árabe' ha provocado debate público y parlamentario en varios países suministradores. Sin embargo, el impacto de esos debates en las políticas de exportación de esos países ha sido limitado hasta ahora', afirmó Mark Bromley, otro experto del SIPRI.

El continente americano experimentó un aumento del 61 por ciento en sus importaciones de armas en 2007-2011, con EEUU como principal importador y octavo del mundo.

En América del Sur, Chile y Venezuela acapararon el 61 por ciento de las importaciones en la región, y en el caso de este último, aumentaron un 555 por ciento en el último lustro, pasando del número 46 al número 15 en la lista de importadores mundiales.

El informe destaca que Brasil ha firmado varios acuerdos de compra de armas con Francia e Italia 'que resultarán en un aumento dramático en el volumen de sus importaciones en los próximos años'.

En el continente africano las importaciones subieron un 110 por ciento en el último lustro, especialmente en la zona norte, cuyos países acaparan ahora el 59% de las importaciones, por el 33% anterior.

Argelia, con el 43%, Sudáfrica (17%) y Marruecos (16%) encabezan la lista, con aumentos importantes, sobre todo en el caso de este último, cuyas compras de armas subieron un 443%.

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lunes, 12 de marzo de 2012

La "crisis global del Capitalismo": De quién es la crisis y quiénes se benefician de ella

James Petras La Haine

Introducción

Tanto el Financial Times como la extrema izquierda han vertido toneladas de tinta para describir alguna variante de la "crisis global del Capitalismo". Mientras que los escritores difieren sobre las causas, las consecuencias y las recetas, según sus respectivos puntos de vista ideológicos, están de acuerdo en que la "crisis" amenaza con el fin del sistema capitalista tal como lo conocemos.

No hay dudas de que entre 2008-2009, el sistema capitalista en Europa y Estados Unidos sufrió un shock agudo que hizo tambalear los cimientos del sistema financiero y amenazó con la bancarrota de los "sectores líderes".

Sin embargo, yo sostengo que la "crisis del capitalismo" fue convertida en una "crisis laboral". El capital financiero, el detonante principal de la crisis, 'se recuperó', la clase capitalista en su totalidad se fortaleció y, lo más importante de todo, utilizó las condiciones políticas, sociales e ideológicas generadas como un resultado de "la crisis" para consolidar aún más la dominación y la explotación del resto de la sociedad.

En otras palabras, la "crisis del capital" ha sido convertida en una ventaja estratégica para profundizar los '"intereses más fundamentales del capital": el aumento de las ganancias, la consolidación del control capitalista, la mayor concentración de la riqueza, el incremento de las desigualdades entre capital y trabajo y la creación de enormes reservas de trabajo para aumentar aún más las ganancias.

Más aún, la noción de una "crisis global" homogénea del capitalismo deja de lado las profundas diferencias en la eficiencia y en las condiciones entre países, clases y generaciones.

La tesis de la crisis global: El argumento económico y social

Los que proclaman la crisis "global" sostienen que desde 2007 hasta el presente, el sistema capitalista mundial ha colapsado y que su recuperación es un espejismo. Mencionan el estancamiento y la recesión continuada en América del Norte y en la Eurozona. Presentan cifras negativas o de crecimiento cero del PIB. Esta postura está respaldada por los datos que reflejan cifras de desempleo de doble dígitos en ambas regiones. Con frecuencia corrigen los datos oficiales que subestiman los porcentajes de desempleo al excluir a los empleados a tiempo parcial, a los desempleados por largo tiempo y a otros. El argumento de la "crisis" se refuerza con la mención de millones de dueños de casas que han sido desalojados por los bancos, el incremento agudo de la pobreza y la desprotección que van junto a la pérdida del empleo, la reducción salarial y la eliminación o reducción de los servicios sociales. La "crisis" también está asociada con el incremento masivo de bancarrotas de sobretodo pequeños y medianos negocios y de bancos regionales.

La crisis global: Pérdida de legitimidad

Los críticos, especialmente la prensa financiera, escriben sobre una "crisis legítima del capitalismo" citando encuestas que muestran que una mayoría sustancial cuestiona las injusticias del sistema capitalista, las crecientes desigualdades y las reglas manipuladas, mediante las cuales los bancos explotan su tamaño ("demasiado grande para caer") para conseguir dinero del Tesoro a expensas de los programas sociales.

En resumen, los defensores de la tesis de una "crisis global del capitalismo" presentan un caso sólido, demostrando "los efectos profundos y altamente destructivos del sistema capitalista en la vida de la gran mayoría de la humanidad".

El problema es que una "crisis de la humanidad" (más específicamente de los trabajadores tanto de los asalariados como los remunerados por hora) no es lo mismo que una crisis del "sistema capitalista". En efecto, como sostendremos más adelante, las crecientes dificultades sociales, el deterioro del ingreso y del empleo han sido factores principales que permitieron una recuperación rápida y masiva de las ganancias marginales de la mayoría de las grandes corporaciones.

Más aún, la tesis de una "crisis global del capitalismo" amalgama diferentes economías, países, clases y generaciones a pesar de las marcadas diferencias de condiciones enmarcadas en distintos momentos históricos.

¿Crisis global o diferenciada? ¿Desarrollo desigual?

Sería una tontería argumentar a favor de "una crisis global" cuando varias de las economías principales del mundo no sufren una caída significativa y otras están vías de recuperación y en rápida expansión. China e India no sufrieron una recesión. Incluso durante los peores años de la decadencia de Europa y EE.UU., los gigantes asiáticos crecieron a un promedio del 8%. Las economías de América Latina, especialmente de los principales exportadores agrícolas mineros (Brasil, Argentina y Chile) con mercados diversificados, y particularmente las economías de Asia, experimentaron una breve pausa (en 2009) antes de emprender un crecimiento de moderado a acelerado (entre el 3 y el 7%) desde 2010-2012.

Al agrupar las cifras económicas de la Eurozona como una todo homogéneo, los que sostienen la tesis de la crisis global, dejan de lado las enormes disparidades de situaciones dentro de la Eurozona. Mientras que el sur de Europa está sumergido en un profunda y continua recesión, sin excepciones, desde el 2008 hasta el futuro predecible, las exportaciones alemanas alcanzaron en 2011 la cifra récord de un billón de euros; su superávit comercial fue de 158 mil millones de euros, luego de un superávit de 155 mil millones de euros en 2010 (BBC News, 8/2/12).

Mientras que las cifras acumuladas de desempleo en la Eurozona llegan al 10,4%, las diferencias internas desafían cualquier noción de una "crisis global". El desempleo en Holanda es del 4,9%; en Austria, 4,1% y en Alemania, 5,5%, mientras que los empleadores se quejan de "falta de mano de obra" especializada en sectores clave en expansión. Por el otro lado en el explotado sur de Europa el desempleo alcanza niveles de depresión económica: Grecia, 21%; España, 22,9%; Irlanda, 14,5% y Portugal, 13,6% ( Financial Times, 19/1/2012, pág. 7). En otras palabras, "la crisis" no afecta negativamente a algunas economías, que de hecho se benefician de un rol hegemónico en los mercados y por su fortaleza tecnológica-financiera sobre las economías dependientes, deudoras y atrasadas. Al hablar de una "crisis global" quedan ocultas las relaciones fundamentales de hegemonía y explotación que permiten la "recuperación y el crecimiento de las economías de élite en contraposición a las de sus rivales y de los estados-cliente. Además los teóricos de la crisis global amalgaman erróneamente las economías en crisis caracterizadas por la especulación financiera (EE.UU., Inglaterra) con las economías exportadoras de carácter dinámico (Alemania, China).

El segundo problema con la tesis de la "crisis global" es que deja de lado las profundas diferencias internas entre generaciones. En varios países europeos el desempleo juvenil (16-25 años) va del 30 al 50%: España, 48,7%; Grecia, 47,2%; Eslovaquia, 35,6%; Italia, 31%; Portugal, 30,8% e Irlanda, 29%; mientras que el desempleo juvenil en Alemania, Austria y Holanda es del 7,8, 8,2 y 8,6% respectivamente ( Financial Times, 1/2/2012, pág. 2). Estas diferencias subrayan la razón por la cual no hay un movimiento juvenil global de "indignados" o de "ocupación". Las múltiples diferencias entre jóvenes desempleados no conduce a una solidaridad 'internacional'. La concentración de altas cifras de desempleo juvenil explica el desarrollo desigual de protestas de masa, las que se concentran especialmente en el sur de Europa. También explica porqué el movimiento anti-globalización del norte de Europa y de EE.UU. está fuertemente vinculado a un foro inanimado que es un imán para el postulado académico de la "crisis capitalista global " y la impotencia de los "foros sociales" para atraer a millones de jóvenes desempleados del sur de Europa, quienes están más interesados en la acción directa. Los teóricos del globalismo no prestan atención suficiente a la manera específica en la que las masas de jóvenes trabajadores desocupados son explotados en sus países dependientes y endeudados. Ignoran la manera específica en que estos son gobernados y reprimidos por los partidos de centro-izquierda y de derecha. El contraste se hizo más evidente en el invierno de 2012. Los trabajadores griegos son presionados para aceptar un recorte del 20% en el salario mínimo mientras que en Alemania los trabajadores exigen un aumento del 6%.

Si la "crisis" del capitalismo se manifiesta en regiones específicas, de igual manera también afecta a sectores raciales y de edades diferentes de los trabajadores asalariados y de los remunerados por hora. La proporción de desempleo entre los trabajadores jóvenes y los de más edad varía enormemente. En Italia es del 3,5/1; en Portugal, 2,3/1; en España, 2,1/1 y en Bélgica, 2,9/1. En Alemania es de 1,5/1 (F.T. 1/2/12). En otras palabras, debido al alto nivel de desempleo entre los jóvenes ellos tienen una mayor tendencia a la acción directa contra el sistema; mientras que los trabajadores de más edad con mayores niveles de empleo (y con beneficios de desempleo) muestran una mayor tendencia a confiar en el voto y a involucrarse en huelgas por tiempo limitado respecto a temas relacionados con el salario y el empleo. La gran concentración de desempleados entre los jóvenes trabajadores implica que ellos constituyen el núcleo dispuesto a la acción sostenida; pero también significa que solo pueden lograr una unión limitada de acción con los trabajadores de más edad afectados por cifras de desempleo de un dígito.

Sin embargo, también es cierto que la gran masa de desempleados jóvenes constituye un "arma poderosa" en manos de los empleadores para amenazar con reemplazar a los trabajadores de más edad. Hoy los capitalistas constantemente recurren al uso del desempleo para reducir los salarios y beneficios y para intensificar la explotación (bajo el pretexto de "incrementar la productividad") para aumentar las ganancias. Lejos de ser un indicador de la crisis capitalista, el alto nivel de desempleo ha servido, junto a otros factores, para incrementar la tasa de ganancias, el ingreso acumulativo, las desigualdades de ingreso con el consiguiente aumento del consumo de artículos de lujo por parte de la clase capitalista: la venta de autos y relojes de lujo ha alcanzado cifras récord.

