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jueves, 30 de junio de 2011

Bajo las bombas, Trípoli no claudica


Thierry Meyssan Aporrea.org

En su centésimo día de bombardeos contra la Libia, la OTAN vuelve a anunciar su inminente éxito. Pero sigue sin definir claramente cuáles son los objetivos de esta guerra y se ignora, por lo tanto, en qué consistirá ese éxito. Simultáneamente, la Corte Penal Internacional anuncia que el Guía Muammar Gadafi, su hijo Saif al-Islam y el jefe de sus servicios de inteligencia interior, Abdallah al-Senussi han sido acusados de «crímenes contra la humanidad».

Si nos atenemos a la resolución 1973 del Consejo de Seguridad, la llamada coalición de Estados voluntarios estaría tratando de instaurar una zona de exclusión aérea para impedir que las tropas del tirano asesinen a su propio pueblo. Sin embargo, los informes iniciales que afirmaban que la fuerza aérea libia estaba bombardeando ciudades que se habían sublevado contra el poder de Trípoli nunca han sido confirmados, a pesar de que la Corte Penal Internacional los considera dignos de crédito. Lo que sí es cierto es que las acciones de la OTAN han ido mucho más allá del establecimiento de una zona de exclusión aérea y se han convertido en una campaña de destrucción sistemática contra las fuerzas armadas nacionales y todas sus unidades aéreas, terrestres y marítimas.

Los objetivos de la OTAN son probablemente otros. Los líderes de la alianza atlántica han mencionado repetidamente el derrocamiento del «régimen» de Muammar Gadafi, o sea la eliminación física del «hermano Guía». Los medios occidentales hablan de «deserciones masivas» de los cuadros de Trípoli para unirse a la causa de los sublevados de Benghazi, pero no logran citar nombres, exceptuando los de personajes políticos conocidos desde hace mucho como favorables a un acercamiento a Washington, como el ex ministro de Relaciones Exteriores Mussa Kussa.

La opinión pública internacional está siendo objeto de una intensa campaña de desinformación. Washington ordenó la interrupción de las transmisiones de la televisión libia a través del satélite ArabSat, a pesar de que Libia es accionista de ese satélite. El Departamento de Estado no tardará en hacer lo mismo con el satélite NileSat.

En lo que constituye una flagrante violación de sus compromisos internacionales, Washington negó la solicitud de visa del nuevo representante de Libia ante la ONU. El nuevo representante de Trípoli se ve así privado de la posibilidad de ir a Nueva York para expresar el punto de vista del gobierno de Libia mientras que su predecesor, que decidió pasarse al Consejo Nacional de Transición creado en Benghazi, sigue ocupando el escaño de Yamahiria.

Estas maniobras que ahogan la voz de Trípoli facilitan a la vez la difusión de cualquier falacia sobre Libia sin que los interesados tengan la posibilidad de desmentirla.

No es por lo tanto sorprendente que, vistos desde Trípoli, desde donde escribo este artículo, los comunicados de la OTAN y las disposiciones de la Corte Penal Internacional parezcan irreales. La calma reina en el oeste de Libia. En cualquier momento, las sirenas anuncian la llegada de los bombarderos o de los misiles. Es inútil correr hacia los refugios, por un lado porque hay muy poco tiempo para ello, y por otro lado simplemente porque no hay refugios.

Los bombardeos son de una extrema precisión. Las municiones teledirigidas alcanzan los edificios designados como blanco e incluso las habitaciones ya designadas como blanco dentro de esos edificios. Sin embargo, durante la etapa de vuelo la OTAN pierde el control de alrededor de uno de cada 10 misiles. Esos artefactos caen entonces en cualquier lugar de la ciudad, sembrando la muerte al azar.

Si bien una parte de los blancos de la OTAN son de carácter «militar», como cuarteles y bases, la mayor parte son en realidad «estratégicos», o sea de importancia económica. La OTAN ha bombardeado, por ejemplo, la imprenta encargada de emitir la moneda libia, una instalación civil encargada de fabricar los dinares. Comandos de la OTAN han saboteado también fábricas que hacían la competencia a las industrias de los miembros de la coalición. Otros blancos son llamados «sicológicos».
El objetivo es herir en carne propia a los dirigentes políticos y los responsables de la seguridad masacrando a sus familias. En esos casos, los misiles se dirigen a las habitaciones privadas, específicamente a las que sirven de dormitorio a los hijos de los dirigentes.

En la capital y en la costa, el ambiente se siente cargado.

Pero la población se mantiene unida. Los libios subrayan que ninguno de sus problemas internos justifica que se recurra a la guerra. Hablan de reclamos sociales y de problemas regionales, como los que existen en los países europeos, nada que conlleve al desgarramiento de las familias que se ha producido como resultado de la división territorial que se está imponiendo a su país.

Ante los ataques de la OTAN, decenas de miles de burgueses acomodados han buscado refugio en los países limítrofes, sobre todo en Túnez, dejando a los pobres a cargo de la defensa de la patria en la que amasaron sus riquezas. Numerosos establecimientos comerciales permanecen cerrados, sin que se sepa si el cierre se debe a problemas de aprovisionamiento o a la huida de sus propietarios.

Al igual que en Siria, la mayoría de los opositores políticos han cerrado filas junto al gobierno en aras de garantizar la integridad del país frente a la agresión extranjera. Anónimos e invisibles, algunos libios informan sin embargo a la OTAN sobre la localización de los blancos. En el pasado, sus antecesores recibían con los brazos abiertos a las tropas colonialistas de Italia. Hoy corean, junto a sus homólogos de Benghazi: «1, 2, 3, ¡viene Sarkozy!» Cada pueblo tiene sus traidores.

Las atrocidades cometidas en Cirenaica por los mercenarios del príncipe Bandar [de Arabia Saudita] acabaron convenciendo a muchos indecisos. La televisión muestra constantemente imágenes de los crímenes perpetrados en Libia por los líderes de Al-Qaeda, algunos de ellos liberados directamente de Guantánamo para luchar del lado de Estados Unidos. Son espantosas imágenes de mutilaciones y linchamientos perpetrados en ciudades convertidas en emiratos islamistas, como en Afganistán e Irak, por individuos deshumanizados por las torturas a las que ellos mismos fueron sometidos y excitados por los efectos de poderosas drogas. No es necesario ser un viejo partidario de la revolución de Gadafi para apoyarla hoy ante los horrores que están cometiendo los yihadistas en las «zonas liberadas» por la alianza atlántica [1].

Nada de lo que hemos podido ver en el oeste [de Libia] demuestra la existencia de una revuelta o de una guerra civil. En todas las carreteras, las autoridades han instalado puntos de control cada 2 kilómetros. Los automovilistas se someten pacientemente a los controles e incluso se mantienen atentos para descubrir ellos mismos posibles elementos infiltrados por la OTAN.

El coronel Gadafi está entregando armas a la población. Los civiles ya han recibido casi 2 millones de fusiles automáticos de asalto. El objetivo es que cada adulto, hombres y mujeres, pueda defender su casa. Los libios han entendido la lección iraquí. Sadam Husein basaba su autoridad en el partido Baas y el ejército, excluyendo a su pueblo de la vida política.
Al ser decapitado el partido y ante la deserción de unos cuantos generales, el Estado iraquí se derrumbó súbitamente, el país quedó sin capacidad de resistencia y se hundió en el caos. Libia, por su parte, está organizada según un original sistema de democracia participativa, comparable a las asambleas de Vermont [Estados Unidos]. Los libios son gente acostumbrada a que se les consulte y a asumir sus responsabilidades, lo cual implica que es perfectamente posible movilizarlos en masa.

Es sorprendente comprobar que las mujeres libias demuestran más determinación que los hombres en lo tocante a portar armas. Esto refleja el incremento, durante los últimos años, de la participación femenina en las asambleas populares, lo cual quizás refleja al mismo tiempo la indolencia que se había apoderado de los cuadros de este Estado socialista con un alto nivel de vida.

Todos están concientes de que el momento decisivo se producirá con el desembarco de las fuerzas terrestres de la OTAN, si se atreven a desembarcar. La estrategia de defensa está por lo tanto enteramente concebida en función de disuadir al enemigo mediante la movilización masiva de la población. Los soldados franceses, británicos y estadounidenses no serán recibidos aquí como liberadores sino como invasores colonialistas.

Tendrán que enfrentar una serie interminable de combates urbanos.

Los libios se preguntan cuáles son exactamente los móviles de la OTAN.
Me sorprende comprobar que es a menudo a través de la lectura de los artículos de la Red Voltaire, traducidos y publicados en numerosos sitios de Internet y en varios diarios impresos, que han tenido conocimiento de los verdaderos motivos [de la agresión]. Existe aquí, como en todas partes, un déficit de información sobre las relaciones internacionales. La gente está al corriente, y se enorgullece, de las iniciativas y realizaciones del gobierno a favor de la unidad africana y del desarrollo del Tercer Mundo. Pero ignora muchos aspectos de la política internacional y subestima la capacidad de destrucción del Imperio. La guerra siempre parece lejana, hasta que nos convertimos en blanco del agresor.

¿En qué consiste entonces el éxito que la OTAN anuncia como inminente?
Por el momento, Libia está divida en dos. En la región de Cirenaica se ha proclamado una República independiente –aunque lo que allí se prepara es la restauración de monarquía– que ya ha recibido el reconocimiento de varios Estados, comenzando por Francia. Aunque la nueva entidad está siendo gobernada de facto por la OTAN, oficialmente existe un misterioso Consejo Nacional de Transición, que no ha sido electo y cuya composición –si realmente existen sus miembros– se mantiene en secreto para que dichos miembros no tengan que responder por sus actos. Parte de los bienes libios en el exterior han sido congelados, pero están siendo administrados por los gobiernos occidentales, que están utilizándolos en su propio provecho.
Parte de la producción de petróleo está siendo comercializada en condiciones particularmente ventajosas para las compañías occidentales, que se están dando así un verdadero banquete. Quizás sea ese el famoso éxito: el pillaje colonial.

Con sus órdenes internacionales de arresto contra Muammar Gadafi, su hijo y el jefe de los servicios de inteligencia internos, la Corte Penal Internacional trata de presionar a los diplomáticos libios para obligarlos a dimitir. Todos y cada uno de ellos se ven así en peligro de verse acusados de «complicidad con crímenes contra la humanidad», si finalmente cayera la Yamahiria, y los que decidan dimitir dejarán una plaza vacante que Trípoli no podrá llenar. Las mencionadas órdenes de arresto son parte, por lo tanto, de una política de aislamiento contra Libia.

La Corte se está dedicando también a la propaganda de guerra. Calificó a Saif al-Islam de «primer ministro de facto», lo cual no es cierto pero da la impresión de [que existe en Libia] un régimen familiar. Una vez más aparece aquí el principio de inversión de valores típico de la propaganda estadounidense. Los sublevados de Benghazi agitan la bandera de la monarquía Sanusi y el aspirante al trono está a la espera de su momento en Londres, pero nos presentan a la democracia participativa como un régimen dinástico.

Al llegar a los primeros 100 días, los comunicados de la OTAN no logran ocultar la decepción. Con excepción la región de Cirenaica, los libios no se han sublevado contra el «régimen». No se vislumbra una solución militar.
La única posibilidad que tiene la OTAN de salir de este asunto con la frente alta y sin muchas pérdidas sería conformarse con la división del país.
Benghazi se convertiría entonces en una especie de Camp Bondsteel, la megabase militar estadounidense en Europa que ha logrado obtener la categoría de Estado independiente bajo el nombre de Kosovo. La región de Cirenaica sería la base militar que el AfriCom necesita para controlar el continente africano

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La preocupante situación del desempleo juvenil


Joel Serafín Almenara Rebelión

Las cifras de desempleo en España son preocupantes. Podríamos decir que España a finales del segundo trimestre del año 2011 cumple una especie de regla del dos: ha duplicado su tasa de desempleo desde 2007 y duplica la tasa de la zona euro (9,9%). Pero si una tasa global de desempleo del 20% es muy elevada, todavía es más preocupante la tasa de desempleo de los jóvenes menores de 25 años, que alcanza el 39,6%.

Con todo, el problema más importante no es el nivel de desempleo juvenil hoy sino sus repercusiones futuras. Los jóvenes que acceden al mundo laboral en un momento de recesión económica tienen, a lo largo de su carrera laboral, menos salarios, más períodos de desempleo y mayor sobrecualificación que los que acceden en un período de expansión. Vale la pena poner las cifras de desempleo juvenil en perspectiva histórica y compararlas con otros países. En primer lugar, el desempleo de los jóvenes españoles siempre aumenta muy rápidamente cuando la economía sufre un parón. Baste recordar que el desempleo de los menores de 25 años subió hasta el entorno del 45% en 1984-85 (como consecuencia de la crisis de principios de los 80) y en 1994-96 (consecuencia de la crisis de de 1991-92). Por tanto, el rápido aumento del desempleo juvenil en España en respuesta a una caída del crecimiento económico no es un fenómeno nuevo sino recurrente. Esto, nos podría que tiene unas causas estructurales y que persisten en el tiempo.

En segundo lugar, algunos analistas señalan como algo asombroso el hecho de que el desempleo juvenil español duplique el desempleo general. Sin embargo, si comparamos la ratio del desempleo juvenil frente al desempleo general en otros países vemos que se cumple otra regla del dos: normalmente los jóvenes tienen una tasa de paro algo más del doble de la tasa general. Éste es el caso del conjunto de países de la OCDE. En la UE el desempleo de los menores de 25 años es del 20,9% mientras el paro general alcanza al 9,9% de la población activa. Sin embargo, en países con un nivel de formación elevado como Noruega o Suecia, la ratio supera ampliamente el doble hasta acercarse al triple. Esta comparación internacional muestra que la tasa española de desempleo juvenil no es particularmente alta respecto al desempleo general. Por tanto, el problema no es tanto el desempleo juvenil como el elevado desempleo general y sus causas estructurales.

En tercer lugar, se argumenta que la falta de formación es la causa principal del desempleo juvenil. Esta explicación no se corresponde con los datos. Tradicionalmente, entre los jóvenes las tasas de desempleo no disminuyen a medida que aumenta la formación pues las mayores tasas se observan entre los jóvenes que no han completado la enseñanza secundaria (nivel inferior) y los universitarios (nivel superior).

Es cierto que para la población en general (entre 16 y 64 años) las tasas de desempleo disminuyen con la formación. Los universitarios son, en su conjunto, los que gozan de menores tasas de desempleo. Pero concluir de esta observación que la solución al problema del paro en España es tan simple como aumentar la formación es una visión simplista e ingenua. El economista clásico Say propuso a finales del siglo XVIII el principio de que la oferta crea su propia demanda. La ciencia económica ha avanzado mucho desde entonces, pero algunos analistas y políticos parecen haberse estancado en la ya clásica definición ofrecida por Say cuando hablan de la formación: el aumento de la oferta de universitarios creará su propia demanda, lo que reducirá el desempleo.

Desafortunadamente la solución no es tan simple ni parece tan evidente. La oferta de trabajadores cualificados no crea necesariamente su demanda. Todo depende de la calidad de la formación, de su correspondencia con las necesidades del mercado laboral y de la actitud de los formados. Los datos disponibles indican que la calidad de la formación en España es cuestionable. Los resultados de estudios como el PISA muestran que los estudiantes españoles tienen un nivel sustancialmente inferior al que les correspondería por el volumen de recursos que se invierten en educación. La OCDE señala que la rentabilidad absoluta de la educación en España está cayendo de manera significativa desde mediados de los 90. Además, la OCDE, muestra que la rentabilidad relativa de los más formados también está cayendo frente a otros niveles educativos: en ocho años la ventaja salarial de los universitarios españoles frente a los graduados de secundaria cayó un 40%, la mayor caída de todos los países analizados.

En segundo lugar, la formación será un antídoto para el desempleo en la medida en que esté orientada, en habilidades y conocimientos, a las necesidades del mercado laboral. Tampoco se puede decir que la formación en España cumple en la actualidad este segundo requisito. Los datos de la OCDE muestran que España es, con diferencia, el país con mayor nivel de sobrecualificación en su población laboral (más del 25%). Entre los jóvenes la sobrecualificación se acerca al 40%. A finales de los 90 el 17,9% de los graduados universitarios españoles desarrollaban trabajos para los que no se requerían ningún estudio universitario, frente al 7,7% de la media europea. Otro 11,5% de los graduados españoles señalaban que su trabajo requiere un nivel de estudios universitarios inferior al que poseían.

Además, en las recesiones se observa que el grado de sobrecualificación aumenta. El motivo es doble: por una parte los trabajadores, ante las dificultades de encontrar un trabajo adecuado a su cualificación, aceptan empleos claramente por debajo de su nivel. Por otra parte, las empresas, que en una situación normal tendrían algunas reticencias a contratar un trabajador excesivamente cualificado para el puesto por la posibilidad de perderlo en poco tiempo, no tienen tantas reticencias cuando el desempleo es muy elevado. Aunque los universitarios tengan un desempleo inferior al resto de los niveles educativos, ¿tendría sentido generar un ejército de trabajadores sobrecualificados donde su formación no tuviera reflejo en su productividad? Y esto sin contar el gran malestar psicológico que produce la sobrecualificación.

Por tanto, aumentar simplemente los indicadores educativos no será suficiente para mejorar la productividad ni reducir el desempleo estructural . El pacto por la educación debería basarse en el conocimiento científico acumulado sobre los efectos de la formación y no en posiciones ideológicas predeterminadas.

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miércoles, 29 de junio de 2011

Hacer acuerdos es una cosa, negociar los principios es otra


Francisco Martínez

Un principio leninista de la política, es que de acuerdo a las cirscuntancias, a una correlación de fuerzas determinadas, las organizaciones revolucionarias (gobiernos, partidos, etc.) pueden establecer acuerdos y negociaciones con fuerzas conservadoras, siempre y cuando se mantengan firmes ciertos principios innegociables, los cuales dan identidad programática a las fuerzas del cambio. Es decir, pueden establecerce acuerdos comerciales e incluso alianzas electorales, siempre y cuando no se desdibujen los fundamentos revolucionarios de la política.

Lenin en vida dio ejemplos prácticos de esto, el tratado de Brest-Litovsk, la reactivación de relaciones diplomáticas y comerciales con países capitalistas claramente enemigos del estado soviético, sin poner en duda el caracter socialista de la revolución, sin poner en cuestión el principio de la autodeterminación nacional y el internacionalismo proletario. El Proceso Bolivariano también ha dado demostraciones concretas de la aplicación de estos principios, por ejemplo, el hecho de vender regularmente petróleo a los Estados Unidos no es impedimento para tener una política energética soberana.

Teniendo claro lo anterior, quiero referirme a la actual política del Gobierno Bolivariano frente al Estado colombiano, la cual ha dado a mi entender un viraje pernicioso para nuestros intereses estratégicos. Hasta 2010 el gobierno venezolano ha hecho esfuerzos sustanciales para mantener una política armoniosa con los gobiernos colombianos, ha incentivado el intercambio comercial y las relaciones diplomáticas tendientes a profundizar la integración regional, manteniendo a su vez, que el conflicto colombiano es un conflicto interno el cual debe ser resuelto por los colombianos y colombianas, sin descartar la ayuda internacional para brindar condiciones para facilitar el diálogo entre las fuerzas beligerantes. Debe destacarse que el Gobierno Bolivariano pidió durante años el reconocimiento de la insurgencia colombiana (FARC-EP, ELN) como fuerza beligerante, negándose de esta manera ha catalogar de terroristas a estas organizaciones revolucionarias, es decir, el comandante Chávez se negó a reconocer la doctrina de criminalización del movimiento antiimperialista y revolucionario mundial establecida a partir de los sucesos del 11 de septiembre de 2001.

Sin embargo, el acercamiento al gobierno de Santos a traído un cambio cualitativo, la nueva posición del Gobierno Bolivariano frente al conflicto interno colombiano. Nuestro gobierno se ha alineado con la política de la “Seguridad Democrática” y el Plan Colombia, estrategias que tienen entre otros objetivos agredir nuestra propia soberanía nacional. De acuerdo a lo planteado inicialmente, podemos entender perfectamente la reactivación de las relaciones comerciales y diplomáticas con Colombia, esto es absolutamente necesario y sería infantil oponerse a ello (aunque la gran ganadora de la balanza comercial sea la burguesía criminal colombiana), pero entrar a participar al conflicto interno colombiano transgrede algunos principios revolucionarios, como el internacionalismo, el respeto a los Derechos Humanos, a la autodeterminación nacional, entre otros.

Dos casos específicos han traido la atención de la opinión pública por lo sensible de la situación de dos camaradas colombianos, uno ya deportado y otro actualmente encarcelado en Venezuela. El primer caso, la detención y deportación de Joaquín Pérez Becerra es el más escandaloso por que se violaron los derechos elementales de este ciudadano sueco (renunció a la nacionalidad colombiana hace más de 10 años), se violaron principios establecidos en el derecho internacional para el resguardo de la integridad de los refugiados políticos, principios constitucionales, en fin, el debido proceso que es lo mínimo que se exige a un Estado de Derecho, en el marco de una legislación burguesa. Pérez Becerra es deportado bajo el pretexto de unas pruebas que fueron hace unas semanas desestimadas por el Tribunal Supremo de Justicia colombiano, los famosos computadores de Raúl Reyes, que por cierto también inculpaban a los gobiernos de Ecuador, Nicaragua y Venezuela. En fin no existen pruebas, más allá de su solidaridad militante con las luchas del pueblo colombiano, que indiquen Pérez Becerra sea un militante de las FARC EP.

En el caso de la detención de Guillermo Enrique Torres en Barinas, conocido popularmente como Julian Conrado, causa suspicacia que la operación haya sido en coordinación con los organismos de seguridad colombianos, porque eso sería avalar una clara injerencia en nuestro territorio. Por otro lado, aunque en el caso de Conrado, este cantor revolucionario sea militante activo fariano, el Gobierno Bolivariano debe evaluar su situación porque hay informes que afirman que este compañero estaba en nuestro país tratándose una enfermedad, en este sentido, nuestras autoridades deben respetar el debido proceso y garantizar los derechos humanos del detenido, comenzando por el básico derecho a la defensa, nosotros abogamos por el derecho al asilo de este revolucionario.

Nos gusten o no sus métodos la insurgencia colombiana y las organizaciones de izquierda que actuan legalmente en el hermano país, son los aliados estratégicos de la Revolución Bolivariana, debilitarlos a ellos es golpear la resistencia al imperialismo en la región. Seguir con esa política de entrega de guerrilleros y guerrilleras, invitan a la insurgencia entrar en guerra contra nuestro Estado.

La entrega del narcotraficante Makled no puede equipararse moral y politicamente con la entrega de revolucionarios. Y la reciprocidad del gobierno de Santos brilla por su ausencia, el golpista derechista Carmona Estanga disfruta de su estancia en Bogotá, asi como Posada Carrilles descansa tranquilo en Florida, al parecer la derecha si sabe respetar la solidaridad militante.

En conclusión, la política de Estado no debe ponerse por encima a los principios revolucionarios, esta política mancha las hermosas páginas de solidaridad encarnadas en el ALBA, Petrocaribe, la internacionalización de las misiones sociales.

Bienvenidos los acuerdos comerciales y las relaciones diplomáticas con todo el mundo, pero no se entregan a los camaradas, no debe ser la Venezuela bolivariana la que reedite prácticas del despreciable “Plan Condor”.

No a la deportación de Julián Conrado

Rectificación en el Caso Pérez Becerra

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martes, 28 de junio de 2011

Estudiantes por el cambio social

R Andino Maldonado Punto Final

Guillermo Petersen Núñez, presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Concepción (FEC) cursa 4º año de sociología. Este joven de 21 años, nacido y criado en la comuna de Chiguayante, se inició como vocero estudiantil de la Universidad de Concepción en la movilización por el congelamiento de aranceles y rebaja de matrículas. Esa experiencia sirvió al colectivo de estudiantes al que pertenece para tomar conciencia de la necesidad de ganar la FEC, para representar las demandas estudiantiles, tomando distancia de ciertas prácticas políticas viciosas.

¿Participa en algún partido político?

“Soy parte de una organización de estudiantes movilizados a través de distintos colectivos existentes en diversas facultades de la Universidad. Las organizaciones políticas tradicionales estaban utilizando el instrumento federativo para fines que no respondían a los intereses de los estudiantes y se tomaban decisiones sin consultar a los alumnos. Por eso nos decidimos a actuar.

La alternativa que sostenemos se orienta a recuperar para los estudiantes sus espacios de representación a partir de los centros de alumnos, que actualmente responden en 70 por ciento a nuestra posición. Somos ejecutores de lo que mandata el pleno de la Federación y trabajamos estrechamente con los centros de alumnos y colectivos de estudiantes”.

¿Cuáles son sus propósitos?

“Nuestra demanda tiene tres ejes principales: financiamiento, democratización y acceso a la educación. Queremos poner fin al lucro. El financiamiento pasa por exigir un aumento significativo de los aportes del Estado a las universidades vinculadas al Consejo de Rectores. Eso significa que estamos en desacuerdo con que seamos los estudiantes y nuestras familias quienes aportemos el 82 por ciento del financiamiento de esos centros de estudio.

En relación con la democratización, vemos la necesidad de derogar el DFL que prohíbe la participación de los tres estamentos (académicos, estudiantes y no académicos) y que nos impide incidir en la definición de los planes de desarrollo de las universidades y en la elección de autoridades, desde jefes de carrera hasta el rector.

Rechazamos la PSU para detectar habilidades y conocimientos de los alumnos. La cantidad de conocimientos que posee un estudiante depende en gran medida de lo que le ha entregado el establecimiento en el que estudió. Esta forma de acceso hace que los jóvenes que provienen de las clases acomodadas y con mejor situación económica lleguen a las universidades tradicionales y terminen aprovechando el aporte fiscal indirecto. Esta realidad reproduce, dentro del sistema universitario, las desigualdades del conjunto de la sociedad”.

Los fines de la Universidad

¿Están conformes con el funcionamiento del sistema universitario?


“Estamos descontentos, porque la universidad debe ser una plataforma eficaz para cambiar este país tan desigual, pero no está cumpliendo este rol igualitario. Sólo es funcional al sistema productivo existente y carece de un mecanismo de retribución social del profesional hacia el país que lo formó. Los que hemos estudiado una carrera universitaria tenemos que devolver la mano a la comunidad. Cuando se entrega una beca de postgrado a un titulado que viaja al extranjero, lo más probable es que al volver trabaje para el gran empresariado multinacional o nacional, sin aportar nada a la sociedad en su conjunto.

Las universidades tradicionales viven de su prestigio anterior y olvidan sus objetivos más trascendentes. Se reenfoca el destino de las carreras, sin considerar la opinión, intereses y motivaciones de los estudiantes; menos aún se pregunta a la comunidad sobre cuáles son sus necesidades. Es insólito que una carrera de sociología no contemple salidas a terreno y que para hacer investigación, los profesores dejen de lado el aula, en la medida que la investigación les trae retribución económica a ellos”.

El gobierno ha ofrecido un diálogo a los estudiantes…

“Podemos conversar, pero no habrá soluciones reales. Sería iluso pensar que el gobierno actual quiera democratizar las universidades o terminar con el autofinanciamiento. El ministro de Educación proviene de una entidad privada, como la Universidad del Desarrollo, orientada hacia jóvenes de los sectores altos. De un ministro que tiene intereses creados en el sector, que es experto en financiamiento privado de la educación y promotor del lucro, no podemos esperar medidas que resuelvan la falta de recursos públicos para las universidades o que democraticen la educación superior.