La crisis de clase: Una tesis contrapuesta

Ha surgido una cantidad considerable de información que contradice a los teóricos de la crisis global capitalista. Un estudio reciente reporta que "las ganancias de las corporaciones de EE.UU. son más altas en relación al PIB desde 1950 (F.T. 30/1/12). El flujo de caja de las compañías estadounidenses es más alto que nunca, gracias a la intensificación de la explotación de los trabajadores y a un sistema de remuneración de múltiples niveles, en el cual los empleados nuevos reciben una fracción del pago de los empleados con más tiempo (gracias a acuerdos firmados por los burócratas sindicales en contubernio con los patrones).

Los ideólogos de la "crisis del capitalismo" ignoran los reportes financieros de las principales corporaciones de EE.UU. Un reporte dirigido a los accionistas de la General Motors en 2011 destaca que las ganancias han sido más grandes que nunca, de 7,6 mil millones de dólares, sobrepasando el récord previo de 6,7 mil millones de dólares en 1997. Una gran parte de estas ganancias son un resultado del estancamiento de la contribución patronal subvalorada al fondo de pensiones y la extracción de mayor productividad a una fuerza laboral reducida, en otras palabras la intensificación de la explotación y el recorte a la mitad de la remuneración por hora de los nuevos empleados ( Earthlink News , 16/2/12).

Más aún, la importancia creciente de la explotación capitalista es evidente cuando se considera que la proporción de las ganancias corporativas estadounidenses en el exterior sigue subiendo a expensas del aumento salarial de los empleados. En 2011, la economía de EE.UU. creció un 1,7% pero el salario medio cayó un 2,7%. Según la prensa financiera el margen de ganancias de Standard & Poor (S&P) saltó del 6 al 9% del PIB en los últimos tres años, una proporción que solo se había logrado tres generaciones atrás. La parte de las ganancias en el extranjero, que redondeando es un tercio, se ha más que duplicado desde el 2000 (F.T. 13/2/12, pág. 9). Si esta es una crisis capitalista, ¿para qué hace falta un boom?

Encuestas realizadas en las principales corporaciones revelan que las compañías estadounidenses poseen 1,73 mil billones en líquido, los frutos de márgenes de ganancias récords (F.T. 30/1/12, pág. 6). Estas ganancias récords son el resultado de los despidos masivos lo que condujo a la intensificación de la explotación de los trabajadores que quedaron. En adición, las insignificantes tasas de interés federal y el fácil acceso al crédito les permiten a los capitalistas explotar grandes diferenciales entre los intereses de los préstamos que ellos reciben y los que ellos otorgan, y la inversión. Los bajos impuestos y los recortes en los programas sociales dieron como resultado un incremento en el flujo de caja de las corporaciones . Dentro de la estructura corporativa, el ingreso va a la cúpula en la que los ejecutivos de más rango se pagan a sí mismos enormes bonos. Entre las 500 corporaciones principales de S&P la proporción de ingreso que va como dividendos para los accionistas es la más baja desde 1900 (F.T. 30/1/12, pág. 6).

Una crisis capitalista real afectaría negativamente los márgenes de ganancia, los ingresos brutos y la acumulación de capital. Las crecientes ganancias acumuladas son posibles porque los capitalistas se benefician de una explotación intensa mientras que el consumo masivo está estancado.

Los teóricos de la crisis confunden lo que claramente es la degradación del trabajo, el deterioro de las condiciones de vida y de trabajo e incluso el estancamiento económico, con una crisis del capital: cuando la clase capitalista incrementa sus márgenes de ganancia y acumula miles de billones de dólares, no se puede decir que está en crisis. El punto clave es que la crisis del trabajo es un gran estímulo para la recuperación de las ganancias capitalistas. No se puede generalizar. Sin duda, hubo un momento de crisis capitalista (2008-2009) pero gracias a la transferencia sin precedentes de riqueza del tesoro público a la clase capitalista -a los bancos de Wall Street en primera instancia- el sector corporativo se recuperó, mientras que los trabajadores y el resto de la economía permanece en crisis, en bancarrota y sin trabajo.

De la crisis a la recuperación de las ganancias: de 2008/2009 a 2012

La clave de la 'recuperación' de las ganancias corporativas tiene poco que ver con el ciclo de negocios y mucho que ver con la toma a gran escala protagonizada por Wall Street y el saqueo del Tesoro de EE.UU. Entre 2009-2012 cientos de ex ejecutivos, managers y consejeros de inversión de Wall Street tomaron control de puestos con capacidad de decisión en el Departamento del Tesoro y canalizaron miles de billones de dólares en el cofres de las principales financieras y corporaciones. Intervinieron las corporaciones con problemas financieros, como General Motors, imponiendo grandes recortes salariales y despidieron a miles de trabajadores.

Los personajes de Wall Street en el Tesoro crearon la doctrina de "demasiado grande para caer" para justificar la transferencia masiva de dinero. Se reinstaló la estructura especuladora completa, construida en parte por un incremento de 234 veces del volumen de intercambio exterior entre 1977-2010 (F.T. 10/1/12, pág. 7). La nueva doctrina sostuvo que la primera y principal prioridad del estado es la de devolverle al sistema financiero su capacidad de hacer ganancias sin importar los costos para la sociedad, los ciudadanos, los contribuyentes y los trabajadores. "Demasiado grande para caer" significa un total repudio del principio más básico del "libre mercado" del sistema capitalista: la idea de que aquellos capitalistas que pierden "sufren las consecuencias", de que cada inversionista o directivo es responsable de sus acciones. Los capitalistas financieros ya no tienen necesidad de justificar sus actividades respecto a una contribución al crecimiento económico o al bien social. Según los gobernantes actuales, Wall Street debe ser rescatado solo porque es Wall Street, incluso si el resto de la economía y de la gente se hunden (F.T. 20/1/12, pág. 11). El financiamiento y la ayuda estatal se complementaron con cientos de miles de millones en concesiones impositivas, lo que condujo a un déficit fiscal sin precedentes y al aumento masivo de las desigualdades sociales. El salario de un CEO (Chief Executive Officer, el ejecutivo de mayor rango en una corporación) como un múltiplo del salario promedio de un trabajador fue de 24 a 1 en 1965 a 325 a 1 en 2010 (F.T. 9/1/12, pág. 5).

La clase dirigente exhibe su riqueza y poder ayudada y protegida por la Casa Blanca y el Tesoro. Frente a la hostilidad popular ante Wall Street y su saqueo del Tesoro, Obama hizo la pantomima de pedirle al Tesoro que imponga un límite en los bonos multimillonarios que los ejecutivos de alto rango de bancos rescatados por el estado se otorgaron a sí mismos. Los miembros del Tesoro procedentes de Wall Street se negaron a ejecutar la orden y los ejecutivos de mayor rango recibieron miles de millones en bonos en 2011. El Presidente Obama lo aceptó, pensando que había engañado al público de EE.UU. con su gesto falso, ¡mientras colectaba millones de fondos para su campaña electoral en Wall Street!

Wall Street tomó control del Tesoro porque durante las década de 1990 y 2000 los bancos se convirtieron en una fuerza líder en las economías occidentales. Su porción del PIB aumentó drásticamente, del 2% en 1950 al 8% en 2010 (F.T. 10/1/12, pág. 7).

Hoy es un "procedimiento operativo normal" que el presidente asigne a gente de Wall Street en puestos económicos clave; y es "normal" que esos mismos funcionarios impulsen políticas que maximicen las ganancias de Wall Street y eliminen los riesgos a fracasar, sin importar cuan corruptas o arriesgadas sean las prácticas.

La puerta giratoria: De Wall Street al Tesoro y de vuelta a Wall Street

En efecto, la relación entre Wall Street y el Tesoro se ha convertido en una puerta giratoria: de Wall Street al Tesoro y de vuelta a Wall Street. Los banqueros privados toman puestos en el Tesoro para asegurarse de que los recursos y las políticas que Wall Street necesita estén garantizadas con el máximo esfuerzo, con el menor de los obstáculos de parte de los ciudadanos, trabajadores o contribuyentes. Los funcionarios del Tesoro procedentes de Wall Street tienen como primera prioridad la supervivencia, recuperación y expansión de las ganancias de Wall Street. Obstruyen cualquier intento de regulación, de restricción de bonos o de control para evitar una repetición de los fraudes del pasado.

La gente de Wall Street consigue hacerse de una "reputación" en el Tesoro y luego "regresa" al sector privado a puestos de mayor nivel. Un puesto en el Tesoro es una escalera para subir en la jerarquía de Wall Street. El Tesoro es una estación de servicio para la limusina de Wall Street: la gente que estuvo en Wall Street llena el tanque, hace el control del combustible, luego da un salto en el asiento delantero y acelera hacia un trabajo lucrativo dejando que la estación de servicio (el sector público) pague la cuenta.

Aproximadamente 774 funcionarios (y la cuenta sigue creciendo) dejaron el Tesoro entre enero de 2009 y agosto de 2011 (F.T. 6/2/12, pág. 7). Todos proporcionaron "servicios" lucrativos a sus futuros jefes de Wall Street y con ello se abrieron un importante camino para su regreso a las finanzas privadas en un puesto mucho mejor remunerado.

Un reporte en el Financial Times del 6 de febrero de 2012 (pág. 7) apropiadamente titulado "Traslados en Manhattan" provee ejemplos típicos de la puerta giratoria entre el Tesoro y Wall Street.

Ron Bloom pasó de ser un banquero subalterno en Lazard al Tesoro, ayudó a fabricar el salvataje de tres mil billones de dólares a Wall Streett, y regresó a Lazard como un asesor de alto rango. Jake Siewert procedente de Wall Street pasó a ser el principal asistente del Secretario del Tesoro Tim Geithner y luego ascendió a Goldman Sachs, participando en la eliminación de cualquier límite a los bonos de Wall Street.

Michael Mundaca, el funcionario de más alto rango en la política impositiva de Obama emergió de Wall Street y luego pasó a desempeñar un puesto muy bien remunerado en Ernst and Young, una firma corporativa financiera, ayudando a disminuir los impuestos de las corporaciones durante su paso por "la función pública".

Eric Solomon, funcionario de alto rango de la oficina impositiva en el tristemente célebre gobierno libre de impuestos de Bush, hizo el mismo cambio. Jeffrey Goldstein a quien Obama puso a cargo de la regulación financiera logró debilitar las demandas populares para luego regresar a la compañía Hellman & Friedman con el ascenso apropiado a los servicios prestados.