Si las universidades nos articulamos, seremos una fuerza capaz de conseguir que el Estado se haga cargo del derecho constitucional a la educación. Con las organizaciones de estudiantes de las otras universidades tradicionales nos relacionamos a través de la Confech. El alumnado de las universidades privadas recién se está agrupando y sus aspiraciones muchas veces son distintas de las nuestras. Necesitamos concordar con ellos un petitorio que nos permita unir fuerzas en torno a una plataforma común.

Los alumnos que llegan a las universidades tradicionales son por lo general aquellos que tienen buen desempeño en la educación media y que han rendido mejores pruebas de selección. Pertenecen en su mayoría a colegios privados, inaccesibles para los jóvenes de menos ingresos. A la universidad tradicional se ingresa con puntajes que están vedados a los estudiantes de colegios municipales, por su deficiente poder adquisitivo y su falta de capital cultural.

La paradoja es que hoy las universidades privadas con vocación social están sirviendo a estudiantes que tienen necesidades económicas, y que más encima son castigados por el sistema: como no tienen acceso al crédito universitario deben endeudarse, cuando pueden, con la banca privada para financiar sus estudios.

A las universidades tradicionales no les interesan los estudiantes pobres, porque no pagan los créditos universitarios, son más propensos a organizarse, desertan con mayor frecuencia y tienen rendimientos inferiores. Las universidades tradicionales están dedicadas a captar ‘clientes’ que cumplan con los pagos y que molesten lo menos posible.

Nuestras universidades deben volver a cumplir un rol social y a conectarse con la comunidad en la que se desenvuelven. Hoy son espacios ajenos a la sociedad y distantes de la cultura popular. Tenemos que trabajar para que el pueblo entre a estas universidades”.

Movimiento estudiantil

¿Cuál debiera ser el modelo de reclutamiento de alumnos para revertir la ex-clusión?


“Entendiendo que en el corto plazo no se van a solucionar estas diferencias socioeconómicas de capital cultural o formación pero que hay pequeñas opciones que pueden paliar en parte el problema, proponemos, por ejemplo, que las universidades se hagan cargo de la nivelación de los alumnos de los liceos municipales y que los egresados de las carreras de educación realicen sus prácticas profesionales con alumnos de tercero o cuarto medio del sector más vulnerable. Estos jóvenes deben nivelar sus conocimientos y adquirir elementos de juicio para descubrir su vocación profesional. También debieran rebajarse los puntajes de corte para los estudiantes provenientes de los establecimientos apadrinados por cada establecimiento de educación superior. La Universidad de Concepción debiera entregar, por ejemplo, diez o quince cupos en cada facultad para los mejores egresados de colegios como el Liceo Enrique Molina, de Concepción, o el Liceo A-21, de Talcahuano, con la condición de que mantengan buenos resultados académicos”.

¿Qué opina de las nuevas formas de participación social y política, como las expresadas en las marchas contra HidroAysén?

“Son claras manifestaciones de un descontento ciudadano generalizado; ya sea que marchemos por HidroAysén, las termoeléctricas, Pascua Lama, los humedales, la problemática de la educación, de la vivienda, la reconstrucción, el trabajo u otra causa. Las demandas se expresan de esta manera porque los sectores políticos tradicionales no son un canal real para solucionar muchos de los problemas sociales. Once funcionarios de gobierno aprobaron HidroAysén sin preguntar a la comunidad, y serán 120 diputados y unos pocos senadores los que tomarán la decisión acerca de cómo será manejada la educación.

En este contexto, los estudiantes nos vemos como un actor más en la conformación de una fuerza social que se está articulando para dar un golpe al sistema social existente para que sea más que un mero espasmo. Lo importante ahora es cómo vamos a canalizar este descontento y pasar a la ofensiva. Hasta ahora vamos reaccionando cuando nos pisotean”.

Nuevas organizaciones

Como dirigente estudiantil de una universidad regional, ¿qué piensa del centralismo, la regionalización y la autonomía regional?

“El centralismo provoca que pocas personas tomen resoluciones que afectan a gran parte de la población. Para romperlo hay que recuperar los espacios de decisión para las mayorías. Al sector político hegemónico de Santiago, le interesa mantener el centralismo porque le favorece. Debemos articularnos con otras realidades parecidas a la nuestra, que afectan a otras regiones, como Valparaíso, para combatir el discurso y la práctica centralista.

Después de un año del terremoto que afectó a la Región del Bío Bío, ¿qué pasa?

“El terremoto fue un catalizador del descontento social ante la falta de respuestas adecuadas. Unas pocas personas decidieron cómo reconstruir la región sin preguntarle a nadie, y muchas de esas decisiones se tomaron en Santiago, sin el más mínimo conocimiento de las necesidades de la población. Por ese motivo los trabajadores están saliendo a las calles y se encuentran en ese espacio con los estudiantes y los pobladores. Todos nos hemos vuelto pobladores y vivimos en carne propia las necesidades de la reconstrucción. Nos damos cuenta de que las problemáticas son parecidas y entendemos que no podemos pelear aislados”.

¿Han surgido nuevas organizaciones a raíz del terremoto?

“Han nacido formas de organización muy potentes. Coordinadoras o Consejos de Pobladores, que toman fuerza porque son capaces de representar sus necesidades. Los pobladores de los territorios se están dando cuenta de la utilidad de recuperar las juntas vecinales, que son instrumento para negociar con los que manejan el poder”.

¿Este movimiento social sólo se quedará en el nivel de las reivindicaciones inmediatas?

“Nuestra aspiración es que se vuelva un movimiento más político que, de manera responsable y planificada, produzca una articulación para manifestar el descontento de estudiantes, trabajadores y pobladores, sobre la base de una plataforma política común”

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 736, 17 de junio, 2011)

punto@tutopia.com

www.puntofinal.cl

www.pf-memoriahistorica.org

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La Juventud Comunista por un Orgullo más reivindicativo y antipatriarcal


Agitacion.org >> La Revista Digital de la UJCE

No es casual que más del 40% de las personas en paro sean jóvenes, y que de ellos, más de la mitad sean mujeres con formación, ni que una de cada cuatro mujeres mayores de 65 años esté bajo el umbral de la pobreza. El paro femenino es totalmente compatible con el sistema y genera dependencia heteropatriarcal. ¿No merecen las tasas de pobreza entre lesbianas una consideración de la relación entre heteronormatividad y la economía capitalista?

Las tasas de precariedad, explotación y pobreza entre la mujeres lesbianas, bisexuales, trans e intersex merecen la necesidad de un orgullo más indignado y feminista que nunca.

Debemos reivindicar nuestro cuerpo como espacio de reivindicación y acción política frente a los mecanismos de regulación y control social que nos invaden El caso de las personas trans e intersex es aún más urgente, por lo que exigimos la inmediata despatologización de las identidades trans e intersex, porque su consideración patológica implica la obligación de ceñirse a unos ideales de género, esto es, una violencia transformada en exclusión social y económica, la privación de derechos y la tutela médico-psiquiátrica.

Desde la Juventud Comunista hacemos un llamamiento a la rebelión hacia los discursos misóginos, patriarcales y homófobos establecidos y sobre todo a un Orgullo alejado de las mercantilizaciones que domestican nuestras luchas y rompiendo con ese supuesto de las transmaribibolleras como consumidoras en potencia en nuestro mercado rosa. No nos oponemos a las posibles celebraciones festivas, pero debemos estar más indignadas que nunca a la hora de salir a las calles y romper con lo establecido por un sistema que no deja de oprimirnos, explotarnos y robarnos. Este 28 de junio debe ser un día de reivindicación y de lucha anticapitalista, antiheterosexista, antipatriarcal y antiracista.


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jueves, 23 de junio de 2011

LA UNION JUVENIL OBRERA DEBE SER UNA ESCUELA DEL SOCIALISMO


Jorge Dimitrov marxists.org

I. PROBLEMAS DE organización

Si el Secretario de Organización Regional es al mismo tiempo Secretario de la Organización Urbana, esto reviste una gran importancia. De otra manera los comites funcionan sin la sincronización necesaria, se encuentran solo en ciertas asambleas, los Comités Regional y Urbano se asemejan a dos feudos diferentes. En el partido esto ha sido superado, pero ello es valedero tambien para la UJO. De esta manera el trabajo se organiza mejor, se economiza tiempo, se evitan ciertos malentendidos, se trabaja con más eficiencia. Y la epoca que vivimos exige que se trabaje con mucha eficiencia.

Entre el Comité Central y los Comites Regional y Urbano debe existir un estrecho contacto permanente. Pero en vuestro caso, como regla, el Comité Central trabaja para sí, el regional lo mismo, para si trabajan el comité urbano y los comités de radio. En vuestra labor debéis guiaros por el principio de: una gran centralización en la dirección centralizada promueve las mismas ideas la misma línea, en este sentido ella debe ser como un puño mientras que el trabajo práctico, el trabajo de organización, agitación y propaganda deben ser descentralizados, para que puedan abarcar a las amplias masas juveniles. En cuanto se conozca la linea general, en cuanto se sepan las directives de la dirección, entonces cada uno, desde su puesto en la organización respectiva, debe desarrollar la mayor iniciativa creadora, energía y habilidad para su realización con éxito.

Tanto en el partido como en la UJO nos faltan muchos cuadros. Hemos vivido 20 años de vida clandestina, hemos pasado por períodos de persecuciones y encarcelamientos, no hemos tenido tiempo ni condiciones apropiadas para crear cuadros suficientes. Además, algunos de los más valientes y capaces, perecieron como guerrilleros, presos o confinados en los campos de concentración. Ahora, que tenemos libertad de acción, cuando nadie nos puede perseguir, debemos aprovechar esta libertad y trabajar en la creación de nuevos cuadros, que necesitamos. Debemos aprovechar los viejos cuadros, que han sobrevivido y a los nuevos, a las que se han afiliado al partido y a la UJO después del 9 de Septiembre, hay que darles la posibilidad de desarrollarse, de asimilar su labor en el seno de la Organización y en el aparato del Estado, para que sean cuadros de gran valía. A este fín es necesario no perder tiempo en discusiones y charlas, sino que se debe prestar una seria atención y el mayor desvelo a la formación de nuevos cuadros. Se deben elevar audazmente a una labor de dirección, a los jóvenes y muchachas leales y prometedores. Procurar crear, sobre todo, cuadros de jóvenes especialistas. Que sean buenos ingenieros, medicos, agrónomos, juristas, etc. Una intelectualidad calificada debe salir de vuestra Unión.

Otro defecto es que se pierde mucho tiempo por falta de organización. Las reuniones se convocan para las ocho y empiezan a las 10. ¡Esto no es serio! No se aprecia el factor tiempo. Se malgastan escandalosamente fuerzas y energías ¡Si convocáis la reunión para las ocho, debéis comenzarla a las ocho! En la prensa y en las reuniones se debe plantear este problema, estigmatizar implacablemente esta llaga. Además, se hacen reuniones muy largas, porque, por lo general, los problemas en el orden del día no se preparan. Comienzan discusiones incoherentes, en torno a una u otra cuestión, y las ideas son tantas, tan numerosas, que la reunión se parece a una colmena: basta rozarla con la mano para que las abejas comiencen a zumbar y cada uno esta en condiciones de dar ideas. Se desvían de la cuestión planteada y el tiempo transcurre en habladurías infructuosas. Para nosotros el tiempo es oro. Debe apreciarse más altamente que muchas otras cosas valiosas. No nos alcanzan las 24 horas del día. Si pudiera la naturaleza prolongarlo de 24 a 48 horas, tampoco nos alcanzaría. Durante esas 24 horas uno debe trabajar, dormir y descansar. El único medio es el de organizar inteligente y racionalmente nuestro tiempo como dirigentes y como simples activistas. No podéis trabajar sin tregua y no disponer del tiempo para descansar, para ir at teatro, al cine. ¿Que clase de dirigentes seríais, si no tenéis la cultura necesaria? Al estudio del marxismo se debe agregar la cultura. Debéis ser sanos, fuertes y resistentes. Se trata del trabajo y de la labor creadora.

En nuestro trabajo es necesario a cada paso un empleo organizado del tiempo de los órganos dirigentes; los problemas se deben estudiar previamente, se deben plantear concretamente y solucionar también concretamente. Si una cuestión determinada no figura en el orden del día, si no es un problema de excepcional importancia que tiene que resolverse rápidamente, se examinara en la reunión siguiente. Además, no es necesario que todos expresen su opinión. Si lo esencial ha sido formulado por otro ¿por qué es necesario que to también lo digas? Que se eviten las repeticiones. Que no exista esta ambición: demostrar que sabes mucho. Los sabihondos no son activistas serios, ellos no pueden desarrollarse. El que se imagina que sabe mucho, no se mueve del sitio, mientras que la vida marcha adelante y esto significa que se está quedando rezagado.

Cuando toméis una decisión, debéis fijar siempre un plazo, quién la cumplirá y quién el control sobre su realización. Si actúas así, el 90% de vuestras resoluciones serán positivas. Se decide convocar una reunión, pero quién la convocará, cuando se convocará y cómo se organizará, esto se suele confiar, por lo general, al Secretario quien resuelve dichos problemas como le parece. La mayor parte de las decisiones quedan anotadas como deseos que no se realizarán. Sobre estas decisiones se discute durante horas enteras y luego, no se cumplen. Buenas decisiones, que van al archivo. Pero este, puede desempeñar un cierto papel unicamente para la historia. Es necesario controlar la realización de las decisiones tomadas. El control es necesario de arriba abajo, hasta vuestra última instancia. Esto no es tán fácil, exige mucho trabajo y tenacidad, hasta que se acostumbre la gente. Uno o dos días antes del vencimiento del plazo se debe averiguar, por teléfono o de algún otro modo, lo que ha sido hecho. Es así que debéis trabajar para poder cosechar éxitos. Vosotros sois jóvenes, sanos y capaces de establecer un tal orden. Y entonces os convenceréis de que conseguís mucho mejores resultados.