Stuart Levey, quien implementó las sanciones de AIPAC contra Irán desde la oficina del Tesoro llamada "agencia anti-terrorista", fue reclutado como consejero general por HSBC para encargarse de su defensa contra cargos de lavado de dinero (F. T. 6/2/12, pág. 7). Levey pasó de promover la agenda pro-guerra de Israel a defender un banco internacional acusado de lavar miles de millones de dólares del cartel de la droga de México. Levey invirtió tanto tiempo enfocado en la política de Israel sobre Irán que no prestó ninguna atención a las operaciones de lavado de droga de los carteles mexicanos de miles de millones de dólares en operaciones a través de la frontera durante casi una década.

Lew Alexander, consejero de alto rango de Geithner en la asignación de tres mil billones de dólares de salvataje a los bancos es ahora un alto directivo de Nomura, el banco japonés. Lee Sachs pasó del Tesoro al Banco Alliance (su propia plataforma de préstamo). James Millstein pasó de Lazard al Tesoro, rescató a la aseguradora AIG que había sido duramente cuestionada por Greenberg, y luego estableció su propia firma de inversiones llevándose consigo a funcionarios del Tesoro muy bien conectados.

La puerta giratoria entre Goldman Sachs y el Tesoro continúa vigente. Además de los jefes del Tesoro precedente y del actual, Paulson y Geithner, el ex socio de Goldman, Mark Patterson fue nombrado recientemente jefe de personal de Geithner. Tim Bowler, ex director gerencial de Goldman, fue designado por Obama para dirigir la división de mercados de capital.

Debe quedar muy claro que las elecciones, los partidos y las campañas electorales de miles de millones de dólares, tienen poco que ver con la “democracia” y mucho que ver con la selección del presidente y los legisladores, quienes nombrarán en cargos no electos a gente de Wall Street para que estos tomen todas las decisiones económicas estratégicas que afectan al 99% de los estadounidenses. Los resultados de las políticas de la puerta giratoria entre Wall Street y el Tesoro son claras y nos proporcionan un marco para entender porqué la “crisis de las ganancias” se ha esfumado y la crisis de la mano de obra se ha profundizado.

Los "logros políticos" de la puerta giratoria

El rompecabezas Wall Street-Tesoro ha realizado un trabajo hercúleo y audaz en beneficio del capital financiero y corporativo. Frente al repudio universal de Wall Street de la mayor parte del público por sus fraudes, bancarrotas, pérdida de puestos de trabajo y quiebras hipotecarias, este contubernio apoyó abiertamente a los estafadores con un rescate de mil billones de dólares. Un accionar arriesgado si las mayorías y las elecciones tuvieran algún peso. Igualmente importante fue la acción de este contubernio de desechar la ideología del "libre mercado" usada para justificar las ganancias capitalistas en los "riesgos" al imponer el dogma de "demasiado grande para caer", mediante el cual el tesoro del estado garantiza las ganancias incluso cuando los capitalistas están en bancarrota, siempre y cuando se trate de compañías multimillonarias. También desecharon el principio capitalista de "responsabilidad fiscal" al sancionar cientos de miles de millones de dólares en recortes impositivos para la clase financiera-corporativa dominante, gobernando con déficits presupuestarios récords en épocas de paz, y luego tuvieron la audacia de echarle la culpa a los programas sociales apoyadas por las mayorías populares. (¿Quién puede asombrarse de que estos ex funcionarios del Tesoro reciban ofertas tan lucrativas del sector privado cuando dejan sus puestos públicos?) Luego, el Tesoro y el Banco Central (Reserva Federal) proveen préstamos con un interés casi nulo que les garantiza grandes ganancias a las instituciones financieras privadas que luego dan préstamos con una alta tasa de interés (¡incluyendo préstamos al gobierno!) especialmente para comprar bonos corporativos y gubernamentales extranjeros. Ganan cifras entre cuatro y diez veces el valor de las tasas de interés que ellos pagan. En otras palabras, los contribuyentes subsidian de manera monstruosa la especulación de Wall Street. En adición, en la actualidad estas actividades especulativas están aseguradas por el gobierno Federal, bajo la doctrina "demasiado grande para caer".

En el marco de la ideología de "recuperar competitividad", el equipo económico de Obama (el Tesoro, la Reserva Federal, los Departamentos de Comercio y de Trabajo) ha motivado a los empleadores a embarcarse en la ola de despidos de trabajadores más agresiva de la historia moderna. El incremento de la productividad y de las ganancias no es el resultado de un accionar "innovador" como Obama, Geithner y Bernache proclaman, sino que es el resultado de una política laboral de estado que profundiza la desigualdad bajando los salarios y aumentando los márgenes de ganancias. Menos trabajadores producen más. El crédito barato y los rescates de miles de millones de los bancos y la ausencia de financiación de casas de familia y de pequeñas y medianas empresas en camino de declararse en bancarrota, el proceso de 'consolidación', una mayor concentración de la riqueza. Como resultado se ha estancado el mercado masivo mientras que las ganancias de las corporaciones y los bancos han alcanzado niveles nunca vistos. Según los expertos en finanzas bajo el nuevo orden del rompecabezas Wall Street-Tesoro los "banqueros son una clase protegida que disfruta de bonos independientemente de su desempeño porque sus pérdidas serán 'socializadas' con el dinero de los contribuyentes (F.T. 9/1/12, pág. 5). En contraste, los trabajadores, bajo el equipo económico de Obama, se enfrentan a la situación más insegura y amenazante de la historia reciente: "lo que es claramente nuevo es la ferocidad con la que las empresas estadounidenses disminuyen la fuerza laboral ahora que el pago a los ejecutivos y los mecanismos de incentivos están conectados a objetivos de corto plazo" (F.T. 9/1/12, pág. 5).

Las consecuencias económicas de las políticas del estado

A causa de la "toma del poder" implementada por Wall Street cuyos personeros ocupan posiciones estratégicas de la política económica del gobierno podemos entender la paradoja del récord en los márgenes de ganancias en medio de un estancamiento económico. Podemos comprender porque la crisis capitalista ha sido reemplazada por una crisis del trabajador, al menos temporalmente. Dentro de la matriz de poder de Wall Street-Departamento del Tesoro han regresado todas las viejas prácticas corruptas y explotadoras que condujeron al crash del 2008-2009: bonos de varios miles de millones de dólares para los banqueros inversionistas que causaron el hundimiento de la economía; los bancos que tomaron miles de millones de dólares de paquetes de hipotecas como deuda cortada en pedacitos que algunos (sic) acusan de ser la causa de la crisis financiera (F.T. 8/2/12, pág. 1). La diferencia actual es que esos instrumentos especulativos usan como respaldo a los contribuyentes (Tesoro). La supremacía de la estructura financiera de la economía de EE.UU. previa a la crisis sigue en pie y en muy buen estado... solamente la fuerza laboral de EE.UU. está hundida en los mayores niveles de desempleo, en estándares de vida más bajos, en una inseguridad generalizada y en un profundo descontento.

Conclusión: El caso contra el capitalismo y por el socialismo

La profunda crisis de 2008-2009 provocó un alud de interrogantes sobre el sistema capitalista, incluso abundaban las críticas entre sus defensores más fervientes (F.T. 8/1/12 a 30/1/12). Los reclamos de 'reforma, regulación y redistribución' eran la moneda corriente entre los periodistas financieros. Pero la clase económica y dirigente en el poder no les hizo caso. Los trabajadores están controlados por líderes sindicales serviles y carecen de instrumentos políticos. La derecha seudo populista tiene un programa pro-capitalista incluso más virulento, pidiendo la eliminación de todo servicio social y de los impuestos a los empresarios. Dentro del estado ha tenido lugar una gran transformación que destruyó con eficiencia cualquier conexión entre el capitalismo y el bienestar social, entre las decisiones gubernamentales y el electorado. La democracia fue reemplazada con un estado corporativo, establecido sobre la puerta giratoria entre el Tesoro y Wall Street, por donde se canaliza la riqueza pública hacia los cofres de las finanzas privadas. La brecha entre el bienestar social y las operaciones financieras es definitiva.

La actividad de Wall Street no tiene una utilidad social, sus agentes se enriquecen a sí mismos sin hacer nada que los redima. El capitalismo demostró de manera concluyente que prospera mediante la degradación de decenas de millones de trabajadores y el rechazo de cualquier reclamo de reforma y regulación. El capitalismo real existente no puede ser encaminado a mejorar los estándares de vida o a garantizar el empleo sin miedo a los despidos en gran escala, repentinos y brutales. El capitalismo, tal y cual lo experimentamos a lo largo de la década pasada y lo experimentaremos en el futuro próximo, está en oposición polarizada con la igualdad social, el proceso democrático de toma de decisiones y el bienestar colectivo.

Las ganancias récord del capitalismo son logradas mediante el saqueo del tesoro público, el quite de pensiones y la prolongación de "trabajar hasta morir", la bancarrota de la mayoría de las familias causada por los costos exorbitantes de los servicios médicos y de la educación privatizada y corporativa.

Más que nunca en la historia reciente, un récord de las mayorías rechaza el gobierno de y para los banqueros y de la clase corporativa dominante (F.T. 6/2/12, pág. 6). Las desigualdades entre el 1% en el tope y el 99% en la base ha alcanzado proporciones récord. Los CEO (directivos) han ganado 325 veces del promedio de lo que gana un trabajador (F.T. 9/1/12). Dado que el estado se ha convertido en los 'cimientos' de la economía de los depredadores de Wall Street, y dado que la reforma y la regulación ha fracasado estrepitosamente, es hora de considerar una transformación fundamental del sistema que comienza por el camino de la revolución política con el fin de expulsar por la fuerza a las élites financieras y corporativas que controlan el estado para sus propio beneficio. El proceso político en su integralidad, incluyendo las elecciones, es profundamente corrupto: cada puesto gubernamental tiene una etiqueta con precio inflado. La actual campaña presidencial costará entre 2 y 3 mil millones de dólares, y servirá para determinar cuáles de los personeros de Wall Street será el presidente de la puerta giratoria.

La palabra socialismo ya no despierta los temores del pasado. El socialismo implica una reorganización a gran escala de la economía, la transferencia de miles de billones de dólares desde los cofres de las clases saqueadoras y socialmente inservibles al control público. Este cambio podrá financiar una economía productiva e innovadora basada en el trabajo, en el descanso, el estudio y el deporte. El socialismo reemplaza el terror cotidiano de perder el trabajo con la seguridad que brinda confianza en uno mismo y respeto al lugar de trabajo. La democracia en el sitio de trabajo es el núcleo de la visión de un socialismo del siglo XXI. Comencemos con la nacionalización los bancos y la eliminación de Wall Street. Las instituciones financieras deben ser reestructuradas para crear empleo productivo, para servir al bien común y proteger el medioambiente. El socialismo iniciará la transición de una economía capitalista dirigida por depredadores y estafadores y por un estado dominado por ellos hacia una economía que sea de propiedad pública en un sistema democrático.