La parte mas importante de vuestros ingresos deben ser las cuotas mensuales de los afiliados. Es necesario, controlar las cotizaciones mensuales, organizarla a tiempo, no retrasarte en el pago de las cuotas mensuales determinadas. Si existe un cierto descuido, se deben tomar energicas medidas, hacer advertencias, recurriendo a la expulsión como sanción extrema. Ocurre generalmente que al cabo de dos o tres meses, se dan cuenta que cierto afiliado no ha pagado su cuota mensual y entonces se le expulsa. Esto significa que la Organización no lleva a cabo el trabajo educativo necesario en este sentido. Hay que preguntar a los dirigentes como han procedido con los miembros que no pagan sus cuotas mensuales. Si el dirigente se apresura a expulsar a alguien. por no haber abonado este su cuota mensual, esto significa que él escoge el camino de la menor resistencia. Este dirigente no es un buen dirigente. En cada organización vuestra debéis tener sin falta un cajero enérgico: el hará recordar a tiempo a los afiliados, se ocupará de cobrar a tiempo las cuotas mensuales, pues de otro modo el trabajo se atiende mal, pasan uno o dos meses, la deuda crece y entonces le es difícil al afiliado pagar las cotizaciones retrasadas.

El pago regular de la cuota mensual es el primer índice del apego del afiliado a su organización. De transacciones comerciales como fuente de ingresos no debéis ocuparos. Evitar tales Fuentes, estas perjudicarían a vuestra organización. Organizar fiestas y veladas es un medio honrado, pero ellas deben ser bien y apropiadamente organizadas. Los medios provenientes de las fiestas deben figurar en segundo lugar después de las cuotas mensuales de los afiliados. ¿Habéis organizado loterías juveniles? ¿Por qué no pedís medios a los amigos más ricos de la juventud? Hay gente que puede dar y daría dinero y ayuda a la juventud.

¡Crear un fondo de la UJO! Este problema debe ser estudiado por el CC de la UJO. Vuestra organización debe, desde el punto de vista financiero, tener su propia base y solo en casos excepcionales recurrir a la ayuda material del partido.

II. SOBRE EL CARACTER DE MASAS DE LA UNION

La UJO debe ser numericamente superior at partido. Para que un jóven sea afiliado a la UJO la condición indispensable es que sea honrado y leal. Puede no terser una preparación suficiente, pero ¿no es la UJO una escuela para la educación de la juventud? No lo preparéis fuera de la UJO, sino que lo tomaréis, con sus defectos. Lo más importante es que sea honrado y leal, y la UJO trabajar para su formación. En este sentido las puertas de la UJO deberán estar abiertas de par en par. La juventud se educa en el proceso del trabajo, en el proceso del cumplimiento de las tareas planteadas ahora ante nuestro pueblo, ante el Frente de la Patria, ante el partido y ante la UJO. Pero al mismo tiempo, eso se entiende, no deben admitirse elementos provocadores y nocivos. Los agentes extranjeros disimulados no deben admitirse en la UJO. Hacia gente así hay que manifestar la máxima vigilancia.

El medio principal, que debéis emplear en el reclutamiento de nuevos miembros, es el de desplegar vuestra labor en los sindicatos. De alli obtendreis, por lo menos, un 50% más de jóvenes obreros que los que tenéis ahora. Se debe averiguar en cada sindicato el número de jóvenes organizados, cuantos de ellos son miembros de la UJO, cuales de ellos son activistas. En cada sindicato debéis averiguar por qué hay jóvenes no organizados en la UJO y quienes son. Vuestros afiliados deben trabajar muy activamente en cada sindicato para atraer a las filas de vuestra organización a la juventud sindical.

Pasemos a otro sector. Existen la Unión Femenina y diversas sociedades femeninas. ¿Qué hacéis en esta dirección? ¿Cuantas muchachas militan en las asociaciones femeninas, cuantas de ellas estan organizadas en la UJO? ¿Cuales son las activistas, por qué muchas de estas muchachas no están organizadas en la UJO? Llamar la atención de los compañeros y las compañeras hacia la organización de estas muchachas en la UJO. La UJO debe unir en sus filas a la mayoria de las muchachas. Ellas pueden contribuir grandemente al movimiento juvenil. Esta parte de la juventud es importante también desde el punto de vista nacional. Ellas serán madres y de ellas dependerá que generación darán a la nueva Bulgaria como madres. Como afiliadas a la UJO, si son honradas, cultas, formadas políticamente y de cuerpo sano, ellas serán buenas madres mañana. Son ellas las que serán las compañeras de nuestros jóvenes, de nuestros activistas. Mucho depende del hecho, qué compañeras serán de sus esposos en la vida familiar.

Cometisteis ciertos errores en lo que se refiere a la cultura física. Os habéis retirado de las organizaciónes deportivas, pensábais que únicamente a vosotros os incumbía la organización de los deportes. Debéis reorganizar el trabajo en este sentido, ver qué clase de jóvenes participan en las organizaciónes deportivas, quienes son y por qué no están afiliados a la UJO. De estas no sólo podríais aseguraros una cierta afluencia de afiliados a la UJO, sino que también podríais ejercer la influencia benéfica necesaria sobre estas importantes organizaciónes de masas.

En vuestra labor en las escuelas tropezaréis con mayores dificultades, vuestro camino allí no sera muy fácil. La reacción trata de crearse en estos lugares una base y vosotros deberéis tomar contramedidas y hacer más esfuerzos. Despues del 9 de septiembre de 1944 casi todos marchaban tras el Frente de la Patria, la corriente los arrastraba y llevaba consigo. Ahora, comenzó el segundo período: comenzó la diferenciación: unos están por, otros contra y los terceros vacilan. Esto se refiere sobre todo a la intelectualidad. Tal es el período que estamos viviendo. Cuando mayores sean los éxitos del Frente de la Patria, tanto menores seran las vacilaciones. La oposición quiere precisamente aprovechar este período de vacilaciones en una parte de la intelectualidad para crear sus puntos de apoyo en el seno de la juventud estudiantil. La oposición necesita, sobre todo estudiantes agitadores, es por eso que allí os atacarán con más furor. Es notorio que Sofia es un nido de la reacción. Pero vosotros debéis confiar plenamente en las fuerzas del pueblo. Hay jóvenes que, al ver que la reacción ejerce cierta influencia en algunos medios, se hacen más intratables. Es necesario desarrollar una actividad explicativa, actuar enérgicamente para afianzar la fe de la juventud, sobre todo de la juventud estudiantil, en la justa causa del Frente de la Patria, en las fuerzas de nuestro pueblo.

III. SOBRE LA INSTRUCCION DE LA JUVENTUD

La educación marxista-leninista es un problema importante que requiere medidas de particular seriedad. Nosotros solemos hablar mucho de esta educación, pero es relativamente poco lo que hacemos en este sentido. La época en la que vivimos y las condiciones en las que trabajamos son tales que exigen de cada afiliado vuestro, de cada miembro del partido, aumentar sin cesar sus conocimientos en el sector de nuestra teoría revolucionaria, que aprenda los principios fundamentales del marxismo-leninismo. Es necesario que adaptéis y organicéis de tal manera vuestra obra educacional que ella esté al alcance de un amplio sector de vuestras masas de afiliados. A la juventud estudiantil, que tiene ciertas nociones, por ejemplo, de ciencias naturales y posee una cultura general, les es mas fácil aprender nuestra teoría, pero a la juventud obrera y campesina, que no tiene nociones de cultura general y que en su mayoría ha estudiado sólo hasta el tercero o cuarto grado o hasta el séptimo u octavo en el mejor de los casos, para ella, nuestra teoría representa cierta dificultad. Por eso la actividad instructiva debe diferenciarse, es decir, deben adoptarse diferentes métodos relativos a la juventud obrera y a la juventud campesina. En Bulgaria, en este sentido se actúa según un único molde. Es necesario que meditéis sobre la diferenciación de la instrucción. Por supuesto, este problema no es fácil. Se necesita cierta preparación previa, es necesario hacer un balance de toda la experiencia acumulada hasta ahora en este sentido y establecer dos clases de programa instructivo: uno para los estudiantes y para los jóvenes intelectuales, y otro, popular para la juventud obrera y campesina.

No olvidéis que la base del movimiento juvenil debe ser la juventud obrera y campesina. Esta es la amplia masa, en la que os apoyaréis. Es muy importante que tengamos una intelectualidad honrada, capaz, pero cuadros buenos deben formarse principalmente en el seno de la juventud obrera y campesina. A fin de cumplir esta tarea, debéis también adaptar vuestra labor, debéis proceder a buscar los medios auxiliares en este sentido. Los círculos deben ampliarse hasta el máximo en escuelas, aldeas, empresas, oficinas, barrios, pero su asistencia debe ser voluntaria, no obligatoria. ¡Suscitar un interés permanente hacia ellos! Reunirse una o dos veces por semana para leer juntos, para aclarar los problemas corrientes. Que se reúnan donde puedan, no es necesario que esto se realice obligatoriamente en el club. De estos círculos, integrados por diez o quince personas, deberéis tener millares, pues son el mejor método de autoeducación. En ellos, los jóvenes se ayudarán unos a otros, elevarán su nivel cultural, crecerán en el sentido ideológico y político.

La autoeducación es de necesidad particular para la juventud. El partido y la UJO no pueden en sus cursos y escuelas abarcar a todos los que deberían estudiar. Por eso es tanto más necesario que cada uno se ocupe por sí mismo de su educación. Crear a este fín una red de miles de círculos, poner a su disposición manuales, compendios y libros para que puedan estudiar solos, acumular la mayor cantidad posible de conocimientos útiles. En las condiciones actuales la autoeducación es el medio más eficaz para elevar el nivel teórico y político de vuestra masa de afiliados. El jóven que se acuesta por la noche, sin pensar en lo que ha aprendido durante el día, no realizará progresos. Aunque estéis sobrecargados por el trabajo diario, debéis organizar de tal manera vuestra labor que os quede tiempo para meditar sobre lo que habéis hecho durante el día: bueno o malo. Si es positivo —está bien, si es negativo— se deben tomar medidas. En nuestros círculos existe la autosuficiencia sectaria: uno piensa que sabe lo qué les es necesario y que si no lo supiera, lo podría aprender si no hoy, mañana o pasado mañana. Pues esta autosuficiencia sectaria es para vosotros, los jóvenes, la enfermedad más peligrosa, de la cual os debéis preservar como el fuego. Un refrán ruso dice: si vives un siglo —un siglo aprenderás—. Esto debe ser una ley para nosotros, para los comunistas, para todos vuestros miembros. ¡Hablar menos y actuar mas! ¡Hablar lo que es necesario y actuar mas que hablar! ¡Estudiar, sin embargo, sin cesar y tenazmente!

El Mladeshka lskra (Chispa juvenil) debe ser vuestro vínculo can la UJO y con toda la juventud. Si ella no penetra aun suficientemente en el seno de la juventud, esto se debe a que no se toman medidas enérgicas para su difusión. Debéis tener abonados, gente que ha pagado por recibir el diario y se interesa por recibirlo. Hacer lo necesario por la llegada regular del periódico a aldeas, empresas, oficinas y escuelas. Que haya personas designadas que respondan de ello. Organizar una amplia red de responsables del diario. Hacer esfuerzos particulares en este sentido, pues sin ello no se puede conseguir su divulgación en gran escala. Y, además, que el diario sea accesible e interesante para la juventud. Este debe responder a las necesidades, intereses y exigencias culturales de la juventud. Un tiraje de 15 mil ejemplares para vuestro sector es una difusión muy debil. Su divulgación y lectura es el barómetro de la conciencia y eficiencia cue la UJO. Las asociaciones deberán designar determinados miembros que se encarguen también de la divulgación de la revista Mladesh (Juventud).

IV. DEFENSA DE LOS INTERESES Y DE LOS DERECHOS DE LA JUVENTUD

Como es sabido, en las empresas hay muchos jóvenes. Ellas representan la mayor parte de los obreros de las fábricas tabacaleras, textiles, etc. La UJO debe manifestar suficiente interés por el mejoramiento de las condiciones de trabajo de esta juventud. En este sentido se debe prestar una solicitud constante. Nosotros decimos: "La UJO es el defensor de los intereses materiales, culturales y espirituales de la juventud". Así consta también en los Estatutos. Pero, sin embargo ¿qué hacéis como organización, en defensa de los intereses materiales, culturales y espirituales de la juventud? Vosotros mismos habéis daros cuenta de este hecho. Esto no quiere decir, naturalmente, que debéis emprender la construcción de casas de descanso, de casas de vivienda colectiva, etc. Esta es una tarea de los sindicatos, de los propietarios de las empresas y del Estado. No obstante podéis hacer mucho en las empresas por medio de los comités sindicales, pero de manera tal que la gente sepa que ella es una iniciativa vuestra y se realiza con vuestra ayuda.

La UJO no puede ser una organización que sólo hace propaganda. La UJO es una organización necesaria para la juventud, necesaria para la elevación de su nivel material, cultural y espiritual y es por eso que vuestra labor debe ir acompañada de una actividad práctica en defensa de los intereses y derechos juveniles. A mi me parece que el talón de Aquiles de la UJO es que está no hace mucho y no se ocupa suficientemente de la defensa de los intereses vitales de la juventud. ¡Prestad una seria atención a esto! En ese sentido debéis tomar las más variadas iniciativas hasta en asuntos aparentemente insignificantes. Si os enteráis, por ejemplo, que uno de vuestros jóvenes esta gravemente enfermo y vuestra organización acude y ayuda a llevarle al hospital para que sea debidamente tratado, esto será un hecho positivo. que os apuntáis. Todo el barrio o la empresa se enterará. Desvelo y una actitud atenta hacia la juventud, en el marco de las posibilidades materiales, en los límites que ofrece el Poder del Frente de la Patria, son muy necesarias en todos los sectores. Y estos marcos no son pequeños, ellos pueden ensancharse también en la labor práctica. Mientras os limitéis a hacer únicamente propaganda, vuestros éxitos serán éxitos a medias. Si a ello no agregáis la labor práctica en defensa de la juventud, la fuerza de atracción de la UJO disminuirá. De esto se aprovecharán sólo los enemigos.

¡La juventud debe sentir a la UJO como a su consejero y defensor en todas partes! ¡No eludáis las cosas más insignificantes en este sentido! ¡Aprovechad, por ejemplo, cada casamiento de un jóven, enviad a alguien para felicitar a los recién casados! Si se casa alguna muchacha del campo, miembro de la UJO, toda la asociación debe asistir a la boda. Nace un hijo, o fallece el padre o la madre de alguien, ¡debe ir un representante de la UJO a prestar Ia ayuda posible! No consideráis que estas cosas, aparentemente insignificantes, pueden menguar la dignidad de la UJO como organización combativa. ¡Debéis meditar seriamente sobre estos asuntos y podréis hallar muchos métodos concretos de trabajo! ¡Esto debe llegar a ser un sistema en vuestra organización! No dejéis pasar ninguna ocasión que pueda ligaros más firmemente a la juventud. Que la juventud sienta a la UJO como a su propia organización, a la cual se pueda dirigir para pedir consejo y ayuda en todos los casos de necesidad. Claro está que si os ocupases sólo de estas cuestiones, os transformaréis en una simple organización de beneficiencia. Para que no suceda así, toda esta labor debe ir unida a vuestra actividad de organización juvenil combativa. Pero en todos los casos debéis interesaros por la juventud, puesto que sois los dirigentes responsables de ella. ¿Cuantas veces habéis ido a las fábricas, para ver cómo trabaja y como vive la juventud obrera, y que lo que concretamente se debe hacer para mejorar su situacion? ¡Vosotros debéis sentir permanentemente como respira to juventud obrera! Esto no es una tarea únicamente de la sección "Juventud obrera". Toda la dirección debe preocuparse por estas cuestiones e intereses vitales de la juventud.

En nuestras filas existe la burocracia. El Secretario, por ejemplo, ordena y piensa: con esto ya todo el trabajo esta acabado, todo está en orden. Pero hasta en los cuarteles se deben explicar las cosas. La UJO es una organización juvenil voluntaria: si un jóven quiere ingresar en sus filas lo hace y si no quiere, no lo hace. Vosotros debéis crear las condiciones que le haga sentirse satisfecho y orgulloso de ser miembro de la UJO. Incluso muchos dirigentes del partido no comprenden esta cuestión. Mas para la juventud esto es aún más necesario. Los jóvenes están en una edad decisiva de transición entre la adolescencia y la edad adulta. Durante este período la juventud experimenta sensaciones y estados de ánimo que a veces ejercen una influencia mala e incluso perniciosa. La dirección de la UJO debe prestar atención a este hecho y estar vigilante. Tomemos un ejemplo: el amor es un sentimiento natural y legítimo. Pero al enamorarse un jóven puede ocurrir cosas de distinta índole. El amor no siempre es correspondido, a veces causa sufrimientos, preocupaciones y el jóven no siempre puede superar esos sentimientos. Sobreviene la depresión, la melancolía. . . Si el dirigente es un burócrata, se dará cuenta de que el compañero o la compañera está triste, pero lo pasará por alto, ¡a él qué le importa! Pero el verdadero dirigente debe mostrar una actitud solícita de compañero, debe encontrar el tiempo necesario para hablar con el jóven o la muchacha, alentarlos y ayudarles a salir de esa situación. De esa forma vosotros ayudaréis a muchos jóvenes a resolver las dificultades en su vida y a desarrollarse acertadamente.

Es necesaria una actitud solícita y un interés particular y no indiferencia hacia los compañeros y cornpañeras en la organización. Se trata de un capital humano, capital del partido y de la UJO. En una organización de masas, como lo es la UJO, hay también elementos malsanos, que abusan de la confianza de las muchachas. He recibido muchas cartas con quejas de carácter semejante. Hay granujas que juegan al amor verdadero y luego lo abandonan todo. ¿Qué medidas toma la UJO? ¿Debe esta actuar severa y educativamente o decir: no me interesan las cosas personales de este carácter? Esta actitud burocrática y egoísta repercute desfavorablemente en el desarrollo de la UJO y debe evitarse a todo precio. El amor, esto se sabe, es un gran factor en la vida de la gente. Este da alas. Pero es necesaria una moral sana, no hipócrita, filistea, sino una verdadera moral comunista. Es muy importante que haya relaciones recíprocas sanas entre los afiliados a la UJO de ambos sexos, relaciones de confianza mutua y de cooperación fructuosa en pro de nuestra gran causa cormún.

V.LA UJO COMO ESCUELA DE SOCIALISMO

La UJO debe ser escuela de socialismo de la juventud progresista. Ocupándose de problemas inmediatos, de la realización del programa del Frente de la Patria, del cumplimiento de las tareas planteadas en el orden del dia, luchando contra el fascismo y la reacción, la UJO es al mismo tiempo escuela de socialismo. Debemos tener una juventud obrera, campesina, estudiantil, que esté dispuesta a luchar por el socialismo, y, después, por el comunismo.

¡Decid a vuestros compañeros que lean mis intervenciones ante la Conferencia Regional del partido y que mediten sobre ellas! Debéis explicar a vuestros jóvenes una simple verdad: cuando se va a construir una casa, no se comienza por el tejado, sino que al principio cavan la tierra, colocan los cimientos, elevan los muros y sólo entonces construyen el tejado. La lucha por el socialismo es tambien algo semejante. No se comienza por el tejado, sino que al principio se deben colocar los cimientos. La realización del programa del Frente de la Patria es precisamente esta base en nuestro país. Sobre ella se debe construir, edificar y luego poner el tejado. ¿En qué momento colocaremos el tejado? Esto dependerá de muchas condiciones objetivas, pero también de nosotros mismos, del factor subjetivo. Cuanto mejor trabajemos, tanto más rápidamente pasaremos al socialismo. El campesino sabe que antes que nada debe sembrar, luego escardar y sólo entonces recogerá una rica cosecha. Otro tanto ocurre en la vida social. Nosotros como marxistas debemos saber esta simple verdad: aras la tierra, la siembras, arrancas las cizañas y sólo entonces obtienes una abundante cosecha. Muchos compañeros nuestros, sobre todo, jóvenes, no llegan a comprenderlo todavía.

Es muy importante que tengáis una clara perspectiva. Todos los pueblos caminan y caminarán hacia el socialismo. No existe fuerza capaz de detener este desarrollo hacia el socialismo. Muy otra es la cuestión cuando y cómo llegarán los pueblos a él. Y en segundo lugar, saber que los pueblos llegarán al socialismo en todas partes por su propia vía. No es una necesidad inevitable el levantamiento armado: en ciertas condiciones especiales se puede realizar el socialismo sin levantamiento armado. Ahora estamos en presencia de tales condiciones: por una parte, el gran Estado socialista con una enorme influencia política y moral, la Unión Sovietica y, por otra, las transformaciones democráticas que se llevan a cabo en una serie de países y que abren el camino hacia el socialismo.

Nuestra tarea principal es reforzar ahora la unidad del Frente de la Patria como poderosa unión de las fuerzas antifascistas, democráticas y progresistas de nuestro pueblo, en cuyas primeras filas debe hallarse nuestra juventud, extirpar sin piedad los restos del fascismo, frenar la reacción, llevar a la victoria la causa histórica del 9 de Septiembre: la construcción de la República Popular en nuestro país. Y cuanto más rápidamente realicemos todo esto, tanto más sequro podrá nuestro pueblo pasar al socialismo.

En nuestro país hay personas que han aprendido algo de Marx, pero lo han aprendido como papagayos. Aprenden el marxisrno, no de manera creadora, como un guía para la acción, sino dogmáticamente. Nosotros debemos ser marxistas creadores, es decir, debemos ver lo nuevo, lo que después de Marx ha dado Lenin. Aprendiendo inteligentemente lo nuevo en el marxismo, seremos capaces de resolver con acierto el problema del paso del capitalismo al socialismo, de acuerdo con la situación concreta de nuestro país, de acuerdo con sus particularidades económicas, culturales, nacionales e históricas. Si aprendemos lo fundamental de la ciencia marxista-leninista, esta nos servirá como un guía para la acción y no como una receta para todos los países, épocas y condiciones. No existe y no puede existir una tal receta.

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Venezuela con su riqueza petrolera sería el próximo país en la mira de ataque de Estados Unidos


Nil Nikandrov contrainjerencia.com

De acuerdo con algunos cálculos, las reservas venezolanas deberían durar entre 100 y 150 años bajo condiciones de intensa explotación.

La ahora permanente guerra de EEUU contra Venezuela por el petróleo, comenzó en el mes de diciembre del 2002 cuando la gerencia del gigante petrolero vnezolano PDVSA (Petróleos de Venezuela SA) se lanzó a la huelga involucrando alrededor de 20 mil personas.

Los enemigos de Chávez esperaban que la desestabilización a través del sector energético venezolano, las colas en las estaciones gasolineras y problemas con el suministro de gas doméstico, haría pedazos al régimen soberano, pero los seguidores bolivarianos no se rindieron. La huelga terminó en derrota -para los golpistas- en el mes de febrero del 2003 y PDVSA fue convertida en empresa estatal. La quinta columna enquistada en la empresa fue denunciada y muchos de sus dirigentes huyeron del país. Unos 15 mil empleados del sector petrolero fueron despedidos y las pérdidas producidas por el conflicto superaron los diez mil millones de dólares.

La reconstrucción de PDVSA fue una tarea árdua para el gobierno venezolano y para aquella parte del personal que resistió a las amenazas y el chantaje de los conspiradores. Las medidas que tomó Chávez apuntaron a fortalecer la OPEP, sometiendo la producción de crudo a una reglamentación y manteniendo precios razonables, esto contribuyó al aumento de la influencia que el cartel ejerce mundialmente. Rusia, cuya economía es fortalecida por los ingresos petroleros, se encuentra entre los beneficiarios. La acción de Chávez también ayudó a Cuba, país que era ampliamente percibido como al borde de una crisis energética.

Los pronósticos alarmistas acerca de Chávez y de sus planes, tales como la original marca venezolana de socialismo, el suministro de petróleo con descuento a países vecinos y el establecimiento de la alianza Petrocaribe, fueron agitado como un espantapájaro por analistas estrechamente vinculados a las grandes compañías internacionales petroleras pero no se concretizaron. El régimen político venezolano y la posición de Chávez en la política internacional se mantienen en gran medida por el potencial energético del país y el caso venezolano representa la simple verdad que el control estatal sobre las fuentes energéticas es en todos los casos, la clave para el mantenimiento de la estabilidad nacional.

Sería ingenuo creer la explicación norteamericana que afirma que las sanciones de Washington contra el sector petrolero venezolano y la empresa PDVSA se deben únicamente por haber enviado un buque-tanque con 20 mil toneladas de gasolina a Irán. El Sub Secretario de Estado, James B. Steinberg insistió, en un mensaje más amplio de advertencia, que compañías de otros países se exponen a sanciones similares si mantienen compromisos energéticos con Teherán.

En verdad, hasta ahora las sanciones impuestas contra Venezuela se perciben más o menos como un acto intimidatorio: el sector petrolero venezolano queda excluido de desarrollar contratos con compañías norteamericanas o con préstamos para importación y exportación sea incluso la adquisición de tecnologías avanzadas para la extracción y refinamiento de petróleo. PDVSA puede sobrevivir sin estas facilidades. Durante mucho tiempo la empresa se ha mantenido alejada del gobierno norteamericano y las finanzas estadounidenses y cuenta con un sólido parque de tecnologías.

Chávez respondió a la presiones del Departamento de Estado US vía Twitter: «¿Sanciones contra la Patria de Bolívar, impuestas por un gobierno imperialista gringo? Muy bien. ¡Entonces aplíquelas Sr. Obama! ¡No olvide que nosotros somos los hijos de Bolívar!» y declaró que PDVSA no será excluida del mercado norteamericano. Cuando se supo la noticia de las sanciones el 24 de mayo 2011, el ministro venezolano de relaciones exteriores, Nicolás Maduro, declaró a la prensa que el gobierno venezolano estaba evaluando las potenciales consecuencias para la estabilidad de PDVSA y el suministro de un millón doscientos mil barriles diarios al mercado norteamericano. Maduro prometió «una respuesta adecuada a la agresión imperialista» y dijo que Venezuela ahora más que nunca se comprometerá en mantener relaciones fraternales con Irán, las cuales de ninguna manera amenazan la paz mundial. El gobierno de Venezuela reafirmó varias veces que los alegatos en relación con las supuestas ambiciones de Teherán en el campo del armamento nuclear, es pura propaganda y un argumento nada serio.

Washington está difamando a Teherán así como difamó a Bagdad antes de invadirlo. Los medios propagandísticos hicieron creer que Saddam Hussein constituía un peligro inmediato pero se descubrió que ningún armamento de destrucción masiva existía en Irak.

El gobierno de George W. Bush fue el mayor fabricante de estereotipos anti-chavistas. Durante un tiempo se sostenía que Chávez apoyaba a terroristas árabes y mantenía campos secretos de entrenamiento en la Isla de Margarita en Venezuela, donde se sabe que reside una relativamente pequeña comunidad árabe. Tiempo atrás, cuando visité la Isla de Margarita y más de una vez, hablando ocasionalmente con amistosos vendedores árabes, no lograba imaginar que alguna vez la CIA hubiese podido declara a estos pobladores como guerrilleros de Hezbollah. Actualmente a este ficción-mito se le da amplia cobertura mediática (en los EEUU) y cada jefe militar del Comando Sur norteamericano pretende aún hoy que el campo de entrenamiento de guerrilleros dice que se enceuntra en la Isla de Margarita. Otro mito agitado por la CIA pretende que Irán explota yacimientos de uranio en el estado de Bolívar en Venezuela y que operan con laboratorios en la zona.