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lunes, 27 de febrero de 2012

En Siria puede estar en juego el inicio de un cambio en la situación estratégica internacional

Ernesto Gómez Abascal Rebelión

Es verdad, la Guerra Fría concluyó a finales del pasado siglo con la desaparición de la Unión Soviética y los países socialistas en Europa, pero el plan estadounidense de dominación global plasmado en el documento conocido como “El Nuevo Siglo Americano” (Project for the New American Century) y elaborado por un grupo de estrategas neoconservadores y sionistas, continúa en la mente de los políticos de Washington.

El control del Cercano Oriente debido a sus riquezas energéticas y posición geográfica estratégica, la eliminación de aquellos gobiernos que se enfrenten o interfieran sus intereses y excluir la emergencia de nuevas grandes potencias rivales, permanecen como prioridades en la agenda imperial, ya sea para demócratas como para republicanos.

Si las cosas no les han estado saliendo bien en Afganistán e Irak, ello no los llevará a cambiar de planes, solamente tratarán de ajustarlos a las nuevas condiciones. En definitiva, tienen una larga experiencia en métodos de “cambios de régimen”. En América Latina los conocemos bien.

En Libia, incluida desde hace años en la lista de siete países cuyos gobiernos debían ser cambiados [1] , lograron un éxito inicial, y aprovechando las incoherencias y cierta impopularidad de su máximo líder, tras intensa campaña mediática alcanzaron una cobertura de la Liga Árabe que les facilitó la resolución del Consejo de Seguridad, para bombardearla con aviones de la OTAN , destruir buena parte de su infraestructura, asesinar a miles de libios e instalar en Trípoli un gobierno subordinado a sus intereses. Ahora el abundante petróleo libio está más disponible para las empresas estadounidenses y europeas, aunque el caos creado en el país, no deja de provocar un futuro lleno de incertidumbre.

Cuando esto sucedía en Libia, ya la CIA y sus aliados de los Servicios Especiales de la OTAN , venían trabajando sobre el próximo en la lista: Siria. Es reconocido que en Turquía y otros países enemigos de Damasco, especialmente los miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, y en áreas de Líbano bajo control de la Coalición del 14 de marzo (dirigida por el clan Hariri, pro saudita y vinculado al gobierno francés), se entrenaron y armaron cientos de sirios, predominantemente sunnitas pertenecientes a la organización ilegal y extremista de los Hermanos Musulmanes, pero también mercenarios de otros países árabes, incluidos comandos preparados para operaciones especiales. Estos recibieron armamento moderno y abundante, equipos de comunicación sofisticado e información obtenida por las redes satelitales de la OTAN.

El gobierno de Damasco, predominantemente alawita [2] , firme aliado de Irán y soporte importante de las fuerzas patrióticas libanesas encabezadas por Hizbulá, que controlan el poder en Beirut, tenía –como tienen todos los de la zona y de una buena parte del mundo, incluidos los países más desarrollados–, problemas reales: represión, falta de democracia y corrupción, y esto provocaba malestar en una parte de la población, que se manifestó al inicio alentada por lo que sucedía en otros lugares de la región, siendo reprimida especialmente donde se originaron, en la sureña ciudad de Daraa, justo en la frontera con Jordania.

La maquinaria de guerra mediática se puso inmediatamente en funcionamiento al igual que hicieron con Libia. Aún sin que sucedan cosas de este tipo, en Cuba, Venezuela y otros países latinoamericanos, somos expertos en conocer como funciona esto, llevamos muchos años sufriéndolo y también sabemos como combatirlos, a pesar de tener condiciones materiales desventajosas debido a los inmensos recursos de propaganda que posee el enemigo.

Contra Siria fueron a por todo. Aún con los defectos que puedan señalársele, su gobierno practicaba una política no sectaria en lo religioso y de relativa justicia social, antimperialista y antisionista, era un aliado de las causas progresistas del llamado Tercer Mundo y un obstáculo a los planes de EEUU e Israel en la región. No tienen serio fundamento quienes alegan, para desprestigiarla, que su política de paz, servía a los intereses de Israel.

Poner un gobierno prooccidental en Damasco, propiciaría el cambio de gobierno en Líbano y posiblemente una nueva guerra allí para liquidar el poder de Hizbulá, ambos aliados de Irán y considerados enemigos por las monarquías sunnitas del Golfo, plegadas a la política de Occidente, que les ofrece protección frente a una pretendida amenaza persa, aunque desde allí, en siglos, no se ha iniciado una guerra contra sus vecinos árabes.

Consumado este plan, irían sobre Teherán con esa fuerza más y en el camino doblegarían la resistencia palestina, obligándola a aceptar las migajas de territorio y los mínimos derechos que los sionistas de Israel estuvieran dispuestos a ofrecerles. El “Gran Medio Oriente” estadounidense se completaría con su extensión a Asia Central y el cerco a Rusia y China quedaría tendido.

Sin embargo Siria no es Libia. Aunque sus dirigentes han cometido innegables errores y actuado con extrema lentitud frente a la conspiración y los planes de sus poderosos enemigos, y perdieron mucho tiempo y terreno, al parecer cuentan con apoyo y recursos internos suficientes para hacerle frente a sus enemigos y derrotarlos, aunque les cueste un alto saldo en destrucción y muerte.

La clara visión de esta perspectiva, parece que fue lo que hizo levantar la mano de los representantes de estas dos potencias en el Consejo de Seguridad el pasado 4 de febrero, para vetar la resolución que, sin importar el contenido de su texto –como ocurrió en el caso de Libia–, abriría las puertas a la intervención extranjera para destruir el país e imponer un cambio de régimen. Las máximas autoridades de ambos países han declarado claramente que existe una línea roja y no están dispuestos a permitir una intervención militar extranjera en Siria.

La firmeza de Moscú y Beijing, y la colaboración que están prestando al gobierno sirio, parece comenzar a cambiar la situación sobre el terreno. El ejército libanés ha sido movilizado hacia la frontera para tratar de impedir que continúe la penetración de suministros y mercenarios hacía la cercana zona de Homs, centro de la sublevación contra el gobierno y cuya ciudad han querido convertir en la Benghazi siria. En los últimos días las fuerzas del gobierno sirio han pasado a la ofensiva allí.

El gobierno de Bagdad, más cercano ahora a la influencia de Irán que a la estadounidense, también está tratando de evitar que extremistas islámicos sunnitas, vinculados posiblemente a Al Qaeda, quienes reciben financiamiento de Arabia Saudita y Qatar, continúen penetrando en territorio sirio. Los últimos atentados terroristas contra población chiita en varios lugares de Iraq, parecen llevar el mensaje de protesta de sauditas y estadounidenses por los cambios de posición, favorables a Siria, adoptados por el gobierno iraquí.

Turquía y Jordania, otros dos países que adoptaron posiciones beligerantes contra el gobierno de Damasco, comienzan a hacer declaraciones más moderadas. Incluso se perciben señales de preocupación en las capitales occidentales ante la posibilidad de que fuerzas islámicas extremistas, afines a Al Qaeda, puedan llegar al poder en Siria en caso de que el gobierno actual sea derrocado.

La situación es muy fluida y en extremo compleja, pero si Siria logra resistir y vencer la agresión imperialista-sionista-contrarrevolucionaria, y si Rusia y China se mantienen firmes en su oposición a la agresión, ello podría implicar una derrota de dimensiones estratégicas. Irán saldría fortalecido y nuevas alianzas podrían establecerse para oponerse a los planes de dominación imperialistas. Los países del grupo BRICS, los nuevos países independientes de América Latina, especialmente el núcleo duro reunido en la Alternativa Bolivariana para las Américas, coincidentes en las principales posiciones de una política exterior que se oponga a la agresión; privilegie la solución de los conflictos por vías negociadas; y defienda la justicia, la soberanía y la no intervención, podrían iniciar el comienzo de un nuevo balance multipolar del mundo.

La grave crisis económica que afecta a las grandes potencias capitalistas y el debilitamiento que ello implica, junto a un auge del movimiento de los indignados, también podría ser una importante contribución a este posible nuevo escenario.

* Ernesto Abascal es cubano, fue embajador en Iraq

[1] Información revelada por el Gral. ® Wesley Clark, Cmdte. en Jefe de la OTAN en entrevista cn Ammy Goodman en el 2007. Incluía a: Irak, Siria, Líbano, Libia, Somalia, Sudán e Irán.

[2] Secta de la rama chiita del Islam, pero que es minoritaria entre la población siria.

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viernes, 10 de febrero de 2012

La insensata omisión mediática del informe de la Liga Árabe sobre Siria

Shamine Narwani La Haine

El 19 de diciembre de 2011, la República Árabe Siria y la Liga Árabe firmaron un protocolo por el que se establecía una Misión de observación dirigida a resolver el conflicto en Siria y proteger a los civiles en el mismo.

Casi inmediatamente después, los que antes eran firmes defensores de esta “intervención” de la Liga Árabe en Siria desplegaban sus esfuerzos a fin de socavar los trabajos de la Misión.

Antes de firmar el acuerdo final, un funcionario de la Liga Árabe ya me había advertido de que algunos Estados miembros –Qatar en primer lugar– estaban presentando una serie de condiciones con vistas a impedir la participación del gobierno sirio. Pero una intensa diplomacia del último momento produjo un gran avance: la misión fue aprobada por las dos partes y los decepcionados saboteadores iniciaban una intensísima campaña de relaciones públicas, arrojando dudas sobre los participantes en la misión, las capacidades de la Liga Árabe y las conclusiones de la investigación.

Durante el último mes, hemos podido constatar como se lanzaban todo tipo de acusaciones descalificadoras contra el jefe de la misión, el teniente general sudanés Mohamed Ahmed Mustafa al-Dabi, ahora de repente acusado de crímenes de guerra. Asimismo, abundaban los rumores sobre observadores que habrían abandonado la misión debido a la “horrible” naturaleza de los ataques del gobierno sirio contra sus propios ciudadanos civiles. Las ONG internacionales y una retahíla de políticos occidentales incluso llegaron a manifestar su intención de “entrenar” a los observadores de la misión, sugiriendo implícitamente que los árabes carecen de capacidad de observación y negociación, o quizás peor, que a los observadores se les debe enseñar a ver el conflicto sirio a través de lentes externos.