Recientemente, el diario alemán Die Welt, salió con un curioso descubrimiento, esta vez, se supone que Irán construirá una base misilística en la Península de Paraguaná en Venezuela apuntando hacia Estados Unidos (a propósito, hace un tiempo se le atribuyó a Rusia el mismo plan). Chávez reaccionó rápidamente durante una reunión televisada de gobierno y mostró algunas fotografías de la zona que dejan ver más bien molinos de viento, diciendo que tal vez los satélites espías norteamericanos tuvieron algún problema. El Vicepresidente Elías Jaua hizo un comentario muy serio, señalando que Washington estaba buscando un pretexto otra vez para atacar a Venezuela.

La hipótesis de Elías Jaua tiene mucha credibilidad. Las elecciones del 2012 se están acercando y las encuestas demuestran que los rivales de Chávez no tienen ninguna chance. Hasta el día de hoy, Chávez no tiene serios rivales y con iguales oportunidades de ganar. En respuesta a esta situación Estados Unidos está tratando de alimentar conflictos internos en Venezuela siguiendo un patrón como aquellos que estremecieron Túnez, Egipto y Libia, apoyándose en las redes sociales de internet, las ONG pro norteamericanas, grupos juveniles radicales y guerrilleros colombianos de las desmovilizadas Auto Defensas Unidas de Colombia, AUC.

Los coordinadores de la conspiración están buscando posibles aliados entre las filas del propio gobierno de Chávez. Numerosos elementos ambiciosos se han separado o alejado de Chávez en el transcurso del tiempo y todos estos son permanentemente bienvenidos e invitados por el canal Globovisión controlado por la oposición. La campaña de propaganda adelantada por los medios de oposición ha alcanzado proporciones impresionantes.

A los venezolanos se les insiste que su país es escenario de la delincuencia desbocada, que los barones de la droga virtualmente no tienen límites y que Chávez protege a los burócratas corruptos con el objetivo de conseguir su apoyo. También se arguye que los ingresos petroleros de Venezuela se gastan alegremente en su mayor parte para mantener a flote al ALBA y a Cuba mientras que la infraestructura del país se encuentra descuidada, dejando a la población expuesta a cortes de luz eléctrica y agua potable junto con una recurrente escasez de alimentos.

Los medios de comunicación critican duramente la cooperación económica y militar de Venezuela con Rusia y China. Por el momento, la capacidad defensiva de Venezuela está resentida a consecuencia de las sanciones norteamericanas contra CAVIM, la principal empresa venezolana de la defensa. La explicación es que Washington se enferma de ver que otros proveedores se coman su parte en el mercado mundial de venta de armamentos.

El asesinato de un político de oposición o de un grupo de activistas de oposición podría ser organizado para provocar un estallido de agitación en Venezuela. El resto del plan es bastante predecible –la OTAN tendría el tristemente famoso Plan Balboa para el país.

*Nil Nikandrov es Periodista y analista político escribiendo frecuentemente en la revista rusa internet Strategic Culture Foundation.

Fuente: http://contrainjerencia.com/index.php/?p=20781&utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+contrainjerencia%2FjvtA+%28CONTRAINJERENCIA%29

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martes, 21 de junio de 2011

Los jóvenes palestinos continúan pidiendo cambios

Centro Información Alternativa

Diversos movimientos quieren transformaciones profundas en las administraciones de los territorios y se muestran muy críticos con Fatah y Hamás, a pesar de su reciente reconciliación.

La juventud palestina sigue movilizándose para cambiar las cosas. Al Manara, la plaza más famosa de Ramallah –la capital administrativa de Cisjordania y sede de la Autoridad Nacional Palestina-, mantiene algunas tiendas de campaña, llenas de pancartas y fotografías con mensajes políticos dirigidos al pueblo palestino. Cada noche, varios chicos duermen en ellas para continuar con una protesta que empezó el pasado 15 de marzo y que, entre otras cosas, pedía el fin de la división entre Fatah y Hamás, que provoca que Cisjordania –controlada por el primer partido- y Gaza –en manos del segundo- tengan dos gobiernos completamente independientes.

El pacto de reconciliación que los principales partidos palestinos sellaron en el Cairo el 4 de mayo, supuso que una parte del movimiento se diera por satisfecho y se puso punto y final a la acción de protesta en la plaza Manger, en Belén. Pero para muchos, no es suficiente. Su principal reivindicación es la reforma del Consejo Nacional Palestino, para que se convierta en un organismo realmente democrático y representativo de los palestinos de todo el mundo, una demanda que hasta el momento no está siendo escuchada.

Alejados de la ANP

"Las últimas semanas estamos intentando explicar a la gente que surgimos para estar al lado del pueblo y luchar para mejorar su situación y que, ni mucho menos, estamos ni con Abbas, ni con la Autoridad Palestina ni con Hamás", explica Mustafá Muhammad, investigador de la Universidad Sorbona de París y miembro del Movimiento de Jóvenes Independientes. La organización se empezó a labrar hace seis o siete años, después del final de la Segunda Intifada. Básicamente está formada por chicos y chicas de clase media, hartos de la falta de libertades tanto en Gaza como en Cisjordania, que reivindican una serie de cambios importantes, a nivel político y económico, que permitan a los palestinos acabar con la ocupación y alcanzar la libertad. Ahora incluye cinco grupos distintos, el más importante y activo de los cuáles es El Herak Shabibi el Mostakel.

Se inspiran en las revoluciones que se han expandido este año por el mundo árabe, especialmente la que está llevando a cabo el pueblo egipcio. Y en este ámbito también apuestan por la unidad, por hablar con una sola voz, cómo comenta Jawdat Sayeh, uno de los jóvenes acampados en Ramallah: "No puede ser que nos dirijamos a Israel, a los Estados Unidos y a la Unión Europea con un montón de opiniones divergentes. Los árabes tenemos que estar unidos y esto es bueno para todos, pero especialmente para nosotros que no tenemos a un estado detrás".

El movimiento juvenil ganó fuerza a raíz de una concentración de más de 2.000 personas en la plaza de Al Manara el 15 de marzo, en lo que se llamó día de reconciliación nacional. La movilización tuvo como embrión las marchas en solidaridad con el pueblo egipcio que se dieron en Ramallah, Yenín, Nablus o la ciudad de Gaza en febrero y que fueron duramente reprimidas tanto por la ANP en Cisjordania como por Hamas en la Franja. Después del 15 de marzo, la protesta continuó a través de las tiendas. Y, a pesar de que poca población autóctona se acercaba a ellas para hablar con los jóvenes, su incidencia fue tal que al cabo de unas semanas llegaba el inesperado pacto entre los dos grandes partidos palestinos. "Lo que queremos es cambiar la mentalidad de la gente y sabemos que el nuestro es un proceso lento, a largo plazo. Nuestra mensaje está siendo escuchado y gran parte de la población comparte nuestra reivindicaciones" asegura Sayeh.

Dar la voz a todos los palestinos

El acuerdo entre Fatah y Hamás supone la celebración de elecciones legislativas palestinas en el plazo de un año y la liberación de los presos políticos en Cisjordania y Gaza, un hecho que todavía no se ha producido. El Movimiento de Jóvenes Independientes también pide que la administración palestina presione a Israel para que puedan recuperar la libertad los 6.000 presos palestinos que están en cárceles hebreas. Pero lo que más les interesa a los activistas, y lo que menos gusta a los dos partidos hegemónicos, es dar voz a todos los palestinos, ya vivan en Cisjordania, Gaza, Israel, en los campos de refugiados de los países cercanos o en el resto del mundo.

Conseguir esto pasa por reformar el Consejo Nacional Palestino, que tendría que ser elegido mediante el voto de todos los palestinos, no únicamente los que residen en los territorios gobernados por la ANP, para que se convierta en el organismo que los represente legítimamente. Este consejo se debería encargar de las futuras negociaciones con Israel. Mustafa Muhammad detalla que también se tiene que separar la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) de la ANP, ya que en estos momentos una misma persona (Mahmud Abbas) rige las dos organizaciones. "Para mí, Abbas es un dictador", sentencia.

http://www.alternativenews.org/castellano/index.php/topics/news/2899-los-jovenes-palestinos-continuan-pidiendo-cambios

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lunes, 20 de junio de 2011

Confusión en la cúspide

Conn Hallinan CounterPunch

A primera vista, la reciente turbulencia en Teherán parece como si la elite clerical dirigida por el Supremo Líder Ali Jamenei, estuviera bajándole los humos a un presidente que muestra independencia intelectual, Mahmud Ahmadineyad, aunque la batalla se expresa en un lenguaje que hace más por oscurecer que revelar: se asigna igual importancia a acusaciones de “brujería” y “hechicería” que a las denuncias de corrupción y violaciones de la constitución. Pero aunque a veces el lenguaje pueda parecer extraño, los protagonistas y las apuestas no son precisamente abstrusos.

Existe, por cierto, una lucha entre Ahmadineyad y los clérigos en torno de Jamenei, y aunque pueda materializarse en discusiones sobre oscuros temas religiosos –un crítico del presidente lo acusó de reclutar un ejército de genios– la lucha es esencialmente por el poder político y económico, ¿quién lo detiene y con qué intención? Algunos de los protagonistas, como el presidente y el Supremo Líder, la realizan a la luz pública. Otros, como la poderosa Guardia Revolucionaria y una población cada vez más inquieta golpeada por dificultades económicas, maniobran entre bastidores.

La crisis actual comenzó cuando Ahmadineyad despidió a su ministro de Inteligencia, al parecer porque este último estaba interviniendo las líneas telefónicas de su jefe de gabinete y reuniendo información sobre los planes del presidente para la próxima vuelta de las elecciones parlamentarias de 2012 y la elección presidencial de 2013. Jamenei obligó a Ahmadineyad a reponer al ministro, lo que llevó a que el presidente boicoteara las reuniones de gabinete durante 11 días, en lo que los iraníes llaman la “larga rabieta”.

Lo que siguió fue una serie de maniobras de ambas partes. El presidente reorganizó su gabinete, eliminando varios ministerios, despidió al ministro de petróleo y se hizo cargo de la cartera personalmente. El Majlis, o parlamento, afirma que el acto fue ilegal y, por un voto abrumador, envió el asunto al aparato judicial iraní. Nadie habla todavía de recusación, pero hay indicios al respecto.

Existe, por cierto, un conflicto entre Jamenei, los clérigos y Ahmadineyad. Sin mencionar al Supremo Líder, el presidente dijo en una rueda de prensa en Teherán el 7 de junio: “Está muy claro ahora que estamos a 180 grados de ellos. En realidad estamos a lados opuestos.” En un sistema político dominado por los ayatolás, fue una declaración atrevida y refleja la opinión de Ahmadineyad de que los clérigos ya no son todopoderosos y que el Supremo Líder –avejentado y mal de salud según la mayoría de las fuentes– tiene menos autoridad que el difunto Gran Ayatolá Ruhollah Jomeini, el primer líder de la República Islámica.

El confidente y asesor presidencial, Esfandiar Rahim Mashaei, actualmente bajo ataque y acusado de “desviación”, señaló una vez: “la era de la soberanía de la religión ha pasado”, y que “un gobierno islámico no es capaz de dirigir un país vasto y populoso como Irán”. Mashaei, antiguo oficial de inteligencia en la Guardia Revolucionaria, tiene una fuerte tendencia nacionalista –“Irán primero” en lugar de “Islam primero”– y se dice que Ahmadineyad está maniobrando para pasarle la presidencia a él o a otro no clérigo en 2013, marginando así al establishment religioso.

Los clérigos también sospechan que la predicción del presidente de que pronto aparecería “el Imán oculto”, quien desapareció en el siglo IX, fue en realidad un esfuerzo por soslayarlos y transferir el poder a la camarilla de veteranos ultranacionalistas de Ahmadineyad de la guerra de 1980-1988 contra Iraq.

Ciertamente, remover a un mullah del control del Ministerio del Petróleo habría sido una bofetada pública a un clérigo en una época de tensión sin precedentes entre el presidente y el establishment clerical. Aunque finalmente Ahmadineyad fue obligado a devolver el ministerio, terminó por nombrar a un aliado, Mohammad Aliabadi, ex jefe del Comité Olímpico de Irán.

Hasta ahora, la Guardia Revolucionaria ha estado de parte de Jamenei e incluso hizo una advertencia velada al presidente de que la Guardia consideraría la publicación de antecedentes de la disputada elección de 2009 en la que Ahmadineyad fue reelegido. Sin embargo, la Guardia se muestra discreta sobre cómo interviene, prefiriendo reunir más poder económico.

La Guardia adquirió recientemente el control de dos grandes campos de gas natural en la Provincia Fars, y su firma de ingeniería y construcción, Khatam-ol-Anbia, se ha convertido en el mayor contratista de los proyectos gubernamentales. La Guardia también tiene importantes intereses en la minería, las telecomunicaciones, la construcción de presas y el comercio. Las sanciones impuestas a Irán por su programa nuclear impiden que compañías extranjeras inviertan, permitiendo así que la Guardia se expanda en el campo energético. Irán tiene reservas de petróleo de 150.000 millones de barriles, las terceras del mundo por su tamaño y de 948 billones (millones de millones) de pies cúbicos de gas, segundo, solo en comparación con Rusia.

Según la oposición Verde, la Guardia también contrabandea bienes hacia dentro y hacia fuera de Irán por una suma de 12.000 millones de dólares al año.

Aunque la Guardia respalda actualmente a Jamenei, según el sindicalista Homayoun Poorzad, “la Guardia es una fuente independiente y no está en los bolsillos de los clérigos. Ellos [la Guardia] querrían ver un enfrentamiento entre Ahmadineyad y Jamenei” mientras ellos aumentan su poder.