Era difícil dudar de estos rumores por completo. La Liga Árabe, al final, se negó a hacer llegar el informe de los observadores a los medios de comunicación. Pero el informe de repente ha aparecido como anexo a la resolución de la ONU sobre Siria que está siendo objeto en la actualidad de acalorados debates en el Consejo de Seguridad [Ver informe en inglés: http://www.columbia.edu/~hauben/Report_of_Arab_League_Observer_Mission.pdf ]. Lo más desconcertante, sin embargo, es que pocos periodistas occidentales o árabes congregados en las Naciones Unidas esta semana están llamando la atención sobre este documento fundamental que proporciona un análisis de los acontecimientos que se debaten en las sesiones del Consejo.

Informe de la Misión: el bueno, el malo y el feo

El informe completo de la Liga Árabe, tal como se puede verificar aquí , se refiere en varias ocasiones a los intentos encaminados a frustrar la misión y sus actividades:

“ Desde que comenzó su labor, la Misión ha sido objeto de una campaña mediática feroz ... que aumentó en intensidad tras el despliegue de los observadores. Algunos medios de comunicación publicaron declaraciones infundadas atribuidas al Jefe de la Misión. También exageraron groseramente algunos acontecimientos ... Estos manipulados artículos de prensa contribuyeron a aumentar las tensiones en el seno de la población siria y a socavar el trabajo de los observadores. Se explotó a determinadas organizaciones de medios de comunicación con el fin de difamar a la Misión y su Jefe, y abocar así la Misión al fracaso.”

Los esfuerzos por difamar abiertamente la Misión –aparentemente desarrollados por los opositores al gobierno sirio– son extraños. El informe, aunque corto, está redactado con profesionalidad, es muy detallado y pone de relieve las dificultades inherentes a la cobertura de un conflicto tan reñido. También critica las acciones del gobierno sirio y sus deficiencias en el cumplimiento de los protocolos de protección de los civiles:

“ Al ser asignados a sus zonas de trabajo y comenzar su trabajo, los observadores fueron testigos de actos de violencia perpetrados por las fuerzas gubernamentales, así como un intercambio de disparos con elementos armados en Homs y Hama. Como resultado de la insistencia de la Misión en poner fin por completo a la violencia y retirar los vehículos y equipos del Ejército el enfrentamiento perdió virulencia.”

Sobre la cuestión crítica de los presos políticos, el informe señala lo siguiente: “El 19 de enero de 2012, el gobierno sirio anunció la liberación de 3.569 detenidos sujetos a procedimientos penales militares y civiles. La Misión comprobó que 1.669 de los detenidos habían sido ya puestos en libertad hasta ese momento. La Misión continúa el seguimiento de este asunto con el Gobierno y la oposición, haciendo hincapié del lado del Gobierno en que los detenidos deben ser liberados en presencia de observadores a fin de poder documentar el evento.” El informe confirma también que otros 3.843 detenidos fueron liberados antes de que el presidente sirio, Bashar Al-Assad, firmara un decreto de amnistía el 15 de enero. El gobierno afirma que el número es 4.035.”

Pero a continuación el informe se desvía drásticamente de la narrativa convencional sobre la naturaleza del conflicto sirio y observa lo siguiente: “La Misión ha podido determinar que existe una entidad armada que no se menciona en el protocolo.”

Aunque el informe atribuye este aspecto “al uso excesivo de la fuerza por las fuerzas del Gobierno de Siria en respuesta a las protestas”, también señala que “en algunas zonas, esta entidad armada reaccionó atacando a las fuerzas de seguridad y los ciudadanos sirios, haciendo que el Gobierno respondiera aún con más violencia.”

A continuación el informe proporciona varios ejemplos:

“ En Homs y Dera'a, la Misión observó que grupos armados cometían actos de violencia contra las fuerzas del Gobierno, con el resultado de muertos y heridos entre las filas de éstas. En determinadas situaciones, las fuerzas del Gobierno respondieron a los ataques contra su personal con la fuerza. Los observadores pudieron observar que algunos de los grupos armados utilizaban bengalas y proyectiles perforantes de blindaje.”

“ En Homs, Hama y Idlib, la Misión de Observación fue testigo de actos de violencia contra las fuerzas gubernamentales y los civiles que dieron como resultado varios muertos y heridos. Como ejemplos de esos actos figura el atentado contra un autobús civil, que mató a ocho personas e hiriendo a otras, entre ellos mujeres y niños, y el bombardeo de un tren que transportaba gasoil. En otro incidente en Homs, un autobús de la policía fue volado por los aires, matando a dos agentes de policía. Una tubería de combustible y algunos pequeños puentes también fueron bombardeados.”

Cobertura de los medios y acceso a Siria

Es también digna de mención la afirmación del informe de la Misión de que las noticias aparecidas en los medios de comunicación sobre incidentes violentos en Siria son a menudo exageradas y no verificadas:

“ La Misión observó también que muchas partes informaban falsamente sobre explosiones o violencias que se habrían producido en varios lugares. Cuando los observadores visitaron estos lugares, se encontraron con que las noticias eran infundadas. La Misión también tomó nota de que, según sus equipos en el terreno, los medios de comunicación exageraban la naturaleza de los incidentes y el número de personas muertas en incidentes y protestas en algunas ciudades.”

El informe también aborda las críticas en el sentido de que el gobierno sirio restringe el acceso de los medios de comunicación tanto para su entrada en Siria como en los puntos calientes del país. Las quejas iban desde que los medios eran admitidos en el país por un período insuficiente de “cuatro días” hasta que el Gobierno les exigía engorrosos itinerarios de su destino y “permisos de operación”, e imponía “restricciones a la circulación”.

El informe proporciona una lista de nombres de los varios periodistas y organizaciones de medios que llegaron a Siria durante el mandato de la Misión y concluye: “El Gobierno facilitó acreditación a 147 medios de comunicación árabes y extranjeros. Unas 112 de estas organizaciones entraron en territorio sirio, uniéndose a las otras 90 organizaciones acreditadas que operan en Siria a través de sus corresponsales permanentes.”

Debo señalar que yo estuve en Siria recogiendo material para algunos artículos durante las investigaciones de la Misión y que no estoy en la lista. Mientras que mi visado lo tramitó un amigo mío no sirio, sé de otros periodistas que entraron en el país sin ningún incidente. Pasé mi tiempo allí entrevistando libremente a muchos grupos y personas de la oposición y en ningún momento fui acompañada por guardaespaldas del Gobierno ni mi trabajo fue monitoreado, al menos que yo sepa.

Menos afortunado fue Gilles Jacquier, el camarógrafo del canal France 2 que fue asesinado durante una visita a un barrio favorable al Gobierno en Homs. El gobierno francés ha intentado implicar públicamente al gobierno sirio en este asesinato, pero la Misión afirma que “las informaciones que la Misión ha recogido en Homs indican que el periodista francés fue muerto por fuego proyectiles de mortero de la oposición.”

Si la Misión se detiene los civiles perderán un elemento de protección en este conflicto, será más difícil conocer los hechos y la intermediación sobre el terreno en Siria será inexistente. El Informe también hace referencia a las polémicas declaraciones hechas por varios observadores que abandonaron sus posiciones y criticaron públicamente la Misión. Probablemente la más llamativa de estas declaraciones es la del argelino Anwar Malek, quien afirmó públicamente en Al Jazeera: “Lo que vi fue un desastre humanitario ... el régimen no sólo está cometiendo un crimen de guerra, sino una serie de crímenes contra su pueblo Los francotiradores están en todas partes, disparando a los civiles. La gente está siendo secuestrado. Los presos están siendo torturados y ninguno ha sido puesto en libertad.” La Liga Árabe emitió un escueto comunicado de respuesta, afirmando que las manifestaciones de Malek “no tienen la más mínima relación con la verdad” y afirmando en cambio, que “desde que fue asignado al equipo de Homs, Malek no salió del hotel en seis días y no tampoco se trasladó con el resto del equipo sobre el terreno con la excusa de que estaba enfermo.”

En el informe se expone también lo siguiente: “Algunos observadores se desentendieron de sus funciones y rompieron el juramento que habían hecho. Se pusieron en contacto con funcionarios de sus países y les transmitieron resúmenes exagerados de los acontecimientos. Como consecuencia, dichos funcionarios se formaron una imagen sombría y sin fundamento de la situación. “

¿Éxito o fracaso de la Misión?

El informe concluye con cierto pesimismo: debido a unas primeras dificultades logísticas y de otro tipo, la Misión en realidad estuvo operativa solamente durante 23 días de los 30 de su mandato. Para completar su mandato, es preciso mejorar el transporte, los equipos de comunicación y, lo más importante, el necesario “apoyo político y de los medios de comunicación.”

En una nota positiva, la Misión destaca que el gobierno sirio “se esforzó por contribuir al éxito de su tarea y eliminar los obstáculos que se interponían en su camino. El Gobierno también facilitó las reuniones con todas las partes. No se impusieron restricciones de circulación a la Misión ni obstáculos para entrevistar a ciudadanos sirios, tanto entre los opuestos al Gobierno como con los leales a éste.”

Con carácter más crítico, sin embargo, el informe recomienda un cambio en el mandato del Protocolo, a saber, el “compromiso de todas las partes para que cesen todos los actos de violencia.” Esto, por primera vez, introduce la noción de que el gobierno sirio puede no ser el único responsable de las numerosas bajas civiles que barajan los medios. Y otro punto importante: los soldados regulares representan aproximadamente 2.000 de las muertes violentas en el país desde marzo de 2011.

Sin embargo, los observadores advierten: “Recientemente, ha habido incidentes que podrían ampliar la brecha y aumentar el resentimiento entre las partes. Estos incidentes pueden tener consecuencias graves y conducir a la pérdida de vidas y bienes. Estos incidentes incluyen el bombardeo de edificios, trenes que transportan combustible, vehículos de transporte de gasoil y explosiones dirigidas a la policía, los miembros de los medios de comunicación y los oleoductos. Algunos de esos ataques han sido llevados a cabo por el Ejército Sirio Libre y otros grupos armados de oposición.”

Los ciudadanos sirios con los que se reunieron, algunos de los cuales sufren de “tensión extrema, opresión e injusticia”, estiman que “la crisis debe resolverse pacíficamente a través de la mediación árabe, únicamente, y sin intervención internacional. Ello les permitiría vivir en paz y completar el proceso de reformas, y lograr el cambio que desean.”

Se trata de una narrativa ausente por completo en la cobertura que los principales medios de comunicación hacen de la crisis en Siria. Con tres aspectos destacables: la complicidad de grupos armados en la escalada de violencia iniciada por el gobierno sirio, el cumplimiento del gobierno en lo que se refiere a las demandas del protocolo de la Liga Árabe y el rechazo por parte de los ciudadanos comunes a la internacionalización y militarización del conflicto.

Lean el informe de la misión y saquen sus propias conclusiones. Pero admitan que posiblemente lo peor que puede hacerse en esta coyuntura crítica es suspender las investigaciones e intervención de la Misión de la Liga Árabe. Si la Misión se detiene, se perderá una protección de los civiles en este conflicto, será difícil conocer los hechos y los intermediarios sobre el terreno en Siria serán inexistentes. La violencia se ha intensificado desde que la Misión salió del país para presentar su informe. Volver a traerla al teatro de los hechos es indiscutiblemente el mejor curso de acción, especialmente por cuanto, a lo que parece, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas está hoy en un callejón sin salida.

* Sharmine Narwani es escritora y analista política especialista en Oriente Próximo


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Enlaces

[1] http://english.al-akhbar.com/content/foolishly-ignoring-arab-league-report-syria
[2] http://english.al-akhbar.com/content/dubious-dealings-syria-and-arab-league
[3] http://www.innercitypress.com/LASomSyria.pdf
[4] http://english.al-akhbar.com/content/syrian-snapshot-i-view-capital
[5] http://www.innercitypress.com/LASomSyria.pdf
[6] https://twitter.com/@snarwani

CASMII. Traducción para Rebelión por S. Seguí

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martes, 7 de febrero de 2012

Posición del Partido Comunista Sirio ante los ataques imperialistas


Partido Comunista Sirio La Haine

El movimiento de liberación nacional árabe se coloca en primera línea contra el imperialismo global.

El imperialismo, y sobre todo su fuerza de ataque que es el imperialismo estadounidense, ha recibido golpes dolorosos de las facciones del movimiento de liberación nacional árabe, desde la agresión sionista de Israel contra Líbano en 2006 hasta una serie de levantamientos populares contra los regímenes árabes reaccionarios fieles a Estados Unidos y que mantuvieron relaciones estrechas con el sionismo, como los regímenes egipcio y tunecino, cuyas cabezas han caído, aunque los pueblos egipcio y tunecino todavía tienen que hacer más para profundizar y desarrollar su liberación y su revolución nacional.

El imperialismo global lanza hoy un feroz contrataque contra el movimiento de liberación nacional árabe. El rostro más visible de este ataque, en términos de objetivos de expansión, es la agresión de la OTAN contra Libia en plena coordinación con los regímenes reaccionarios árabes. Ha habido un intento de cubrir esta agresión con una fachada de palabras manidas y eslóganes falsarios como «difundir la democracia» y «derechos humanos».

La finalidad principal de la violación de Libia y su brutal saqueo es apuntalar la integridad del imperio, que vacila bajo el embate de las derrotas y las continuas frustraciones.

Lo mismo se puede decir del creciente ataque, perfectamente programado, contra Siria. Un país que tiene una postura clara contra el imperialismo y el sionismo y sus planes expansionistas en la región, un país que apoya los movimientos de resistencia y de liberación, a diferencia de todos los regímenes árabes reaccionarios, del océano al Golfo. Los países imperialistas, así como los regímenes autocráticos traidores del Golfo, dedican grandes recursos, utilizando los métodos más insidiosos y sucios, para derrocar el régimen sirio antimperialista.

El Partido Comunista Sirio lleva tiempo alertando sobre este peligro. En el informe político de la XI Conferencia del partido, celebrada en el mes de octubre de 2010, se afirma textualmente: «Cada vez está más claro que este ataque contra Siria ―con sus múltiples aspectos de presiones políticas, amenazas militares, sabotaje económico y conspiraciones― pretende llevar a cabo transformaciones radicales para cambiar el rostro nacional de Siria, incluyendo el derrocamiento del presente régimen, que depende de una amplia alianza nacional y cuyo principal objetivo es proteger y fortalecer la soberanía nacional».

En lo que respecta a la situación actual en Siria, cabe destacar los siguientes aspectos:

- Los planes del imperialismo y la reacción interna para derrocar el régimen sirio antimperialista mediante amplias rebeliones populares generosamente sufragadas por los regímenes reaccionarios del Golfo, han fracasado, porque la mayoría de las masas populares, sobre todo en las principales ciudades del país, no se ha dejado llevar por ese camino. Por el contrario, en Damasco, Alepo y muchas ciudades sirias ha habido manifestaciones masivas para condenar la conspiración y gritar contra el imperialismo, el sionismo y los árabes reaccionarios.

- Después de este fracaso, las fuerzas reaccionarias han optado por nuevos métodos de naturaleza criminal, como asesinatos selectivos, en algunos casos matanzas colectivas de carácter sectario y actos de sabotaje (como poner bombas en las vías férreas e intentos de incendiar las fábricas, sobre todo las que pertenecen al sector público). Es de destacar que los asesinatos selectivos apuntan sobre todo a hombres de ciencia y de cultura (investigadores, médicos, etc.), así como a militantes de gran experiencia, como los pilotos, para debilitar la capacidad de la defensa nacional. Las matanzas colectivas perpetradas por los terroristas han sido indiscriminadas, sin respetar a niños, mujeres y viejos, para provocar sentimientos de odio y socavar cualquier posibilidad de estabilidad.

- En paralelo con la creciente presión sobre Siria, ejercida desde hace tiempo por los Estados y centros imperialistas o por los regímenes árabes reaccionarios vinculados a estos centros, utilizando la Liga de los Estados Árabes, los reaccionarios árabes despliegan una actividad frenética que brinde un pretexto al Consejo de Seguridad y otros órganos de las Naciones Unidas para tomar decisiones agresivas con la cobertura de la llamada legitimación árabe, que es completamente falsa. Además, los regímenes del Golfo han sufragado generosamente todos los movimientos reaccionarios que operan en Siria.

Turquía ―que es el brazo de la OTAN en la región― desempeña un papel fundamental en el ejercicio de toda clase de presiones sobre Siria, desde las políticas, pasando por las presiones económicas, hasta el respaldo directo a las organizaciones armadas terroristas y la acogida en este país a los jefes de dichas organizaciones.

El régimen de Siria ha aprobado muchas leyes y reglamentos para la expansión de las libertades democráticas en el país. Pero todas estas aperturas han chocado con el rechazo dogmático de las fuerzas reaccionarias. Estas fuerzas están tratando de derribar el régimen, en colaboración con los infiltrados del imperialismo y el sionismo. Mientras Siria mantenga su postura antimperialista, los planes expansivos imperialistas no podrán aplicarse plenamente en el Mediterráneo Oriental, en particular el nuevo gran proyecto para Oriente Próximo o, dicho de otro modo, el gran proyecto sionista.

La posición de Partido Comunista Sirio es clara: luchar contra los planes imperialistas y respaldar al régimen nacional y su postura contra los planes del imperialismo, así como defender las reformas democráticas, que en líneas generales se aproximan a las indicaciones del programa de nuestro partido en este ámbito. Así como la lucha constante para cambiar la orientación económica liberal y todas las leyes que la amparan. No olvidemos nunca que esta orientación es lo que ha abonado el terreno a la labor subversiva de las fuerzas reaccionarias. Su rectificación fortalecerá la postura anticolonial de Siria y la adhesión de las masas a esta política.

Cuando consideramos la situación de Siria debemos tener en cuenta que las fuerzas de oposición no constituyen una alternativa democrática. La fuerza de choque reaccionaria es la organización de los Hermanos Musulmanes, que ha cometido matanzas en estrecha alianza con el imperialismo y los regímenes árabes reaccionarios, mientras los liberales de todos los pelajes son usados como cortina de humo por estas fuerzas oscurantistas.

Preparemos a nuestro pueblo para cualquier eventualidad, incluida la lucha contra una agresión militar. Estamos seguros de que si esta agresión se materializa, Siria será una tumba para los agresores. El pueblo sirio tiene un gran acervo nacional de lucha contra el colonialismo. No en vano uno de los representantes más inteligentes del imperialismo francés, Charles de Gaulle, dijo: «Es ilusorio pensar que se puede someter a Siria»; sí, «Siria no se arrodilla».

Traducción: Juan Vivanco

Fuente: http://www.solidnet.org/syria-syrian-communist-party-kb/2402-13-imcwp-contribution-of-the-syrian-cp-ar

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martes, 31 de enero de 2012

¿Qué pretende el Consejo de Cooperación del Golfo en Siria?


Pepe Escobar Asia Times Online


Así pues, la Liga Árabe tiene un nuevo borrador de resolución para el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas con objeto de “resolver” la saga siria.

La opinión pública mundial se engañaría si creyera que se trata de una solución árabe altruista ante un problema árabe. La verdad es que no es así.

Lo primero de todo, se trata de un proyecto de resolución de la OTAN/CCG, esa simbiosis entre los miembros selectos de la Organización del Tratado del Atlántico Norte y las selectas petromonarquías del Consejo de Cooperación del Golfo. De momento y tras su “éxito” promoviendo el cambio de régimen en Libia, la OTAN/CCG debería ser bien conocida como el eje entre los caniches europeos del Pentágono y las seis monarquías que componen el CCG, también conocido como Club Contrarrevolucionario del Golfo.

Ese proyecto de resolución de las Naciones Unidas va un paso más allá del supuesto plan de transición que la Liga Árabe diseñó hace una semana. Ahora se ha pasado a la idea de una “hoja de ruta” política, que en esencia significa que el Presidente Bashar al-Asad se vaya voluntariamente, instalando en el poder a su vicepresidente durante un período de transición, que se forme un gobierno de unidad nacional y se celebren elecciones libres y justas bajo supervisión internacional.

Según manifestaciones del ministro de exteriores de Qatar, Hamad bin Yasim al-Thani: “El presidente delegará todo el poder en su vicepresidente para que colabore con un gobierno de unidad nacional a fin de facilitarle sus tareas en el período transitorio”.

Suena muy civilizado, excepto que enmascara la verdadera agenda de un cambio de régimen impuesto por las Naciones Unidas. Un rápido vistazo al proyecto de resolución revela también un límite de dos semanas para que Asad salga pitando del país; si no lo hace así, le espera el infierno, “tras consultas” con la Liga Árabe.

La Liga “Árabe” es en estos momentos una ficción; la que está realmente a cargo es la Liga del Golfo Árabe; en la práctica: la Casa de los Saud. Incluso Qatar, el aspirante a superpotencia regional, es plato de segunda mesa. Y todos los demás son meros extras.

Por tanto, ahí tenemos a la Casa de Saud y a sus subordinados detallando una hoja de ruta para el cambio de régimen, que irá seguida de una democracia parlamentaria a la occidental, y ahí nos encontramos también con países como los Emiratos Árabes Unidos (EAU) y Kuwait defendiendo, mira por dónde, los derechos humanos por tierras árabes. Es como si todo ello fuera un plan conjunto tramado por el dadaísta Tristan Tzara y el surrealista André Breton con una vuelta de tuerca a lo Monty Python.