Las sanciones se han hecho sentir, pero la principal causa de turbulencia económica son las políticas del gobierno de Ahmadineyad, que ha recortado sistemáticamente hasta 100.000 millones de dólares en subsidios para todo, desde la gasolina, los alimentos, el agua, hasta la educación y la electricidad. Para muchos iraníes la mitad de su salario se va en el pago de cuentas de servicios básicos y gasolina.

En combinación con la imposición de la austeridad ha habido la brutal represión del movimiento sindical y el paso de una fuerza laboral estable a la mano de obra temporaria de contratistas. El porcentaje de trabajadores que gozan de prestaciones ha bajado de un 70% de la fuerza laboral a un 30% en los últimos 15 años. La ley prevé prestaciones por desempleo, pero solo para empleados permanentes.

Aunque la represión es un motivo importante para la ausencia generalizada de huelgas, la tasa de desempleo de un 14,5% también juega un papel. “La tasa de desempleo facilita que se rompan las huelgas”, dice Poorzad, y agrega: “El año pasado fue el peor año para la clase trabajadora desde la Segunda Guerra Mundial”.

La falta de una reacción generalizada y organizada se debe en parte a la represión gubernamental, incluidos los despidos, arrestos, torturas y la ejecución ocasional de dirigentes. Pero también confirma la capacidad de Ahmadineyad de canalizar dinero hacia los pobres. “Es casi un genio”, dice Poorzad, “y siempre trata de reforzar su base social y debilitar a sus rivales”. El sindicalista dice que el recorte de los subsidios significa que “ahora el presidente tiene decenas de miles de millones de dólares” para distribuir. No está claro hasta cuándo podrá seguir haciendo.

Mientras gran parte de los medios de EE.UU. han comenzado a descontar a Ahmadineyad, “no lo veo al borde del abismo”, dice Jamie Webster, consultor de PFC Energy.

Pero la situación económica es inherentemente inestable. Hasta ahora el gobierno ha logrado controlar el malestar mediante pagos en efectivo y obligando a la clase comerciante –que en gran parte apoya a la oposición Verde– a mantener artificialmente bajos los precios. Esto obliga a muchos comerciantes a trabajar con pérdidas. “En última instancia tendrán que permitir que los precios floten”, dice Poorzad, “y cuando suceda la inflación aumentará considerablemente”.

Los “Verdes” se opusieron a Ahmadineyad en las elecciones de 2009 y movilizaron a cientos de miles de personas para protestar contra lo que acusaron de ser un fraude generalizado en el resultado.

¿Cuánto estallará la situación?

Según Poorzad, el movimiento sindical solo trata de mantener la cabeza fuera del agua. “Los sindicatos enfrentan la peor represión en muchos años”, dice, “solo tratamos de mantenernos fuera de la prisión. Es muy peligroso.”

Hasta ahora, el gobierno ha logrado introducir una cuña entre la clase más acaudalada y la oposición Verde de la clase media, y los pobres urbanos y rurales. Pero si la economía empeora y los niveles de vida siguen cayendo, esa cuña puede ceder, como lo hizo en 2009 cuando la clase trabajadora urbana hizo causa común con la clase media de Teherán. En última instancia, dice Poorzad, “no será posible controlar los acontecimientos”.

Es importante recordar que Irán es el único país en Medio Oriente que cambió su clase gobernante mediante manifestaciones masivas. Podrá resultar que Egipto y Túnez hagan lo mismo, pero hasta ahora ambos países solo han depuesto a sus gobernantes.

El gobierno de Irán tiene inmensos poderes represivos a su alcance, desde la millonaria milicia Basij a la poderosa Guardia Revolucionaria y la policía secreta. Pero no se puede decir que sus centros de poder estén unidos, y existe una gran población que recuerda lo que logró en 1979 al salir a las calles.

Se puede leer a Conn Hallinan en Dispatchedfromtheedgeblog.wordpress.com

Conn Hallinan es columnista de Foreign Policy in Focus

Fuente: http://www.counterpunch.org/hallinan06172011.html

rCR

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El Buen Vivir, clave para una civilización intercultural


Isabel Rauber Rebelión

Fragmento del libro: Dos pasos adelante, uno atrás. Lógicas de ruptura y superación del dominio del capital. Vadell. Caracas, 2010.

Una concepción diferente acerca del desarrollo y progreso

El modelo de desarrollo basado en el molde consumista-destructivo del capital, resulta claramente incompatible con la sobrevivencia de la humanidad. El capitalismo globalizado, expresión máxima de esta civilización oxidental [Boff], hace aguas. No puede mantenerse; hacerlo equivaldría a extender y profundizar la producción destructiva de la sociedad y la naturaleza. Hoy, cuando la crisis de los capitales expone sus deficiencias a las conciencias de la humanidad, sería un contrasentido continuar sosteniendo que tal especulación, saqueo y guerrerismo ‑que abonan la escandalosa riqueza y abundancia de quienes constituyen el corazón del capital global y sus entornos cercanos‑, es condición o premisa para el cambio y el progreso sociales. Sin embargo, la constatación de esta realidad no implica su superación. El desafío consiste, en este sentido, en buscar nuevas alternativas de desarrollo basadas en una nueva concepción del mundo, es decir, de la relación humanidad-naturaleza. En base a ella será posible construir y apostar a una concepción de desarrollo ajena al esquema impuesto por el poder (que pretende, por ejemplo, que para “llegar al desarrollo” es inevitable “alcanzar” a los países desarrollados del Norte, por derecha o por izquierda).

El socialismo del siglo XX dio por sentado que el tránsito al socialismo implicaba recorrer el camino al desarrollo truncado o deformado por el capitalismo. Con el afianzamiento de la revolución socialista de octubre, las nuevas revoluciones se propusieron –contando con el apoyo de la URSS y demás países socialistas “desarrollados”‑, acortar el tiempo de construcción de las bases para dar el salto hacia el socialismo. Esto implicó ‑por izquierda‑, la asimilación y extensión del modelo eurocéntrico de desarrollo, al socialismo y la transición. Los resultados adversos están a la vista. Sin embargo, las concepciones culturales están, en gran medida, vigentes. A continuación algunos elementos.

En Indo-afro-latinoamérica, se pensó ‑y en cierta medida todavía se piensa, por derecha o por izquierda‑, que estábamos en una especie de estadío inferior al del desarrollo europeo y que –consiguientemente, en este aspecto‑, el desafío/meta consistía en alcanzar (buscar) el mismo grado de desarrollo y estatus de progreso social que los europeos. De ahí la auto-asimilación de la condición de países “atrasados”. Consiguientemente, el “desarrollo” se esperaba lograr, ya sea copiando los modelos del Norte (más exactamente, lo que desde allí decían que debía hacerse), o buscando vías para poner fin a la dependencia –con o sin la mediación del corte revolucionario‑, en aras de “completar” el desarrollo de nuestros países, incluso mediante la instauración del socialismo (revolución de liberación nacional y social). Suscribiendo estos puntos de vista, quienes sostuvieron las posiciones revolucionarias en el siglo XX, en su mayoría, priorizaron la cuestión económica por sobre las sociales, culturales, etc., y centraron en ella el programa de transformaciones, relegando a un segundo o tercer plano la cuestión medular de toda revolución: ser un camino de liberación construido por sus protagonistas y ‑a través de ellos‑, de la sociedad toda. Desde otro lugar, los defensores de la revolución por etapas (reformistas) también sostuvieron dicho esquema, aunque quizá de un modo más explícito: pretendían que era necesario primero “concluir el desarrollo” capitalista para luego pasar al socialismo.

Reformismo y revolución compartieron el mismo esquema del desarrollo y el tránsito revolucionario; ninguna de las propuestas socialistas de entonces rompió con el paradigma eurocéntrico. En el caso de Cuba, los caminos y las posiciones fueron sinuosos. Los debates iniciales del Che respecto a la economía soviética, la construcción de la nueva sociedad y de los nuevos hombres y nuevas mujeres, constituyen una clara muestra de ello. [Ver: Apuntes críticos a la economía política. Op. Cit]

Por diversos caminos, las reflexiones actuales más maduras en este tema convergen en un punto: El “desarrollo” capitalista alcanzado (en el Norte), resulta hoy inalcanzable e indeseable. Es inalcanzable porque las “periferias” han sido excluidas del diseño y los planes de hegemonía del capital global actual (salvo como territorios sirvientes) y no tienen cabida en ellos. Es indeseable porque el carácter destructivo y devastador que conlleva su implementación va dejando en claro que ese “modelo” va a continuar con la depredación de la naturaleza, con el saqueo, con las guerras, es decir, continuará sembrando la muerte. Precisamente por ello es incapaz de promover, defender y garantizar la supervivencia humana y natural del planeta; tampoco ofrece soluciones a la pobreza, miseria, enfermedades, analfabetismo, carencia de infraestructura y exclusión crecientes de amplias capas de la población.

Estas razones, entre otras, hacen del debate del desarrollo un debate político, social, cultural y ético, además de económico, que -en nuestras tierras- se articula directamente con el debate de la pobreza y la riqueza, de la propiedad de los recursos energéticos, del acceso a los servicios, del goce de los derechos, es decir, con la democracia. Porque atender a todos esos problemas, buscar soluciones durables para ellos, es apuntalar procesos de desarrollo que son ‑a la vez‑ de democratización, y viceversa. Desarrollo y democracia guardan –en esta concepción del mundo una relación directa biunívoca, incompatible con la esquizofrenia capitalista que contrapone economía y sociedad, sociedad y política, humanidad y naturaleza, lo público y lo privado, lo macro y lo micro.

Tales planteamientos no son precisamente una novedad, hay bastante escrito y reflexionado alrededor de tales vínculos y la necesidad de impulsarlos. Pero es en el actual proceso de Bolivia, con el impulso de la revolución democrático cultural, donde se han constituido en ejes concretos del accionar gubernamental.

Partiendo de las propuestas de los movimientos sociales e indígenas elaboradas en años de resistencia y luchas, el gobierno boliviano ha confeccionado un Plan Nacional de Desarrollo que condensa aspectos centrales de esta nueva cosmovisión. En esto consiste –sustantivamente‑ lo nuevo de sus propuestas: las ideas superan el ámbito teórico reflexivo para cobrar vida en la acción político-social transformadora.

Uno de los elementos que sobresale en dicho Plan es la vinculación de las actividades de lucha contra la pobreza, la desigualdad y la exclusión, con los planes de desarrollo, obviamente basados en paradigmas diferentes acerca de este, afincados en la inseparabilidad del vínculo humanidad-naturaleza y economía-sociedad, y de ambas dimensiones entre sí.

Es por ello que el desmontaje del colonialismo neoliberal –además del histórico‑, la descolonización raizal del Estado (y la sociedad) y la construcción de una nueva identidad boliviana plural e intercultural ‑basada en el reconocimiento de las múltiples nacionalidades que conforman el país, priorizando lo comunitario‑, resulta una trama central a la hora de pensar cómo poner fin a la pobreza extrema y la exclusión social, y cómo disminuir la desigualdad encaminándose hacia una sociedad equitativa y justa.

El objetivo central [del PND] está centrado, por lo tanto, en la supresión de las causas que originan la desigualdad y la exclusión social del país, lo que significa cambiar el patrón primario exportador y los fundamentos del colonialismo y el neoliberalismo que lo sustentan. Es decir, desmontar, no solo los dispositivos económicos, sino también los políticos y culturales, coloniales y neoliberales erigidos por la cultura dominante, que se encuentran diseminados en los intersticios más profundos de la organización del Estado y también en la mente de las personas a través de la práctica social individual en detrimento de la solidaridad y la complementariedad. [PND, 2006: 5]

El mencionado plan de desarrollo –integral y multidimensional‑, se ocupa de rescatar-impulsar formas socio-económicas solidarias de interrelacionamiento humano. Consciente de que la pobreza urbana se relaciona con la migración interna, apuesta a buscar vías para evitarla. “No se puede tratar a la pobreza y no ver a los pobres,” sostienen. El desarraigo de las personas respecto de sus comunidades y la consiguiente situación de pobreza urbana, acarrea –en todas las realidades y circunstancias‑ la ruptura de formas culturales de integración social y la proliferación de formas competitivas y no solidarias de conducta y relaciones humanas. Modificar esta situación es también parte de la lucha contra la pobreza, por el desarrollo y por una democratización raizal de la sociedad.

No hay salida dentro del capitalismo

Lo que ocurre en el mundo no es casualidad, ni consecuencia de “errores” o deficiencias en la aplicación del modelo neoliberal: es lo que se buscó y se sembró; es el sistema. No escapan a esto las propuestas que pretenden ser “mejores”, superar esas “limitaciones” apostando, por ejemplo, a un “desarrollo” capitalista nacional, no dependiente. No hay salidas capitalistas independientes (nacionales, endógenas) que puedan en este mundo globalizado superar los males estructurales del capitalismo. El capitalismo se basa en un modo de producción y reproducción que obedece a la lógica –global‑ del mercado. Esencialmente depredador de la naturaleza y los seres humanos es por tanto incapaz de resolver el problema, por el contrario, solo puede agravarlo.

La posibilidad de vida –inmediata y futura‑ radica en los pueblos que construyen alternativas en una perspectiva continental de integración productiva y reproductiva fundamentada en nuevas bases económicas, sociales, culturales y éticas. Estas se condensan y expresan hoy concretamente en una nueva concepción del desarrollo, del bienestar colectivo y la democracia, que los pueblos indígenas originarios identifican con el vivir bien o buen vivir.

Del “bienestar” individualista al “vivir bien” o “buen vivir”
Buen Vivir o Vivir Bien, Sumak Kawsay, Ñande Reko, son expresiones propias de Bolivia, Ecuador, Perú, Paraguay... Significan, en primer término, “Vivir bien entre nosotros”. Propugnan una convivencia comunitaria con interculturalidad y sin asimetrías de poder. Como dijo Evo Morales: “No se puede Vivir Bien si los demás viven mal”. Y esta expresión condensa lo central del planteamiento solidario: Se trata de vivir como parte de la comunidad, con protección de ella, en armonía con la naturaleza, “vivir en equilibrio con lo que nos rodea”, y también “Bien contigo y conmigo”, que es diferente del ‘vivir mejor’ occidental, que es individualista, separado de los demás e inclusive a expensas de los demás y separado de la naturaleza.