Nueva versión del caso somalí

No debería sorprender que el gobierno sirio rechace el proyecto de resolución por ser una “descarada intervención en sus asuntos internos”, según la agencia de noticias SANA. El embajador sirio ante las Naciones Unidas, Bashar Ya’afari, fue incluso más gráfico: “Siria no será Libia; Siria no será Iraq; Siria no será Somalia; Siria no será un estado fallido”.

Rusia, miembro de los BRICS –que junto a China había vetado ya una anterior resolución redactada por Occidente- ha enterrado ya esta última. Para empezar, el ministro ruso de asuntos exteriores, Sergei Lavrov. no podía entender por qué la Liga Árabe suspendió su misión de observación en Siria el pasado sábado. En cambio, Lavrov “estaría dispuesto a apoyar un aumento en el número de observadores””.

Rusia –que en cuestión de segundos aprendió las lecciones de la resolución abierta de las Naciones Unidas sobre Libia- tiene su propio proyecto de resolución que, según el embajador ruso ante las Naciones Unidas, Vitali Churkin, privilegia “un proceso político dirigido por los sirios” y no “un resultado impuesto por la Liga Árabe de un proceso político que aún no ha tenido lugar”, ni tampoco “un cambio de régimen” a la Libia.

Rusia –a diferencia de Occidente- atribuye la continuada violencia en Siria tanto al régimen de Asad como a los “rebeldes”. Incluso la Liga del CCG ha admitido de alguna manera que hay shabihah (matones armados) en ambas partes, con los del lado “rebelde” afiliados al ya desacreditado Ejército Libre de Siria.

Esa bandeja de dulces es toda mía

Incluso aunque no haya en absoluto condiciones objetivas para que la OTAN bombardee Siria, el eje geopolítico OTAN/CCG + Israel seguirá persiguiendo sus objetivos de forma implacable.

Tales objetivos son enormes: ejercer un control total sobre cualquier transición relacionada con la Primavera Árabe (como en el caso del Yemen); impedir cualquier cambio en el statu quo (sobre todo en los casos de Arabia Saudí, Jordania, Marruecos); represión total (como en el caso de Bahrein); y, a ser posible, hacerse con todo (como en el caso de Libia).

Pero Siria es infinitamente más compleja: debido a la conexión iraní; debido a que Rusia y China, miembros de los BRICS, bloquearán cualquier esquema de cambio de régimen; debido a que no ha habido grietas de importancia entre el ejército sirio; y porque el régimen de Asad es experto en nadar y guardar la ropa entre una mayoría sunní y la minoría alauí.

Así pues, la Liga del CCG tuvo éxito en el Yemen: controlando la “transición” e incluso enviando a EEUU al dictador Ali Abdullah Saleh. Ha tenido un éxito relativo en Egipto, pero aunque echaran a patadas a la cabeza de la serpiente (Hosni Mubarak), la serpiente sigue vivita y coleando (el establishment militar), y, para acabar de arreglarlo, el nuevo parlamento se jacta de tener una inmensa mayoría islamista (nuestro corazón se compadece de los jóvenes que iniciaron todo en la Plaza Tahrir que se han quedado sin nada).

Incluso las venerables piedras de la mezquita de los Omeya en Damasco saben que el Consejo Nacional Sirio (convenientemente exiliado en los países miembros de la OTAN de Francia y Turquía) está siendo financiado por la Casa de Saud y Qatar. Por tanto, cuenten con más armas financiadas por el CCG para seguir atizando candela en Siria, ahora incluso en algunos de los suburbios de Damasco. No se extrañen de que la Liga del CCG haya retirado a sus “observadores”; habrían tenido que denunciar de forma rotunda a la misma gente a la que están armando.

Hasta el Rey “Playstation” de Jordania -que fue el primer potentado árabe en pedir oficialmente el derrocamiento de Asad (no les extrañe que invitaran a Jordania a integrarse en el CCG)- se ha visto obligado a admitirlo: “No veo a Siria haciendo muchos cambios”. Pero, al menos, el rey Abdullah tuvo el buen sentido de observar: “Es un puzzle muy complicado y no hay fácil solución. Tampoco Iraq resulta fácil… y Libia es también otra historia… Por tanto, todo el mundo está perplejo y no creo que nadie tenga una respuesta clara sobre qué hacer con Siria”.

A propósito, hay protestas prácticamente cada día en Jordania, la adicta al CCG, pero en los medios dominantes occidentales no se oirá ni pío sobre ello. La “liberada” Libia ha desaparecido totalmente de la narrativa triunfalista occidental, aunque Amnistía Internacional tenga ahora pruebas de torturas sistemáticas llevadas a cabo en improvisados mini-gulags y Médicos Sin Fronteras decidiera salir definitivamente de Misrata después de que los anteriormente conocidos como “rebeldes” les pidieran que atendieran a las víctimas de tortura para poder seguir torturándolas de nuevo.

Lo cual nos lleva a la espantosa equivalencia entre los “consejos de transición” tanto en Libia como en Siria. Sus amos manifiestos eran –y son- la OTAN/CCG. Puede que Rusia tenga su propia agenda en Siria, pero al menos los rusos saben que tanto el régimen de Asad como el Consejo Nacional Sirio como el Ejército Libre de Siria están todos sirviendo una dura violencia.

El Rey “Playstation” acertó en algo al menos; nadie tiene la clave sobre qué hacer con Siria. Por tanto, tenemos a Asad por un lado y por el otro a la OTAN/CCG, con gran parte de los sirios –cubriendo un amplio espectro de opinión- cogidos en medio. Hay rumores alrededor de un posible plan C; un acuerdo estilo bazar alcanzado sobre un interminable número de tazas de té verde entre Asad y la Casa de Saud. Eso es bastante improbable: la Liga del CCG quiere entera la bandeja de dulces y quiere comérselos todos.

Pepe Escobar es corresponsal itinerante de Asia Times Online. Es autor de Globalistan: How the Globalized World is Dissolving into Liquid War (Nimble Books, 2007) y Red Zone Blues: a snapshot of Baghdad during the surge. Su ultimo libro es Obama does Globalistan (Nimble Books, 2009). Puede contactarse con él en: pepeasia@yahoo.com

Fuente

http://www.atimes.com/atimes/Middle_East/NA31Ak04.html

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lunes, 30 de enero de 2012

Por decir que la Clinton es " el eslabón perdido entre las aves carroñeras" me cancelaron mi Facebook.

Atilio Boron Rebelion

Días pasados cometí un "error imperdonable": criticar acerbamente a la Secretaria de Estado Hillary Clinton cuando ante el quinto asesinato de un científico iraní se limitó a encogerse de hombros y decir que aquello era resultado de las provocaciones de Teherán al negarse a suspender su programa nuclear. Un programa, dicho sea al pasar, que comenzó en la época del Shá de Irán y que fue retomado a mediados de los ochentas sin que hasta ahora, más de treinta años después, apareciera el tan temido arsenal nuclear iraní. Dije entonces, y lo repito ahora, que la Clinton es "el eslabón perdido entre las aves carroñeras y la especie humana", recordando su repugnante carcajada cuando le comunicaron el linchamiento de Gadaffi. Pero mi "error" fue postear esa opinión en Facebook: pocas horas después se me prohibió el acceso a mi cuenta y, de ese modo, tomar contacto con más de mis siete mil seguidores. Lo que vino después es una historia realmente kafkiana, aún inconclusa, para tratar de recuperar el acceso a mi cuenta. Toda clase de triquiñuelas y obstáculos fueron puestos en este empeño y aún hoy, al anochecer del Jueves 19 de enero, unos tres días después del incidente, no he podido volver a utilizar mi cuenta. Para colmo, jamás pude tomar contacto con persona alguna de Facebook y todas las preguntas que como víctima de esa arbitrariedad podía hacer eran estereotipadas, debía elegirlas de un “menú” absurdo sólo para obtener, de un robot informático, respuestas igualmente estúpidas y estereotipadas. En todo claso algo era meridianamente claro: ninguna respondía a la pregunta crucial que era, y es, ¿por qué me habían bloqueado el acceso a mi cuenta de Facebook?

La conclusión de todo esto es algo que ya sabía y que lo vengo diciendo desde hace largos años, en contraposición a sociólogos y analistas “de moda” que dicen tonterías tales como "la web es el universo de la libertad, no hay centro, no hay control, es democracia en grado superlativo". Estos teóricos de la resignación y el desaliento, que con sus ocurrencias fortalecen la creencia en la eternidad capitalista, ignoran que la web está super-controlada -no que va a estar sino que lo está ya, de hecho- y que las infames iniciativas legislativas estadounidenses como la SOPA y la PIPA no son sino tentativas de legalizar lo que ya están haciendo y esa es una de las nuevas tareas a cargo de la CIA y el FBI, espiando a propios y ajenos, dentro y fuera de Estados Unidos. Como también lo vengo diciendo hace años, nada hay más peligroso que un imperio en decadencia. La historia enseña que se tornan más brutales, inmorales, inescrupulosos. Ahora, ante el surgimiento de una peligrosa ola mundial anticapitalista en Europa y mismo en EEUU (con el movimiento de los Occupy Wall Street! ) que se agrega a lo que ha convulsionado América Latina desde hace una década, los drones y los asesinatos selectivos de líderes a los que apelaba el imperio resultan insuficientes. Deben cortar la comunicación "desde abajo" y "entre los de abajo" porque saben muy bien que un prerrequisito para la organización de la resistencia ante -y la ofensiva contra- la burguesía imperial y sus secuaces en la periferia es precisamente esa posibilidad de establecer comunicaciones e intercambiar informaciones entre los oprimidos y las víctimas del sistema. Saben muy bien que tal cosa es esencial para frustrar esta oleada insurgente, mucho más grave y de mayores repercusiones que las que tuvo en su momento el Mayo francés. Por eso están apretando todos los torniquetes. Por eso debemos redoblar la lucha para democratizar no sólo el Estado y las empresas sino también las comunicaciones, la prensa y, más que nada, la web. No por nada uno de los generales del Ejército estadounidense declaró en una audiencia ante el Congreso de su país que "hoy la lucha antisubversiva se libra en los medios", uno de los cuales, tal vez el más importante, es la internet. De ahí tantos controles y tanto empeño por librar una lucha contra los “terroristas” en el ciberespacio.

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miércoles, 25 de enero de 2012

¿Qué teoría? ¿Qué crisis? y ¿Qué poder?


Iñaki Gil de San Vicente Rebelión

Hoy vamos a debatir en esta Venezuela tan vibrante algunas ponencias sobre el contexto mundial. Debido al poco tiempo disponible voy a hablar casi telegráficamente para poder explicar que no podemos realizar un buen análisis del contexto si no utilizamos el método marxista, si no utilizamos la teoría marxista de la crisis y si no fijamos el objetivo de la toma del poder, según lo explica la teoría marxista de la revolución.