El Vivir Bien es la expresión cultural que condensa la forma de entender la satisfacción compartida de las necesidades humanas, más allá del ámbito de lo material y económico. A diferencia del concepto occidental de ‘bienestar’, que está limitado al acceso y a la acumulación de bienes materiales, incluye la afectividad, el reconocimiento y el prestigio social. [PND, 2006:11]

En la propuesta y experiencia boliviana actual de apuesta al desarrollo, el Vivir Bien se corresponde con una concepción integral de la sociedad que articula desarrollo y democratización, en la que desarrollo y democracia tienen la misma importancia. Partiendo del reconocimiento de que Bolivia es un país multiétnico y pluricultural, se hace explícito el reconocimiento a los valores de la comunidad y de lo comunitario. Y lo colectivo comunitario se fundamenta como sujeto con capacidad de decisión y de acción, reconociendo en la horizontalidad una ventaja comparativa respecto a las directivas verticales.

La nueva política propone el desarrollo desde el encuentro y la contribución horizontal, y no desde la imposición y el autoritarismo. El encuentro significa la unión, la comunidad, al fiesta del compartir imaginarios urbanos y rurales, el sentido esencial de las relaciones humanas complementarias en un país diverso y comunitario. [PND, 2006:12]

La experiencia de la revolución democrático-cultural que se lleva adelante actualmente en Bolivia constituye parte de los puntales y avances de las nuevas propuestas civilizatorias, caudal cultural que alimenta la utopía y constituye, a la vez, un soporte ético e ideológico de los procesos de búsqueda y construcción de una civilización re-humanizada, basada en un sistema social raizalmente democrático, equitativo, humanista, liberador y superador de la destructiva hegemonía económica, social, cultural e ideológica del capital.

Los viejos paradigmas sobre civilización, desarrollo, bienestar y progreso social basados en el consumismo, el derroche y el uso abusivo de la naturaleza, se revelan hoy en su irracionalidad; resultan insostenibles, salvo como camino de suicidio colectivo de la humanidad. Esta verdad indiscutible es, sin embargo, sistemáticamente soslayada/ocultada por el poder y sus profusos tentáculos institucionales y no institucionales de dominación económica, política, cultural y comunicacional. Por eso resulta “saludable” no confiar en sus ofertas, ni adoptar sus pretendidas alternativas de “superación” de los anteriores patrones de “desarrollo”. En realidad, tales “alternativas” apenas modifican la exterioridad de la formulación de los viejos planteos neoliberales, en aras de mantener intactos los patrones de saqueo y explotación, de consumo y de conducta apropiativa-destructiva del mundo.

Frente a ello, resalta la propuesta programática actual de los pueblos de Bolivia acerca del desarrollo: se basa y proyecta una opción civilizatoria en la que late con fuerza la posibilidad de vida.

¿Quiere esto decir que en Bolivia todo está resuelto, que ya se han superado las contradicciones heredadas y las nuevas, que se ha derrotado y superado la hegemonía sembrada en siglos de saqueo capitalista colonial y colonialista, que se han superado las añejas culturas (y prácticas) de la izquierda y el corporativismo sindical de oposición al Estado y gobierno, y que ya se enseñorea en Bolivia la nueva sociedad constituida por nuevos hombres y nuevas mujeres?

Nada más lejano a la realidad (y de mi pensamiento)

Ciertamente no todo son rosas y palmas. Los procesos de transformación son procesos vivos, es decir, abiertos y delineados en medio de cambios constantes en la correlación de fuerzas político‑sociales en pugna que los van definiendo (y condicionando). En el caso del proceso boliviano actual, esto ‑obviamente‑ ocurre: la llegada al gobierno reposiciona y reorganiza a los actores sociopolíticos, surgen o se conforman nuevos actores, emergen viejos y nuevos reclamos, y también viejos y nuevos conflictos y contradicciones, incluso en el seno de los sectores afines al gobierno, como ocurrió, por ejemplo, en el reciente conflicto de Potosí. Es el tiempo de los sujetos para manifestar sus puntos de vista, luchar por sus derechos, fortalecerse como protagonistas y –ojala- fortalecer el proceso revolucionario. Y esto se produce en medio de sinuosidades complejas marcadas, por un lado, por el peso del corporativismo sectorial y sus viejas prácticas que incentivan ‑frecuentemente de inicio‑ reacciones antiestatales o antigubernamentales y, por otro, por errores, desviaciones u oportunismos que pueden estar presentes en la esfera gubernamental o estatal donde ‑por burocratización o distanciamiento de sus bases‑, no se atienden a tiempo los llamados de atención sectoriales ‑locales o regionales‑ a problemas concretos. Sacudirse las anteojeras culturales (vanguardistas) propias de otros tiempos y desarrollar las capacidades para hacer frente a estas nuevas situaciones y problemáticas, conjugándolas con el impulso (y reglamentación) de la participación ciudadana en la definición, implementación y seguimiento de las políticas públicas y el control popular del conjunto de la gestión estatal y gubernamental, resulta también parte del corazón de las transformaciones políticas de la revolución democrática intercultural en democracia. Esto es lo que se subraya cuando se afirma que la transformación no ocurre solo afuera de nosotros, sino que, en primer lugar, empieza o debe empezar en el interior de nosotros mismos.

Hasta ahora, en sentido general, puede decirse que en el proceso revolucionario boliviano las luchas sociales han venido consolidando los avances de la revolución democrática cultural e impulsando su profundización, su radicalización. Desde otro ángulo, hay que subrayar que, simultáneamente –junto al cúmulo de tareas administrativas que han recaído y recaen diariamente sobre los cuadros del MAS y de las organizaciones sociales revolucionarias‑, es clave atender a la construcción del actor colectivo, fuerza social y política plural e intercultural capaz de traccionar el complejo proceso revolucionario democrático hacia transformaciones mayores, estratégicamente socialistas, en el sentido del nuevo proyecto civilizatorio sociotransformador.

En un proceso revolucionario como el que tiene lugar actualmente en Bolivia, el problema central no se plantea –al decir de Laclau‑, con los valores de la democracia liberal: Libertad, igualdad fraternidad, sino con el sistema de poder que redefine y limita en cada momento la operación de esos valores. Por eso, en tiempo de disputa de poder como el la Bolivia de hoy, florecen las luchas de pueblos y comunidades indígenas, de campesinos/as y diversos sectores sociales por participar plenamente de la democracia, ampliándola, es decir, luchando por extender la igualdad y la libertad a sus relaciones sociales, económicas, culturales y políticas. Esto es parte de las luchas políticas y culturales por la transformación raizal de la democracia profundizando las herramientas que ella misma ofrece, es decir, poniendo fin a las relaciones de poder instauradas por la democracia excluyente y elitista del capital, para construir desde abajo otra democracia, otro poder, otra hegemonía: la de los pueblos. No ver esto coadyuva a caer en la trampa neoliberal y, pretendiendo ser “más papista que el papa”, subestimar el importante papel que tienen los actores sociales y sus luchas por conquistar/afianzar los derechos de los sectores populares. Esta “miopía” deja atrapados ‑a quienes así conciben el proceso‑, en el paradigma neoliberal que considera a la democracia como un terreno carente de conflictos, un ámbito neutral de competencia de intereses. Asombrosamente, al apostar o adoptar el camino de las revoluciones democráticas para transformar la sociedad, muchas organizaciones e intelectuales de izquierda visualizan de ese modo (liberal) a la democracia. Por ello “son incapaces de captar la estructura de las relaciones de poder y no pueden ni siquiera imaginar la posibilidad de establecer una nueva hegemonía.” [Laclau y Mouffe, 2004: 16] Lograr esto es, precisamente, el corazón de la transición revolucionaria democrática. Y es el desafío mayor, político, cultural, organizacional y de participación democrática de las fuerzas revolucionarias nacientes.

La construcción desde abajo de una nueva hegemonía, de un nuevo poder, requiere de un tipo de organización y conducción políticas raizalmente diferentes de las modalidades y los métodos de trabajo y organización propios del vanguardismo del siglo pasado. Además del “pecado” de la soberbia de creer que la verdad era patrimonio de unos pocos: los de la dirección del partido y, más concretamente, de su secretario general, el vanguardismo responde a la lógica del todo o nada, la de las contraposiciones blanquinegrinas, las que confunden la lucha de clases con el enfrentamiento frontal permanente de dos sectores sociales, caricaturescamente tergiversado como “motor” del cambio y desarrollo sociales. Por eso, en vez de preparar el tránsito –que supone el crecimiento de la conciencia colectiva y la formación de una correspondiente voluntad y deseo de querer vivir en una sociedad y un mundo diferente al del individualismo capitalista que ciega y mata‑, los propugnadores de la binarización social apuestan consiguiente y permanentemente a la polarización de la sociedad para así crear un clima propicio a las soluciones inmediatas y superficiales digitadas desde arriba. Sus puntos de vista se corresponden con los de la “revoluciones desde arriba” por más que en los discursos agiten lo contrario.

Sostener esto no niega la existencia de la polarización social: esta es propia del capitalismo y su lógica de mercado. Precisamente por ello, el tránsito y construcción de una nueva sociedad (por la vía democrática) supone eludir la trampa antagonizante del mercado, quebrar su lógica y empeñarse en construir otra racionalidad y otro sustrato ético para las relaciones sociales, no funcionales al mercado del capital. El antagonismo es parte de la realidad del capital, igualmente lo es la lógica polarizante que atomiza y fragmenta. Una lógica diferente que busca articular y construir protagonismo y conciencia colectivos como sustrato del poder popular se asa en otra lógica, en la solidaridad y el encuentro, en el reconocimiento y la aceptación de las diferencias sin pretender su eliminación, entendiéndolas como riquezas y no como “defecto”. Esta lógica no puede basarse en la antagonización ‑y exclusión‑ de lo diferente, sino en la búsqueda de espacios donde la diversidad sea cada vez más naturalmente incorporada, propiciando el trabajo interaticulado de lo diverso.

Se trata de no sostener ni traer al terreno propio ‑de lo popular y la construcción de lo alternativo superador del capitalismo‑ la lógica polarizante que divide y destruye lo diverso y lo solidario. Esto es parte del sustrato ideológico-cultural de la posibilidad de construir otro poder y otra hegemonía (populares). Y no tiene nada que ver ‑vale aclararlo‑ con la “conciliación de clases”, con eludir las contradicciones y conflictos que se presentan y se presentarán ‑incluso agudamente, en determinados momentos‑ con los sostenedores históricos de los intereses y el poder del capital.

No se puede establecer de antemano y fuera de situación como será la tránsición. Esta transcurre en la concatenación contradictoria de procesos abiertos, definidos y protagonizados por actores vivos en disputa ‑política, económica y cultural‑ constante con los sectores del poder del capital globalmente hegemónicos, en tiempos y situaciones histórico-concretas. La apuesta popular necesita buscar y explorar en territorio desconocido e incierto nutriéndose e inspirándose con las experiencias de luchas y construcciones que ellos, los actores sociales populares y la población no organizada‑ van desarrollando en las lógicas de los conflictos sociales y en los modos de interrelacionamiento de los diversos actores entre sí y con el conjunto de los sectores populares y la sociedad, para ‑desde ahí, en cada momento‑, entre todos, buscar, crear, construir, sostener y modificar lo nuevo.

Esto no significa desconocer, negar o eludir la existencia de la lucha de clases en el proceso de transición-construcción democrática hacia la nueva sociedad. Al contrario, es la conciencia de que lo nuevo no puede construirse con las herramientas que pertenecen a lo viejo hegemónico que se quiere desterrar y superar.

La construcción de lo nuevo supone también explorar cauces novedosos, diferentes, con diversas y complejas modalidades de organización, expresión y acción sociales que no pueden reducirse a la confrontación directa y frontal de sectores. Además de esto, vale reiterar que en las complejas realidades de las sociedades indo-afro-latinoamericanas lo clasista no equivale a la totalidad de lo conflictivo sociopolítico, así como tampoco la clase obrera o trabajadora puede identificarse con la totalidad del sujeto revolucionario. La clase obrera es parte constitutiva del sujeto, junto con otros actores sociales y políticos, del mismo modo que la lucha de clases es parte de un sinnúmero de luchas y conflictos sociales no necesariamente de evidente carácter o contenido clasista. Por ejemplo: las luchas ecológicas, de género, de identidad sexual libre, la de los pueblos indígenas originarios, la de los campesinos, la de las poblaciones urbanas empobrecidas y marginadas, etc. Obviamente, la clase obrera y sus organizaciones “naturales” como son los sindicatos, pueden desempeñar un papel activo motorizador de la articulación de las luchas, problemáticas y actores e identidades sociales, pero ello no es algo que ocurrirá indefectiblemente. Si ocurre impulsa los procesos socio-transformadores, pero –como lo evidencia nuestra historia continental reciente‑ no es condición necesaria ni suficiente para ello.

En tiempos de –larga‑ transición democrático-revolucionaria, lo ideológico y lo cultural (y lo mediático), adquieren un predominio central: la disputa de las conciencias y la formación de nuevas subjetividades irán construyendo –o frenando la construcción‑ de la fuerza social de liberación, actor colectivo de la revolución, luchando por impulsarla hacia objetivos superiores en cada momento. La lógica del todo o nada (antagonizadora) no contribuye a la lucha político-ideológica de estos tiempos, es propia de otras situaciones, catástrofes o guerras estériles que no son de desear ni invocar alegremente. Responde al raciocinio del “manotazo” propio del mercado y de quienes sueñan con la “toma del poder” por cualquier medio (incluso por la “vía electoral”).

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