1. Un comentario generalizado dentro de las organizaciones internacionales del capital, de la gran banca, de los Estados imperialistas, de la prensa burguesa especializada, es que apenas se sabe nada seguro sobre qué está ocurriendo en la actualidad, sobre sus causas, su duración y su desenlace. Recordemos que cuando estalló la crisis financiero-inmobiliaria en el Japón de 1990 se nos dijo desde la pomposa “ciencia económica” que aquello pasaría pronto, que era un simple “catarro” de la entonces segunda economía del mundo. Recordemos que la crisis de los “tigres asiáticos” de 1997 fue negada como tal por el FMI. Recordemos que el argentinazo de 2001 sorprendió hasta a dios, y que la crisis actual crisis iniciada en 2007 ha sido negada como tal hasta prácticamente 2009 o 2010. Hemos recurrido sólo a unos muy pocos y recientes ejemplos del estrepitoso fracaso de la “ciencia económica”. Ahora mismo, aparte de constatar la gravedad de la situación, la intelectualidad burguesa no sabe realmente qué es lo que sucede. Pero no creamos que lo sabe el reformismo, de hecho el fracaso teórico y político del reformismo es aun mayor, si cabe, que el del imperialismo. Recordemos que fue el reformismo el que elaboró o ayudó a elaborar las famosas “nueva economía”, “economía inmaterial”, “economía de la inteligencia” y otras que venían a decir que el capitalismo había superado las crisis para siempre, que eran cosa del pasado, que nunca volverían a producirse.

Por tanto, no estamos sólo ante una crisis sistémica, también estamos ante una crisis de la “ciencia económica” burguesa, que es una ideología destinada a ocultar la realidad objetiva de la explotación asalariada. Este punto es central para definir el contexto mundial ya que no debemos abordarlo exclusivamente desde un economicismo mecanicista, sino a la vez desde el fracaso histórico del pensamiento burgués. Tomar conciencia de este hecho nos vacuna contra la superficialidad y la unilateralidad ya que nos pone ante una lección histórica: las clases propietarias de las fuerzas productivas son tanto más inhumanas y salvajes cuanto más ignorantes y ciegas son, porque entonces ni siquiera prestan oídos a las propuestas reformistas que siempre quieren ayudarles, sino que más temprano que tarde terminan recurriendo a la violencia reaccionaria más atroz.

Si ha fracasado la “ciencia económica” ¿a qué teoría explicativa debemos recurrir? El marxismo se enfrenta a la ideología burguesa en todo, pero especialmente en cuatro puntos irreconciliables: uno, la teoría de la explotación asalariada y de la economía en general; dos, la teoría del Estado, de la democracia y de la violencia en general; tres, la teoría del conocimiento, la dialéctica materialista; y, cuatro, la teoría ética y moral. Se trata de un choque frontal, inevitable y obligado, sobre todo en los períodos de crisis sistémica como el actual. Hasta no hace mucho, la casta intelectual había jurado que el marxismo era un cadáver putrefacto. Ahora incluso sectores de esta casta empiezan a citar a Marx descontextualizándolo, pero no al marxismo como corriente rica y compleja, crítica y creativa, para no perder audiencia.

En realidad el marxismo no ha “vuelto” porque nunca se fue. Siempre que exista explotación económica, opresión estatal, dominación cultural y miseria ético-moral, además de otras injusticias, el marxismo estará activo porque es la teoría-matriz que explica por qué todas las opresiones por pequeñas que sean, por aisladas que parezcan estar, todas, sin embargo están relacionadas entre sí mediante una dinámica interna, un hilo rojo que las recorre y conecta por debajo de la apariencia inmediatamente visible, y eso que las une no es otra cosa que la propiedad capitalista de las fuerzas productivas. Por eso el marxismo afirma contundentemente que las crisis resurgirán una y otra vez siempre que siga existiendo el capitalismo, como sucede ahora mismo. El contexto actual vuelve a certificar la validez científico-crítica del marxismo. Pero el marxismo es la única concepción del mundo, la única praxis, que reafirma y asume que su destino es desaparecer, extinguirse a la vez que se extingue y desaparece el capitalismo, que es su causa. Después, con el avance del socialismo al comunismo surgirá una nueva forma de ser humano, con un pensamiento que ahora no podemos ni imaginar.

2. Las primeras interpretaciones de la crisis, entre 2007 y 2009, echaban la culpa a los préstamos de “mala calidad”, a la insolvencia de la gente pobre, explotada, que se había dejado llevar por su afán consumista sin disponer de recursos para devolver la deuda. Más tarde, bajo la presión de los hechos, se añadió la responsabilidad de los banqueros “irresponsables” y hasta corruptos, y, por último y en general, a la “mala gestión” financiera. Verdades a medias destinadas a ocultar la responsabilidad última, la del capitalismo en cuanto tal. No se podía ni debía criticar la raíz del mal: la propiedad privada, y por ello había que recargar la culpa en diversas expresiones de la personalidad humana tal cual la entiende la burguesía, o sea, una interpretación psicologicista, biologicista, esotérica e idealista. De la misma forma en que se habla de la “mano invisible del mercado” -negando el puño de acero del Estado- se recurre también a los “instintos consumistas” y a la “naturaleza humana” cegada por el afán de lucro.

Lenin decía que la realidad es tozuda. Los hechos terminaron imponiéndose y se supo que poco antes de otoño de 2007 la CEOE había reconocido que los beneficios mundiales estaban a la baja, pero esta verdad cruda no convenía airearla porque surgirían las preguntas: ¿no confirma eso una de las críticas marxistas al capitalismo, que la tasa media de beneficio tiende a la baja? Era una verdad tan incómoda que la misma burguesía la negó incluso aunque ya la habían descubierto sus dos fundamentales economistas, Smith y Ricardo. La verdad es revolucionaria, decía con razón Gramsci, y por eso el capital necesitaba negarla. Pero la avalancha de verdades rompió todos los diques de censura: la burguesía estaba invirtiendo en masa capitales sobrantes, excedentarios e improductivos en la corrupta ingeniería financiera de alta rentabilidad inmediata y decreciente soporte material; invertía también en masa en el ladrillo, en el cemento, en las armas y menos en industria. La razón es que esta rama productiva daba poco beneficio en comparación con las otras. Y el beneficio máximo en el menor tiempo posible es el dios de la civilización del capital.

A la vez fueron conociéndose más en detalles otras contradicciones que también forzaban a la financiarización y a la baja del beneficio por los sobrecostos y gastos improductivos que generaban a la larga. La crisis energética, ecologista y alimentaria sobrecarga los costos totales y anima a la burguesía a refugiarse en la “economía del cemento” y en el capital ficticio. La crisis de hegemonía política del imperialismo le obliga a multiplicar sus gastos militares para asegurarse los recursos energéticos cada día más escasos, y la crisis de legitimidad del imperialismo occidental en el mundo merma su poder. Estas tres grandes subcrisis, o crisis parciales, venían de antes pero se agudizan con el tiempo e interactúan con la crisis estrictamente económica produciendo una sinergia demoledora. Más aún, estas cuatro subcrisis tienen todas ellas la misma raíz profunda: la lógica del máximo beneficio, aunque se han gestado cada una de ellas con ritmos y en áreas diferentes, pero siempre dentro de la unicidad del capitalismo.

El contexto actual no es sino la síntesis política de la dialéctica de estas cuatro crisis parciales que crean una crisis global superior, más grave que ninguna otra en la historia humana. Hasta ahora, las anteriores crisis estructurales o civilizacionales han provocado revoluciones, contrarrevoluciones y devastadoras guerras mundiales. Las teorías marxistas de la crisis y del imperialismo aportan las herramientas teóricas necesarias para conocer e intervenir en las tendencias que fuerzan el choque mortal entre las contradicciones irreconciliables del capitalismo, aprendiendo que la tendencia a la sobreproducción, al subconsumo, a la desproporción entre el sector I y el sector II, más la presión de la caída tendencial del beneficio medio, hacen que se vaya cuarteando el sistema desde sus bases profundas. Allí donde además este resquebrajamiento se acelera por la debilidad sociopolítica del Estado burgués, allí tiende a reproducirse lo que se define como eslabón débil de la cadena imperialista, aumentando las posibilidades de salto revolucionario.

3. Hablamos siempre de tendencias y de posibilidades, y es que la dialéctica, el materialismo histórico, insisten en el papel crucial de la acción humana, de la lucha de clases y de emancipación nacional en las salidas que puedan tener las crisis sistémicas. La importancia clave de la acción humana, siempre dentro de los encuadres objetivos dados, es la que explica la función del poder de clase, del Estado como centralizador estratégico de las violencias del capital contra el trabajo y de las decisiones socioeconómicas. El marxismo no oculta sus objetivos: acabar con la propiedad burguesa mediante la revolución social que instaure un poder popular y un Estado obrero, defendido por el pueblo en armas. Estado que debe buscar conscientemente su autoextinción en la medida en que se avanza al socialismo.

Pues bien, la tercera característica del contexto mundial es que ha puesto a la orden del día el problema radical del poder. Ninguna de las cuatro subcrisis aisladas, ni menos aún la crisis civilizacional en sí misma, tienen solución democrático-socialista si la humanidad trabajadora no instaura su poder, del mismo modo, pero a la inversa, de que no tienen salida para la burguesía si no refuerza brutalmente su criminal poder, terrorista en última instancia. La lucha de poderes irreconciliables va a adquirir cada vez más rango decisorio porque cada día se va a pudrir más la civilización del capital. La democracia-burguesa, ya muy debilitada desde la anterior gran crisis, la que desembocó en la guerra mundial de 1939-1945, es desahuciada por la clase dominante que gira ostensiblemente a la derecha, a la tecnocracia burocrática, al bonapartismo, al caudillismo, al poder oculto de la alianza financiero-industrial militarizada, con el apoyo descarado y desesperado del fundamentalismo cristiano.

La democracia en abstracto existe sólo en los delirios de algún intelectual idiota y en las mentiras propagandísticas. Sí existe la dictadura encubierta del capital, su sorda coerción que estalla estrepitosamente cuando recurre a la violencia injusta. Frente a esto se yergue el proceso que va del contrapoder popular y obrero a la democracia-socialista y a su Estado, pasando por el doble poder y el poder popular. El contexto actual actualiza la cuestión del poder, de saber qué clase social es propietaria de las fuerzas productivas, la burguesía o el proletariado, porque la irracionalidad capitalista está llevando a la humanidad al borde del desastre. La democracia-socialista, el poder popular y obrero son la única fuerza consciente que puede detener esta marcha desquiciada que mediante una escabechina sangrienta reactive una nueva fase capitalista, hasta su siguiente e inevitable gran crisis. En este contexto nos encontramos luchando a muerte por el comunismo como única alternativa al caos.

Euskal Herria, 20 de enero de 2012

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